True Grit
true grit

Una joven de catorce años busca vengar a su padre quien ha muerto a sangre fría. Un Western con temple de acero.

Publicada en 1968 y originalmente escrita por Charles Portis, esta historia es ahora adaptada el cine bajo la dirección de los hermanos Coen (Fargo, The Big Lebowski, No country for old men) quienes plasman un western el cual no asombra con violencia y disparos, si no con la solides de sus personajes y buenas actuaciones.

Mattie Ross se dispone a salir con alguien que le ayude a cazar a Tom Chaney (el acecino de su padre); llevarlo ante la justicia para ser juzgado o simplemente verlo morir en el momento de su captura son asuntos que le brindan la valentía, el coraje suficiente para emprender un viaje, una persecución en compañía de dos hombres, uno que piensa más en la ley y otro que no tiene misericordia, LaBoeuf (Texas Ranger) y Rooster Cogburn (U.S. Marshal) son obviamente opuestos en su forma de pensar y actuar, detalles que les hará perder la paciencia más de una vez pero que sin embargo les dará la ventaja sobre aquel forajido quien es ya buscado por sus varios crímenes.

Una historia de diálogos y silencios que brillan en todo momento para dar un aire solitario a este western que en momentos explota en pequeñas dosis de violencia para luego regresar a un futuro incierto donde la muerte es el único fin. Violencia que sin embargo no es la “estrella principal” si no las buenas actuaciones, personificaciones por actores como Jeff Bridges, Matt Damon, Josh Brolin, Barry Pepper, por supuesto Hailee Steinfeld y entre otros que entregan más de un momento de tensión, de fría comedia y de situaciones que a pesar de ser un tanto obvias en el mundo de “los vaqueros” claramente mantienen secuestrado al espectador entre líneas e imágenes.

Sin duda True Grit (Temple de acero) plasma más de lo que muestra y habla de sus personajes más de lo que ellos hacen. Como he dicho, las actuaciones son muy buenas y tienen muchos detalles que en pocos segundos plasman el sentir de cualquier escena. El desarrollo de la historia es bueno, siempre esperando el momento oportuno para mostrar cada elemento, logrando de esta forma una mejor apreciación de aquella joven Mattie Ross que sin pensarlo dos veces, entrega y muestra su valor para adentrarse en un mundo de forajidos y pistoleros, todo para encontrar justicia, afrontar y ver morir al hombre que acecinó a su padre.

tru grit temple de acero cine