Ubububu
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Uno de tantos comics perdidos en las estanterías, con algunos puntos a favor y otros en contra.

Siempre pasa que buscando cualquier cosa nos encontramos con algo inesperado y que a primera vista intentamos identificar, y cuando eso no funciona pasamos al punto de encontrarle parecido a algo que dependiendo nuestro humor del día, puede ser positivo y ganar más que una hojeada rápida.

En este caso (y aunque no me gusta comparar) el estilo general de Jamie Smart nos remite de inmediato al de un autor notablemente reconocido, Jhonen Vazquez (Invader Zim, JTHM) Y no es que sea la gran cosa ya que si algo parece que no tiene demasiado valor es precisamente el estilo, en el sentido de que hay cientos de autores que en verdad comparten demasiados detalles al punto en que a veces son irreconocibles. Aunque claro está, que el estilo de este cómic no es tan popular como otros y de ahí que de inmediato llegue a ser engañoso.

Pero entrado en el cómic no parece que sea un abuso o el camino fácil para conseguir algún reconocimiento, se siente más como el trabajo de un fan que prueba emular algo que admira. Nuevamente, eso no tiene nada de malo, si tan solo tuviera una pizca de originalidad o un chispazo de gloria propia que proponga la promesa de mejorar.

A fin de cuentas Ubububu es un cómic que no cae en el plagio, pero si es un intento de clon fallido, con una premisa típica. Y aunque explotable, termina siendo opacado por sus fallas. Que como siempre, podrían ser lo mejor para cualquier otro.

Y a todo esto ¿de qué trata? Un gatito es en realidad un horrible demonio del apocalipsis, supongo que se pueden imaginar el resto…

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