Heartless
heartless

Philip Ridley escribe y dirige una cinta de drama con algunos toques de horror. Demonios y locura en casi dos horas.

Jamie Morgan es un joven fotógrafo londinense que ha vivido casi recluido de la sociedad por una gran marca de nacimiento que cubre parte de su rostro y la cual se extiende por el brazo izquierdo; siempre temeroso y distante ha aprendido a pasar prácticamente inadvertido por la sociedad, sus días en el trabajo son simples pero reflejan un tono de frustración cuando conoce a Tia, una chica de la que él quisiera pudiese obtener algo más que amistad.

Sin embargo y a pesar de este “personaje cliché” las cosas no son simples cuando en las noticias se comienza hablar de una misteriosa pandilla de asesinos que gustan de incendiar a la gente, una pandilla que Jamie ha logrado ver una noche donde la oscuridad dejara escapar los detalles de sus verdaderos rostros, detalles de largos y afilados dientes como agujas, ojos diminutos y los horribles sonidos que provenían de sus fauces. En verdad algo que el espectador no espera y que convierte la historia en un thriller de horror donde el drama es el cauce que dejará entrar la locura.

Al parecer Jamie tiene más problemas de los que imagina, su vida comienza a desmoronarse, la presión diaria de ocultar su marcada apariencia es solo un “incentivo” para comenzar a perder la cordura, los demonios de las calles lo persiguen, la chica de sus sueños se mira imposible para él, sus familiares a pesar de apoyarlo guardan algunos secretos y para colmo de los males, pronto será testigo de la muerte de alguien querido.

El frío escenario en Londres es presente de estos elementos los cuales introducen ideas sobre venganza, odio, frustración, soledad y la pizca de un trágico amor donde quizá la única salida es tratar de vender el alma para conseguir la felicidad y tranquilidad que tanto añora el personaje, sin embargo y como he mencionado, las cosas no son simples y la trampa no se deja esperar.

Jamie, totalmente confundido y perdiendo a cada día la esperanza llevará al espectador por un viaje lleno de imágenes entre el bien y el mal, de trampas y engaños que quizá para algunos necesiten más de una explicación; esta no es una película de “fácil digestión” no es una historia donde todo se entrega masticado, en lugar de eso, es una que marca varias preguntas y que invita a pensar o argumentar cual ha sido la realidad y que significado tienen los distintos personajes para el protagonista.

Cinta del 2009 que obviamente no causó mayor “ruido” entre las personas, con actuaciones (bastante buenas) de Jim Sturgess, Clémence Poésy, Noel Clarke, Timothy Spall y Joseph Mawle. En lo personal una que no gustará a muchos por la cierta ambigüedad en la narrativa, pero que sin embrago se mantiene constante y siempre revelando un misterio.

Jim Sturgess Clemence Poesy