Super
super movie

Hora y media de momentos cómicos, drama, sentimientos de lástima y otros donde parece estamos ante un loco

Creditos a forma de comic… ok, un torpe vigilante de buenas intenciones… ok, onomatopeyas al estilo de “Adam West”… ok, oscuro humor que muestra que es igual matar a alguien por traficar que por colarse en una fila del cine… un momento ¿eso está bien? Bueno, según The Crimson Bolt, eso está bien.

Bien, ¿Qué está bien en esta película?… obviamente está llena de un humor parecido al visto en Kick-Ass excepto claro, aquí se trata de un adulto, no un adolecente. Los peligros son los mismos cuando un vigilante decide enfrentarse a hombres armados, un vigilante que nace más que nada por el deseo de recuperar a su mujer quien lo ha dejado por un narcotraficante y después por hacer un mundo mejor.

“No poderes, no responsabilidad” eso está más que claro en esta cinta dirigida y escrita por James Gunn al notar que Frank D’Arbo (The Crimson Bolt) experimenta una escalada en lo que parece más un rencor e impotencia ante lo sucedido; decide descargarse luchando contra el mal (bajo la palabra de… Cristo), o mejor dicho, contra quien sea que haga algo incorrecto, vender drogas es lo mismo que colarse en el cine y que rayar un auto, las consecuencias son las mismas para todos, recibir un acertado golpe en la cabeza con una llave de tuercas bastante pesada al parecer.

Pero no solo eso, cuando las cosas se ponen duras este vigilante, ahora acompañado de una chica también disfrazada “Boltie”, decide que su llave ya no es suficiente arma para gritar “SHUT UP CRIME!” y se arma con navajas, explosivos y más adelante con una que otra arma de fuego.

El mundo de The Crimson Bolt y Boltie está por estallar, las bromas quizá queden atrás (para el público) cuando seamos testigos de las consecuencias de la violencia; cráneos rotos, cabezas explotadas por balazos, partes humanas volando por los aires y obviamente mucha sangre ¿es este un drama al estilo Defendor? La respuesta dependerá del juicio de cada quien.

Las actuaciones de Rainn Wilson (Bolt) y Ellen Page (Boltie) guían la película hasta su final, ahora, es difícil saber si la decisión del director era esta pero tal como parece, Frank D’Arbo (es decir, Bolt) plasma una personalidad de “alfeñique” al que la vida ha sido miserable y que solo resalta dos momentos de felicidad (cuando se casa y cuando ayuda a un oficial en persecución de un criminal) sus días pasan de manera deprimente, lo que empeora cuando su mujer (Liv Tyler) lo deja por un narcotraficante (Kevin Bacon) entregando como repercusión de tal evento el convertirse en un vigilante que pone rostro demente cada vez que habla con alguien.

Boltie por su parte es el “alma” de la cinta, de una forma irracional y desmedida vive más en un mundo donde las consecuencias no existen y en el que las diferencias de ser arrogante o un asesino dan igual, simplemente quiere golpear, cortar y matar a todo el mundo que perpetre cualquier hecho indecente o delictivo. ¿en verdad estos dos son héroes o simplemente locos?

Un gran punto a favor es lo bien llevada que es la cinta, cada uno de los noventa minutos pasan como agua, es decir, se disfrutan entre los varios momentos de “disfunción cerebral y desconexión de la realidad” donde un súper héroe llamado Jesús habla con Bolt para guiarle por el buen camino del señor… y como dicen algunos, los caminos del señor son misteriosos.

Una película no apta para niños por su extraño mensaje de justicia e imágenes de violencia (muchas en primer plano), sin embargo para quienes sean testigos de “tal extraña creación” estoy seguro, reirán en medio de la confusión y el drama… básicamente.

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