Gigantic
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Cientos de años en el pasado, ellos crearon una forma de vida que con el paso de los siglos, evolucionaría hasta transformarse en algo sin precedentes.

Es curioso como la raza humana ha tratado de dar entendimiento a casi todos los sucesos e imágenes, al caos que día a día nos rodea y transporta a través de este mundo que todo el tiempo pareciera tornarse más y más violento en ocasiones, y en otras es tan dulce como la miel que nos enajena para después hacernos inventar una nueva forma de autodestrucción y comenzar en un nacimiento doloroso donde las lágrimas, las risas, los aplausos, los gritos, la desesperación, la soledad, la euforia, y millones de sensaciones más nos impulsen como un catastrófico (y en momentos inseguro) combustible que nos queme en el alma mientras avanzamos a todo lo que llamamos causa y efecto, orden y caos… vida.

Pero ¿Hay algo que en verdad conduzca a una explicación lógica a todo lo que hacemos día a día? ¿Acaso hay alguien en realidad a quién le importe nuestra mera existencia en este océano interminable llamado cosmos? ¿Hay alguien qué nos vea? ¿Qué nos vigile? ¿Qué de alguna forma, este atento a lo que hacemos?

Perdidos en el lento entendimiento de lo que nos rodea y lo que provocamos para nuestro bienestar, hemos transformado el mundo en algo que ya dista mucho de lo que fue en un principio. Siempre evolucionando en la tecnología… armas de destrucción masiva… disfrazándonos de seres inteligentes para tratar de ocultar que debajo de toda esta piel, se encuentra el mismo primate con los mismos deseos de poder, de tener siempre más, de destruir lo que no entendemos. De aniquilar para gobernar sobre otros. Nuestra conducta violenta y al mismo tiempo dramáticamente sentimental hace que nos revolquemos en culpas sobre todas las cosas que hemos creado o destruido, es a lo que hemos asumido el control de nuestras vidas.

Y vivimos en un planeta que se comporta como si fuese una zona de desastre, un lugar que en segundos se puede transformar en las fauces del terror que sin mirar a quien, simplemente traga y traga, en un hambre desgarradora que nos empaña a todos en su sangre inexplicablemente poderosa como la fuerza de un Dios. Algo que sin duda le añade el “condimento faltante” a esta tragedia tan real y catastrófica llamada Planeta Tierra, el más grandioso show que la galaxia haya tenido… Millones y millones de ojos nos miran a través de las constelaciones cada semana para reír, llorar, aplaudir, o preocuparse. Para de alguna forma, complementar las vidas de estos seres “extraños” con algo que se denomina Reality Show. Mientras, los humanos caminamos sin nada que nos prevenga de ser descontinuados, cancelados de la programación intergaláctica para siempre.

Es cuando él cae del cielo como un enorme meteorito, una imagen gigantesca de lo que está fuera del entendimiento, su ojo ciclópeo mira a las diminutas criaturas que tratan de escapar despavoridas de entre sus pies. Pero el “Gigantic” solo se esfuerza incansablemente para no liberar ese poder que lo amarra en una penitencia absoluta, la que le fuera otorgada para ensalzar la nueva temporada de “Planeta Tierra” la que le fuera dada para crear un poco de caos extremo en el pequeño mundo azulado que sin duda esta a punto de colapsar. Él corre, huye de sus enemigos pero no por temor a morir, si no por temor a destruir las vidas que trata de salvar. Escapa para atraer a los villanos y despedazarlos en un sitio lejano donde pueda usar su fortaleza, su maldición.

¿Podrá Gigantic detener la destrucción de la Tierra?
¿Qué será de su archienemigo Iconoclast? Un monstruoso gladiador de otro mundo quien ha viajado solo para destrozar entre sus garras a nuestro héroe.
Pero lo más importante ¿Podrán los humanos reconocer el mensaje y sublevarse a las miradas enfermizas que los ven como otro simple show? ¿Podrán tomar el control y decir “¡Estamos vivos!” al menos antes de dejar su existencia?
¿Logrará Gigantic ser reconocido en su verdadero hogar?

Solo unas personas, el escritor Rick Remender (Strange Girl, Fear Agent), el dibujante Eric Nguyen (Tales of Fear Agent, Strange Girl), unos cuantos más y la editorial Dark Horse Comics, saben y guardan este secreto dentro de las páginas que aún faltan por ver la luz… tan solo tres de los seis números han sido publicados este año. El tiempo transcurre.

¿Qué imágenes veremos en estos escenarios de seres gigantes y destrucción masiva?
¿En qué terminará esta extraordinaria narración que en momentos pareciera una crítica a nuestras vidas?
¿De qué otras monumentales ilustraciones de poder seremos testigos?

No se pierdan la siguiente reseña al concluir esta serie… En su página favorita www.kopodo.com