Watchmen (parte 2)
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Ahí va otra vez, héroes disfrazados luchando contra el mal… Algo de golpes, algo de drama, una conspiración… y un villano oculto ¿Acaso hay algo nuevo aquí?

Antes de comenzar aclaro en “letras mayúsculas” que nunca, repito, NUNCA he leído Watchmen (si, es imposible ¿no?) así pues, mi reseña como muchos habrán imaginado, consiste en la pura visión de una persona que se topa con el anuncio de tv y se lanza a la sala de cine. Con la única intención de disfrutar un buen rato mientras come las acostumbradas palomitas… Bien, dicho esto, me siento un poco más tranquilo, ya que tratar de describir o hablar de esta película es casi imposible… ¿Por qué? Porque simplemente es algo que se tiene que presenciar… durante las casi tres horas de duración.

Se apagan las luces, se levantan las cortinas, y la imagen comienza a ser proyectada. La mayoría de las personas están mudas, muchos no sabemos que es lo que presenciaremos, pues la clasificación “C” en una cinta adaptada de un comic (mencionado como el mejor de la historia por cierto) no es muy acostumbrada ¿Sólo son tipos con atuendos muy excéntricos no? Y comienza, la primera escena esta cargada de una contundente violencia donde un par de figuras pelean sin darse descanso alguno, frases llenas de interrogantes, gritos de dolor, sangre… y mucha desesperación.

Al final, la toma que todo el mundo conoce, la del botón amarillo y sonriente cayendo desde las alturas hasta impactarse brutalmente contra la acera, a un lado yace el cuerpo ensangrentado de “El Comediante” (interpretado por Jeffrey Dean Morgan) personaje que alguna vez hubiera sido parte del grupo Watchmen; el descubrir quien ha sido el perpetrador, y más importante aún, la razón de esta muerte, son las interrogantes que Rorschach (Jackie Earle Haley) luchará por descifrar durante la historia (a modo de thriller), mostrándonos y sumergiéndonos en una alterna década de los ochenta donde el mundo esta muy claramente al borde del holocausto nuclear y estos Watchmen viven entre nosotros con un poder autoritario que en ocasiones ni ellos mismos pueden controlar (pensemos en esa necesidad de querer salvar algo bajo cualquier costo). Haciéndonos ver que aún vistiendo esos atuendos de superhéroe, distan bastante de aquellos seres perfectos a los que estamos acostumbrados. Pues al final de cuentas, ellos son tan humanos como nosotros, y he allí donde radica la belleza de la película. En esa demostración de la perfección contra la imperfección, de los personajes que luchan entre sí, todos por un bien común pero a través de sus propias reglas, creando un conflicto que va más allá de las generaciones y las distancias. Una historia donde irónicamente, los villanos se rinden y entienden sus errores mientras que los héroes son las herramientas de una trágica convicción por liberar al mundo de la guerra fría.

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Sin duda uno de los puntos clave de esta película son las diferencias entre los protagonistas de la historia, dejándonos ver el drama en algunos como es la trágica visión de El Comediante que nos muestra una especie de frustración al denotar que de alguna forma la maldad nunca dejará de existir, y que por lo tanto ¿Cuáles son las opciones para seguir luchando? Pero sobre todo un personaje que cae en la desgracia de “saber demasiado”. La esperanza en otros como Nite Owl (Patrick Wilson) quien intenta por sobre todo mantener un balance entre lo que es correcto y hasta que punto se debe llegar para mantener el orden en un mundo que a veces pareciera caerse a pedazos. El absolutismo moral de Rorschach quien vive tratando de comprender la complejidad del comportamiento humano descubriendo así, los actos más atroces donde simplemente él no ofrece otro camino más que la muerte, mostrándonos una furia imparable que se escapa contra los que lo merecen y una capacidad de entendimiento profundo a quienes están del lado correcto. La omnipresencia de uno que apenas siente toda realidad, el Dr. Manhattan (Billy Crudup) el único héroe que tiene poderes reales (de casi un Dios), y el único que también deja de ser un humano hasta llegar al punto de alejar todo su comportamiento y su manera de vernos como tal, incluso de no comprender la razón de su existencia entre nosotros al verse a sí mismo y percatarse que somos como “diminutas hormigas” en comparación a su entendimiento, su poder, y su capacidad de observar lo que apenas logramos imaginar; su único “vinculo” con la humanidad y sus sentimientos es la heroína Silk Spectre II (Malin Akerman) quien constantemente se esfuerza por comprender esa enigmática mente que a todo momento se aleja más y más de aquellas razones por las cuales somos humanos. Este personaje femenino, a pesar de parecer simple, es la demostración de la conciencia del rol de superhéroe que entra en conflicto con la voluntad de ser alguien “normal” y que al mismo tiempo es por quien la historia en momentos se desenvuelve. Y “para terminar” esta el soberbio personaje de Ozymandias (Matthew Goode), el único que revela su identidad secreta con fines monetarios para así mantener su posición como una figura de cierto poder que busca el orden y la paz al mundo alterno que se nos presenta.

Claramente Watchmen es una película más profunda y compleja que todas las cintas de superhéroes y comics anteriormente adaptadas, demuestra la clasificación “C” en todos los aspectos que se le puedan adjudicar, encima (como ya aclare mi punto) tiene personajes muy bien construidos, cada uno con sus perfecciones e imperfecciones, con sus conceptos sobre el bien y el mal, sus motivaciones, sus ideales, y sobre todo la forma de manejar las cosas para un fin. Estos Héroes quienes por momentos pueden errar en sus decisiones, denotan la famosa frase de ¿Quién vigila a los vigilantes? Dándonos el ejemplo de que no por llevar o personificar trajes que evocan lo bueno del ser humano significa que podamos dejar nuestras vidas en sus manos con los ojos cerrados, aún más sospechando que uno de ellos es el villano.

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La música no se queda atrás, el soundtrack esta compuesto por clásicos de Bob Dylan, Jimi Hendrix, Simon & Garfunkel´s, Nat King Cole´s, Tear For Fears entre otros; dando una atmósfera aún más “tridimensional” a las escenas que marcan Watchmen con sus tonos en momentos oscuros y en otros coloridos y saturados. Las escenas de acción, desgraciadamente no muy extensas, contienen y muestran (a mi parecer) una violencia gráfica más alta que lo presentado en 300 (también de Zack Snyder) dando así una muestra de cómo estos vigilantes son imparables y de cómo arriesgan y entregan sus vidas por lo que creen y viven.

Watchmen es una película, es un drama-thriller de 162 minutos, es una obra maestra que narra la lucha por encontrar la fuente del mal, la razón por la que algunos llegan al extremo, que cuenta la trágica vida de El Comediante, del pasar del tiempo, de las cicatrices que en ocasiones no sanan, de una lucha desesperada por cambiar el mundo. Pero sobre todo, una cinta con el coraje suficiente por llegar al límite con la frente en alto y demostrarles a todos lo que se puede lograr si se tiene el corazón.

Aún cuando a alguien no le parezca.

Lee más sobre Watchmen en la parte 1 y 3