Witchfinder: In the service of angels
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Cinco números sobre un mundo, donde los demonios, las sociedades secretas, la magia y los espíritus, solo pueden ser vencidos por un hombre.

Ya había comentado acerca del primer ejemplar de este cómic surgido del mundo de Hellboy, que prometía y parecía ser algo muy bueno como todo lo demás que se ha publicado. Ahora que ha terminado tras cinco entregas puedo confirmar que es excelente en todos los aspectos.

La historia acerca de Sir Edward Grey se revela paulatinamente con ligeros detalles y diálogos que explican el origen de su profesión y apodo “witchfinder”, que son suficientes para entender al personaje por completo. Además vemos un desarrollo en cuanto a su forma de pensar, al descubrir que en algunas ocasiones para cumplir tu objetivo debes realizar actos que van en contra de tus creencias.

La narración está sumergida en misterio de inicio a fin y aún en los momentos de acción prevalece la fuerza de lo paranormal. Cada uno de los personajes incluidos realmente aporta algo al desarrollo y no aparecen como simple relleno para justificar situaciones llamativas. Y sobre todo el cómic es interesante, a pesar de contar con una extensa cantidad de diálogos y escenas pausadas, que en otras situaciones terminarían por fastidiar al lector.

Quizá el único problema que se le podría encontrar, es su semejanza con las otras series relacionadas (Hellboy, B.P.R.D, Lobster Johnson) en cuanto al estilo, y la ineludible incógnita acerca de si es realmente necesario leer este cómic, o solo un complemento para los aficionados más extremos.

Bueno la respuesta a eso es insignificante, porque la calidad de esta miniserie es suficiente para disfrutarla. La historia se sustenta por si misma y realmente no es necesario tener ningún conocimiento extra para entender lo que se relata, mientras que por otra parte hay algunos detalles que pueden relacionar aquellos aficionados a las series creadas por Mike Mignola.

Los mejores aspectos de Witchfinder son la calidad visual de cada una de las páginas con una diagramación exacta para cada situación; el equilibrio que existe entre el suspenso y la acción para mantener alerta al lector; la cantidad de violencia y sangre que hasta donde conozco es un poco superior a lo acostumbrado (en relación a las otras series), pero que se encuentra dentro de lo que uno espera ver para sentirse amenazado y envuelto por la magia del horror demoniaco.

Y al final sentir la satisfacción que deja el disfrutar una obra de horror, con una calidad que no aparece regularmente en cualquier medio, que nos hace sorprender e imaginar criaturas y eventos que de existir, harían de nuestra existencia un sufrimiento infinito.

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