Beasts of Burden #01

¿Cómo luchar contra el mal, cuando ni siquiera puedes hablar o sostener un arma contra lo paranormal?

Sin duda lo primero en llamar mi atención fue el título “Bestias de Burden” al leerlo en la lista de próximos comics, pero eso quedo reducido a nada cuando observe en la portada a un grupo de simples perros rodeados por elementos malevolescos y amenazantes, que atraparon gratamente mi imaginación para suponer que no se trataba de un cómic más del montón.

Escrito por Evan Dorkin y dibujado por Jill Thompson, que ya habían trabajado anteriormente en antologías para Dark Horse y en las que aparecieron por primera ocasión estos personajes (en una historia de ocho páginas titulada “Stray”) llega ahora está miniserie de cuatro números que relata las aventuras y desdichas que vivirán un grupo de perros (y gatos) al combatir contra el mal misterioso y siniestro que se desata en su barrio “Burden” Pero con una gran diferencia a la mayoría de las obras interpretadas por animales, pues nuestros héroes no cuentan con fortalezas secretas llenas de tecnología o apoyo por parte de alguna organización secreta del gobierno, tampoco tienen la capacidad de hablar con humanos, ni de realizar acciones fuera de sus capacidades caninas. En pocas palabras, se trata de perros tan comunes como el que tenemos echado a nuestros pies, el jardín o destrozando algo ajeno.

Y sin embargo, dentro de sus limitadas capacidades (como algún humano podría pensar), ellos se las arreglan para salvaguardar su territorio de una manera bastante entretenida, ya que la personalidad de cada uno de estos caninos, tiene una dosis de comedia coloquial que seguro nos hará recordar a nuestras mascotas; y la forma en que razonan y resuelven su apuro en este primer ejemplar, no es solo creíble sino divertida.

Pero hay una advertencia, a pesar de que visualmente es muy atractivo y posee el encanto de algunos cuentos o historias infantiles, no debemos confiarnos (o apartarnos) de este cómic. Pues el mal, como ya mencione, es extraño y fuera de lo común al punto en el que no puedo asegurar si en un futuro conseguirá destrozar nuestras ilusiones, al dañar a estos héroes caninos. Lo cual es sumamente posible cuando en esta primera entrega hay dosis de violencia, canibalismo y sangre.

En su totalidad Beasts of Burden comienza como una obra gratificante que llena y sobrepasa las expectativas de lo que cualquiera podría esperar acerca de un cómic interpretado por animales domésticos, tanto en el ámbito visual como escrito. Pero sobretodo en el aspecto de conseguir un interés sincero por los personajes y la amenaza que los acecha.

Puedo afirmar que es de los pocos comics que me han interesado tanto últimamente y que seguire hasta el final, esperando únicamente que muchas más personas se den la oportunidad de disfrutarlo y no lo rechacen por el simple hecho de la nulidad de personajes humanos (hasta el momento)