Terminator Salvation (parte 3)

Finalmente podemos disfrutar de la visión acerca del futuro que tanto se trato de impedir, a través de los personajes de John Connor y Marcus Wright.

Es obvio que el mediano éxito que rodea a esta película se debe en gran mayoría a la nostalgia y la ilusión de glorias pasadas enfocadas sobre todo en el personaje de Arnold Schwarzenegger. Mientras que Star Trek resultó un homenaje con detalles de originalidad, la cuarta entrega de Terminator se coloca en un punto que todos deseaban, el futuro, pero no el de James Cameron sino una década previa, en el año 2018. Un momento difícil pero con mucho potencial para completar y contar una historia con más libertad.

El personaje de John Connor aparece en el lugar donde realmente encaja y funciona como el líder para el que fue entrenado toda su vida. Ya no se trata de huir de una amenaza probable y de maquinas provenientes del futuro, ha llegado el momento de que el llamado profeta se enfrente a su destino en un nivel importante que llega a marcar al personaje de egoísta, al imponer la salvación de su propia existencia, al igual o sobre la supervivencia y el futuro de la humanidad. Pero aún así regresa continuamente a rescatar los conocimientos de su madre para tratar de entender o explicar su realidad, que parece ser distinta debido a los cambios en su pasado.

Igualmente la pareja que forman los personajes de Kyle Reese (padre de John Connor y adolescente en la línea temporal) y una niña pequeña llamada “Star”, son creíbles y tienen una relación que ayuda al papel del mayor, debido a que a pesar de ser joven es necesario que uno crea en la fortaleza del personaje para ser responsable y capaz de su supervivencia y la de otros. Por su parte la niña no es presentada como un accesorio o mascota, no se convierte en una carga y simplemente es otra persona involucrada en una situación de la que no se puede escapar.

La película se encuentra dedicada a la memoria de Stan Winston, quien trabajo en muchas cintas (Aliens, Jurassic Park, Predator, etc) y estuvo a cargo de los efectos visuales y maquillaje en todas las entregas de Terminator incluyendo Salvation, donde aparece una cantidad de maquinas mayor a las anteriores entregas. Aparecen modelos antes vistos o mencionados, como el T-600 que fue el primero en tratar de semejar a un humano poco convincentemente, hasta llegar al emblemático T-800 que representa el arma más peligrosa y casi indestructible, demostrando así que esta cinta es solo un preludio al futuro devastador mostrado por Cameron. Tampoco cabe duda de que el trabajo realizado en esta nueva trilogía fue bastante y muy bien planeado, ya que todos los diseños mantienen una coherencia con la trilogía original, respecto a la calidad técnica y diseño de las maquinas.

Con lo que el personaje de Marcus Wright llega a ser un ente controversial, pues la ambigüedad que representa el no conocer realmente si se trata de una maquina o un ser humano en control del cuerpo, solo permite que sea evaluado por su motivación y acciones que involucran a quienes se encuentran a su alrededor, y su participación resulta siendo un catalizador para que toda la cinta se mantenga en un movimiento constante hasta el final. Por eso mismo es la maquina más compleja e interesante a la que se ha enfrentado John Connor y la única que representa al alma humana atrapada en un ser cibernético.

Algo fascinante sobre las películas de ciencia ficción y en particular las que tratan el futuro, es que más allá de la trama principal, se muestran detalles como autos voladores, tele-transportadores, naves espaciales, robots, rayos laser y un sin fin de elementos que sorprenden poniendo a trabajar la imaginación. En el caso de Salvation, el detalle que de inmediato se coloca en mi opinión como la mejor suposición del futuro, es la presentación de la “interface grafica de usuario” (GUI) de Skynet, ese sistema que evoluciono al punto de reconocer su propia existencia y catalogar a la humanidad como un enemigo a destruir, una mente cibernética capaz de pensar y por lo cual debe ser distinta a los sistemas que conocemos y sin embargo muy parecida a un cerebro biológico. La GUI de Skynet como se presenta en la cinta, es muy parecida a una estructura molecular o una red neural, no son carpetas y archivos contenidos en un escritorio virtual con un bonito fondo de pantalla. Es información ligada y archivada de forma coherente que forma una inmensa base de datos, que da la ilusión de una mente viva con recursos ilimitados.

Y así es el futuro presentado en Terminator Salvation, un lugar desolado y destruido donde no existe un lugar para esconderse o conservar la vida, solo sitios donde las maquinas esperan cualquier situación para aniquilar a los sobrevivientes del juicio final, que se encuentran formando una resistencia ante lo que parece una evolución lógica hacia la perfección de lo que se denomina vida.