I am plastic

Una década de originalidad a nivel mundial, recopilada en un libro que presenta al vinyl como material común de los juguetes de diseñador.

Fue alrededor del año 2002 cuando por simple casualidad algo llamo mi atención, un aparador con pequeñas figuras que no parecían simples juguetes de producción ilimitada, eran muñecos de forma básica pero distintos diseños bastante interesantes, la curiosidad se llamaba Dunny y junto a ella se encontraban otras figuras igual de atractivas que resplandecían por su tiraje limitado a unas decenas de piezas, sin duda algo para coleccionar, no por su valor económico sino por el gusto de poseer algo reducido y especial.

Tiempo después alguien me comentó “Por el mismo precio puedo comprar una figura de McFarlane, articulada, con más detalle, más grande y de algo conocido”, lo que acepto es cierto, pero aún así se trata de juguetes comunes en el sentido técnico de un producto de consumo, que representa una franquicia o marca. A diferencia en mi opinión de los juguetes de diseñador, los cuales a pesar de poder compartir una misma base (la pieza en sí), esta pasa a convertirse en un lienzo sobre el cual el creador puede desarrollar una idea que demuestre su originalidad y a pesar de ser comercializada, el tiraje es tan bajo que mantiene ese toque especial. Algo que se contemplo desde un inicio con la ideología del D.I.Y o la cual puede aplicarse sobre algo ya definido a manera de apropiación.

Recientemente por una charla como suele pasar, llegue a la conclusión personal de lo que significa un tiraje limitado y para quienes tienen el gusto, mostrar su colección. Sé que existen casos negativos, pero en mayoría se trata de compartir aunque sea a través de una imagen, un articulo exclusivo que de otra forma quizá no podríamos conocer debido al exceso que existe de objetos de colección, que como ya mencione son limitados y si alguna de las decenas de personas que lo adquieren, simplemente lo guardaran en casa para ellos, se perdería el trabajo del creador en el anonimato, lo que ciertamente nadie quiere que suceda.

A todo esto y gracias a una acción totalmente altruista, soy el feliz poseedor de un libro publicado por la compañía Kid Robot y presentado por Paul Budnitz en el año 2006 “I am plastic” no es solo un inmenso catalogo de 365 páginas con la mejor calidad, es una recopilación que muestra juguetes de todo el mundo en el lapso de una década que vio nacer este movimiento que tiene lo que otros no; la participación de cualquier persona sin importar el medio donde trabaje, artes plásticas, cómic, diseño, artesanía, graffiti o cualquier otra profesión (como es mencionado por Budnitz en la introducción) Cualquiera que comparta el gusto es bienvenido a participar y ciertamente puede convertirse en una celebridad.

Sería un exceso mencionar a todos los creadores y piezas que aparecen en este libro, pero gran parte de mis favoritos y los de muchos más se encuentran aquí. El equipo japonés de Devil Robots y Superdeux, que han expuesto alrededor del mundo y parecen haber participado en todos los medios. El ilustrador japonés de humor singular Mori Chack, creador de Gloomy Bear. La dupla inglesa de TADO que ha ganado prestigio en este medio con gran facilidad. La compañía Toy2r motivados por inspirar al público. Dalek, quien fascino a las masas con su Space Monkey. Muttpop que tan solo necesito una figura relacionada a la lucha libre para ser reconocido. Attaboy con sus peculiares personajes, y el ilustrador Nathan Jurevicius creador de Scary Girl.
En igual o mayor cantidad a las figuras más famosas del mundo, se encuentra una serie de juguetes sorprendentes que seguramente son la única oportunidad para que el espectador las pueda conocer, ya sea porque son piezas de hace una década o porque se encuentran agotadas o comercializadas a un nivel inaccesible. Lo cual agrega un gran plus al valor de este libro.

“I am plastic” es un verdadero homenaje a la creatividad aplicada sobre un material tan común y cotidiano como el plástico, convertido en un lujo de colección sobre el cual aún resta suficiente espacio para plasmar y desarrollar ideas o sueños, que atraparan la atención de cualquier persona que se tope en su camino, pues es casi imposible tratar de ignorar.

I am plastic – Muestra