The zombies that eat the world
zombies eat world

Una larga historia repleta de analogías hacia la sociedad en que vivimos. Una tragedia donde el humor es la última risa del mundo.

Un día cualquiera es cuando sucedió. Todos los muertos salieron de sus tumbas, y en menos tiempo de lo esperado, regresaron a los hogares a ver a sus familias, regresaron a tratar de seguir la vida a la que estaban acostumbrados en el pasado, regresaron tranquilos, sin desear devorar carne humana, sin desear destruir la civilización. Simplemente ellos caminaron de nuevo, el problema era ¿los queríamos de regreso?

En medio de una sociedad repleta de preguntas hacía lo que había logrado la muerte, revivirlos a todos, algunos esperan a sus parientes en casa, otros desean dejar de creer en el infierno, y otros más cuentan los segundos para el retorno de un Mesías crucificado hace muchísimo tiempo atrás. Y en medio de este caos entre las religiones, la ciencia y la anarquía, tres personas hacen de la situación un negocio: Recolección de cuerpos. Karl, su hermana Maggie y Freddy contestan el teléfono a las llamadas de quienes buscan o desean perder algo, los zombies que han regresado a las vidas de quienes ya los habían olvidado, los muertos más buscados por algunos excéntricos magnates, o aquellos que simplemente buscan construir un espectáculo donde las decapitaciones, mutilaciones y más están a la orden del día.

El escritor Jerry Frissen (Lucha Libre) quien también diseña dicho comic nos adentra en un mundo de tragedias disfrazadas de humor y risas, donde vemos (por ejemplo) como una mujer llamada Susan aún después de morir, no deja de implorar por su padre perdido “Pop-Pop” en medio de una sociedad de vivos y muertos que trata dar una explicación a sus vidas que de pronto han perdido el rumbo con esta catastrófica situación donde la mayoría espera al Mesías para quizá, poder escuchar una aclaración a lo que se ha convertido su existencia. Las leyes no funcionan, las distintas formas de poder comienzan a luchar entre si, y Karl, Maggie y Freddy, solo tratan de subsistir con la esperanza de un futuro mejor.

El arte y portadas por Guy Davis (B.P.R.D, Goon: Noir) son exactas a lo que reclama la historia, toques de humor irónico, una violencia disfrazada con trazos caricaturizados, dramas cotidianos con formas familiares, una arquitectura fría y rasgos en personajes que fuertemente comunican todo su ser con una sola mirada por parte del lector.

Publicado por DDP Humanoids, esta historia de ocho partes cuenta y muestra un mundo donde la única línea continua es la de los personajes, donde los eventos al parecer aleatorios muestran las distintas facetas del ser humano, ambición, locura, tristeza, soledad, desesperación, amor y esperanza que giran en torno a las inquietantes cuestiones que la muerte ha levantado al despertar de su tumba. Un cómic que te hará ver como en algunas ocasiones los muertos somos todos.

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