Harry Brown
michael caine harry brown

Michael Caine toma la justicia en sus manos y decide acabar con cualquiera que represente una amenaza.

Para Harry, un jubilado de la Marina y condecorado veterano de Irlanda del Norte, la vida ahora se basa en ir a visitar a su esposa enferma y jugar ajedrez con su amigo Leonard Attwell (David Bradley) pero luego de que ella fallece y su compañero es asesinado por una de las bandas que rondan su vecindario, él se atreve a decir “ya basta”

Dirigida por Daniel Barber, escrita por Gary Young, con ciento tres minutos de duración y la participación de actores como Emily Mortimer (Shutter Island), Iain Glen (Resident Evil: Apocalypse y Extintion) y claro, Michael Cane en el papel de Harry Brown, esta cinta fácilmente comparada a Gran Torino (dirigida por Clint Eastwood) sumerge al espectador en los días que un vigilante, harto de ver que su vecindario es víctima de una escalada de violencia, decide volver hacer algo por lo que en el pasado recibiera medallas.

A diferencia de Gran Torino, donde el personaje navega por una serie de conflictos por su pasado e intenta integrarse a una nueva sociedad mientras defiende lo que cree sin importar entregar su vida a cambio, Harry Brown es un hombre casi mudo, donde apenas notamos una que otra muestra sentimental o pensamiento sobre su vida en la Marina, es una persona que sin duda se ha hecho fría con el paso de los años y más, luego de la muerte de su esposa, es alguien que no desea integrarse a nada, ni ser el salvador del mundo, simplemente vivir en paz y conversar con su amigo de tantos años.

Sin embargo, después del asesinato de Leonard comienza a descubrir algo que en verdad le ha comenzado a molestar, y esa es la forma en cómo el mundo que le rodea a cambiado; la policía parece no hacer nada y mientras él observa por una ventana rota como las pandillas se han apoderado de su vecindario sin dejar escape a los honestos, decide regresar al estilo de vida del que tanto se reúsa hablar.

Un Michael Caine que sin duda entrega una actuación digna y muestra al espectador un personaje sumamente calculador, amable y educado, pero capaz de matar a sangre fría sin el mínimo parpadeo o sentimiento de cualquier tipo, alguien que refleja su entrenamiento militar y su experiencia para confrontar a todos aquellos que reflejen amenaza al lugar donde vive y las personas que tratan de llevar sus vidas en paz.

Una película de sacrificio llena de cruda violencia (no vulgar, si no de representación de un ambiente peligroso y un grupo de personajes que encuentran entretenimiento en ella) que no termina sin antes llegar al climax. Obviamente una historia sumamente dramática no apta para cualquier público pero merecedora a los fans de Michael Caine, a las buenas actuaciones y los personajes bien trabajados.

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