Dead Run
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Una carrera mortal contra el tiempo. Un futuro post-apocalíptico. Una sola opción, Destrozar a todo aquel que se cruce en su camino.

Un holocausto ha convertido el mundo en un lugar que fallece silenciosamente dentro de un porvenir incierto, algunas pocas ciudades han logrado fortificarse de la brutalidad de aquellos que deambulan en medio de persecuciones, asaltos y emboscadas cometiendo en ellas actos sanguinarios fuera de los muros que dividen esta nueva realidad.

Dentro esta la civilización, el orden, y la justicia. Luces de modernidad, tecnología, limpieza. Afuera, seres que simplemente han dejado de ser humanos hace mucho, canibalismo, muerte, desesperación y peores actos, son lo que crecen sin control, sin ninguna ley más que la obvia, la del más fuerte.

Escombros de un mundo ya antiguo, edificios en ruinas, autopistas desoladas, desiertos hasta el horizonte y peligrosas zonas con una mortal radiación que mataría en instantes al desprotegido, son a lo que algunos pocos “mensajeros mercenarios” se aventuran por medio de potentes vehículos totalmente blindados y armados con altos calibres. Nick Masters es uno de ellos, y dentro de poco descubrirá que la única manera de salvar a su hermana, es viajando de Los Angeles a San Fransisco para entregar un misterioso paquete en menos de 24 horas. Los sucesos y los monstruos que habrá de conocer y enfrentar en su mortal camino lo llevarán por un viaje, donde un segundo será suficiente para morir.

Boom Studios presenta una historia de Andrew Cosby (Zombie Tales) con un guión a cómic por Michael Alan Nelson (Hexed, Fall of Cthulhu) he ilustrada en sus cuatro partes por Fransesco Biagini (conocido originalmente por “Ninjas from Ibiza” en Zuda comics) En ella se narra la “aventura” en que Nick Masters es sumergido para tratar de salvar a su hermana desaparecida. A pesar de tratarse de cuatro partes, el desarrollo en general de algún concepto en base a la historia es tratado de una forma muy ligera, dejando así paso a las escenas de acción y en algún punto, de horror a la que someten a los personajes. Básicamente es un trepidante viaje de punto “A” a punto “B” con muchos balazos y chorros de sangre. Cabe mencionar que sin embargo esta lectura es bastante amena y fluida hasta su final, y que realmente te dejará con buen sabor de boca y queriendo saber más de este universo post-apocalíptico.

La ilustración y las distintas portadas son de buena calidad, con rasgos sucios y tonos cálidos que claramente dan el toque que se podría esperar de una historia y un mundo como el que se nos presenta, logran que el lector aprecie este nuevo lugar desolado y los peligros que en verdad abundan a cada momento, al salir de las murallas gigantescas de estas mega ciudades. El diseño de criaturas, y demás seres (muy al estilo del videojuego Fallout) es bastante llamativo (por decirlo de alguna forma) Las secuencias de acción tienen sus momentos notables logrando páginas completas de “puro salvajismo” donde decenas de mutantes llegan a ser aplastados por un auto a toda velocidad… entre otras cosas.

En lo personal, siento que Dead Run es un cómic un tanto “vacío” pero realmente entretenido, es decir, no encontrarás nada profundo ni revelador dentro de sus páginas, pero de seguro te hará pasar un buen rato y quizá te hará llegar hasta el deseo de verlo en una segunda parte, o porque no, en la pantalla grande. Sin embargo, algo negativo de esta corta serie, es que al pasar tan pronto los eventos de la historia y sobre todo, con tanta acción, es claro que te dejará con ganas de haber leído un poco más de desarrollo sobre este mundo peligroso al que cuatro números no le fueron suficientes.

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