City of Dust

Un policía, Philip Khrome, vive en un mundo donde la única idea permitida por la ley es la palpable. No hay lugar para soñar, o para un Dios.

Steve Niles, famoso por sus historias de horror, o donde los vampiros son dueños de la noche como 30 days of night, cuenta en esta ocasión algo que va un poco más allá de seres sanguinarios, nos presenta un mundo donde al ser humano se le ha prohibido soñar o pensar en algo más de lo que sus ojos ven dentro de su presente, no existen los Dioses, los monstruos y las fantasías mitológicas son ilegales; nombrar, escribir, o incluso insinuar tales ideas llevan a un solo camino, la pena de muerte ¿La razón? El hombre a través de su existencia ha demostrado que con su fanatismo, sus figuras imaginarias o no, su creación y el anhelo por un mundo donde la ciencia no lo explica todo lo ha llevado a las guerras, al casi exterminio de su especie, a la lucha por el pensamiento absoluto donde solo existe una verdadera razón para todo. Es por esto que en City of Dust, solo existe una ley, la que borra, censura y destruye todo lo que conlleve a imaginar.

En un futuro (a la Blade Runner) el policía detective Philip Khrome, quien narra la historia, de pronto despierta por decirlo de una forma, de este “sueño” al cuestionarse seriamente por el acto de haber matado a un hombre por el simple hecho de enseñar a rezar a un grupo de niños. Emocionalmente es sacudido por esta sin razón, a lo que las leyes y él mismo cumplen día a día sobre todos los ciudadanos, esta “censura de pensamiento” ¿Qué esta bien? ¿Qué hace verdaderamente daño? ¿El creer en monstruos o dioses nos pervierte? ¿Nos confunde? o solo se trata de una herramienta para controlar a las masas. Y es cuando descubre, que solo unos pocos son los que planean el futuro, los verdaderos monstruos que han proclamado que incluso un libro infantil que presente imágenes fantásticas debe ser borrado de la faz de la Tierra, son aquellos que encerraron a su padre por ese mismo “fanatismo” pero también son aquellos quienes por extrañas razones empiezan a morir de formas inimaginables. Philip Khrome esta por descubrir que las decapitaciones, desmembramientos y cuerpos deformados no son obra de ningún ser humano… si no de quizá sus peores pesadillas.

Y como es costumbre de Steve Niles, la sangre comienza a correr por las calles.

Radical Comics presenta esta historia desarrollada en cinco partes, donde cada número nos deja con el sabor de querer seguir “probando de ese jugoso sabor” número tras número que va desarrollando poco a poco aquel mundo futurista que solo da lugar a la lógica y el cual solo es construido por unos pocos soñadores privilegiados, quienes por obvias razones son poseedores del control sobre lo que las personas deber creer como real y provechoso para sus vidas.

Los varios artistas, Zid, Garrye Gastonny y Brandon Chng dejan claramente su huella. Imágenes brillantes, diseños perfectos y elegantes, escenas de horror y de acción, secuencias muy directas con tonos rojos y claros, y más, nos demuestran en el noventa por ciento de sus páginas que es sencillo entrar en este mundo de contrastes “reales” e irreales para contemplar y leer la historia narrada por Philip Khrome hasta su desenlace que sencillamente nos deja claro que aunque esta parte termina, sin duda es solo el comienzo de algo mucho más grande. Y que deja el deseo en el lector de esperar algo pronto…

City of Dust es un cómic con personajes profundos, una historia con toques de intriga, horror, tragedia y un poco de acción. Pero sobre todo, una historia bien escrita donde cada diálogo o frase se siente de una forma tan natural y armoniosa, que en verdad da gusto leer hasta el final. Claro, sin olvidar del buen arte que se muestra ante nuestros ojos.