Splinter

Ganadora de seis premios en el “Screamfest Horror Film Festival” esta cinta muestra algo que te mantendrá alerta por un buen rato.

Es más que obvio que al mencionar “películas con monstruos horribles” enseguida nos vienen a la mente títulos que presentan figuras amorfas, resbaladizas y llenas de garras, momentos de suma angustia, litros y litros de sangre, típicas armas como rifles, escopetas y la muy útil hacha… y claro, sin olvidar los perturbadores gritos de dolor.

Splinter, ganadora de los premios por mejor edición, música, efectos especiales, maquillaje, película y dirección (a cargo de Toby Wilkins) llega de pronto y de la nada, es una cinta independiente que se pasea como si nada entre el suspenso y el horror entre escenas nerviosas donde algo sumamente desconcertante asedia a los cuatro personajes de la historia. Pero ¿Qué es este monstruo sanguinario? Poco a poco vemos el desarrollo de las ideas, de las conjeturas sobre aquella muy bizarra criatura (o criaturas) que sin más, recuerdan bastante a los Flood del videojuego Halo, o al ente extraterrestre de The Thing. Chorros de sangre escurriendo por sus extremidades, cabezas colgando, partes humanas medio asimiladas, gruñidos amenazantes, garras deformes y algo que no había visto en otro lugar… espinas. Simplemente es horrorosa la criatura que merodea en esta historia y con la ayuda del maquillaje, los efectos especiales y el buen uso de la cámara, no solo vemos imágenes gore, sino que en verdad uno siente la catástrofe en la que están metidos aquellos muy poco afortunados personajes. Bueno, si ya mencioné atrás todos los premios… creo que pueden imaginárselo.

En lo referente a la historia, pues no tengo que decir mucho, la palabra sobrevivir cobra un significado especial aquí. El lugar es una gasolinera abandonada a la mitad de la nada, dos hombres y dos mujeres con sus distintas formas de tratar el peligro y la muerte… y un monstruo que para empezar, romperá huesos y doblará extremidades en formas bastante dolorosas. Y ya.

El gran fallo de Splinter es que se trata de una cinta con un argumento bastante “ligero y convencional” y que los sucesos (como ya mencioné) transcurren dentro de una pequeña gasolinera; Algo así como The Mist (de Stephen King) pero resumida a menos de hora y media, y saturada de escenas color rojo. Por lo mismo se agradece que no sea una película fanfarrona y presumida, sino que simplemente se limita a contar lo “bueno de la historia” sin extender situaciones a lo tonto y contando lo que se quiere contar dejando fuera los rodeos. En pocas palabras “A lo que va”

En lo personal tomo Splinter como un ejercicio de lo que una buena cinta de horror (y monstruos) debe ser. Es directa, con un planteamiento bien tratado, personajes que vas conociendo a lo largo de la historia, y una criatura que te hará decir “Esto no lo había visto” pero por lo mismo, se queda en “ejercicio” pues la corta duración y la pequeña localidad (una simple gasolinera) nos deja con un hambre de haber querer visto algo más complejo como por ejemplo en la película de The Thing (John Carpenter) y es que no me canso de decir que aquí hay algo especial que pudo ser mejor explotado.

Splinter es más que una película de horror, es una promesa de que quizá a futuro, en algún otro trabajo de Toby Wilkins y su respectivo equipo, veamos la demostración y la diferencia que se puede lograr en este tipo de películas con un poco de más presupuesto.

Aunque claro, una secuela no estaría nada mal.