Lesbian Vampire Killers

Un pequeño pueblo en Inglaterra llamado Cragwich se convierte en el escenario para una cacería de… ustedes ya saben que.

Fletch (James Corden) y Jimmy (Mathew Horne) son dos amigos que por azares del destino, deciden viajar de pronto, sin avisar, sin marcar un plan ni nada en lo absoluto, simplemente lanzan un dardo sobre un mapa de Inglaterra para saber que les depara el destino… bueno, el destino les deparó Cragwich, un bonito y apacible pueblo casi desolado en medio de la nada, sus casitas tipo medieval, sus caminos silenciosos y su taberna digamos, demasiado hospitalaria, les dejará una historia en donde unas formas siniestras los acecharan por la noche en todo momento… Y pronto se percatarán de la quizá terrible suerte que empaña a Cragwich, un lugar con una maldición de siglos, la cual dice que toda chica al cumplir los dieciocho años será transformada en una… “Vampira Lesbiana” WTF!

Obviamente por lo que acabo de decir se puede tomar en cuenta que en efecto, esta NO es una película de arte, de hecho, es una película demasiado peculiar, tanto ¡que no me pude resistir a reseñarla!

Phil Claydon director de la cinta y los escritores Paul Hupfield y Stewart Williams nos presentan una disparatada historia donde algunos desnudos muy naturales, escenas de sangre, y mucha comedia con el buen “sentido ingles” marca más bien una especie de parodia sarcástica sobre aquellos personajes que gustan de chupar sangre de sus víctimas siendo esta más cercana a clásicos con el estilo de Evil Dead o Shaun of the Dead. Las actuaciones son lo que se podría esperar, ni muy malas ni muy buenas, las escenas cómicas realmente son graciosas y un poco “perturbadoras” para algunos, pues estamos hablando de una película que desde el título “Lesbian Vampire Killers” deja una señal de “aquí hay una mezcla extraña” sobre todo si se trata de una con la clasificación “R” de Restricted, aunque debo decir que en ocasiones, un poco ligerita.

Sin duda esta película (distribuida por Momentum Pictures) también conocida en Europa como L.V.K deja una muestra en sus ochenta y ocho minutos de duración de algo especial, una comedia que sin más, nos muestra las aventuras de muchas chicas en poca ropa y dos amigos que tratarán de sobrevivir a los ataques… sanguinarios de estas depredadoras de la noche en medio de unos efectos visuales muy bien logrados.

Lesbian Vampire Killers, una cinta (que amenaza con secuela) no recomendada para la gente cuadrada y para los pequeños de la casa.