Black Mirror: The National Anthem
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Primer episodio de una miniserie que se esfuerza en decirnos que la tecnología terminará deshumanizando a las personas.

Sin duda los medios actuales de comunicación y redes sociales se han convertido en una herramienta capaz de acortar distancias, donde cientos o miles de kilómetros no son impedimento alguno para transmitir mensajes en imágenes o texto para comunicar instantes o pensamientos de importancia, pero ¿que pasa cuando todo se sale de control?

Titulado The National Anthem, es un episodio dirigido por Otto Bathurst que enfatiza el descontrol de la comunicación instantánea en el caso de guardar un secreto o simplemente contener un suceso a la vista de millones de personas.

Es una historia que muestra el secuestro de una querida princesa (ficticia) en el Reino Unido y que bajo un video se exige solo una cosa para entregarla con vida. Que el primer Ministro, en vivo, en cadena nacional y en todos los canales, tenga sexo con un cerdo.

Sin duda un interesante capítulo que desde inicio gana nuestra atención y que levanta las expectativas y el interés cuando vemos bajo la historia que dicho video ha sido colgado en Youtube dejando como respuesta una inmediata y rápida propagación no solo por las personas y los medios del Reino Unido, si no de todo el mundo. Algo simplemente con lo que es imposible de luchar y contener como secreto. Un video que al momento de ser borrado ya tiene cientos de copias más.

Escrito por el periodista británico Charlie Brooker es un drama muy interesante que plasma una crítica al morbo y como este puede llegar a proporciones gigantescas cuando es alimentado por millones de ojos que simplemente han dejado de sentir y que solamente desean tener “esa cosa nueva” que llama tanto la atención, en este caso el acto sexual de un ser humano para salvar la vida de otro, olvidándose que por la insistente manía de “subirlo todo a la red”, de fotografiarlo todo y compartirlo han destruido la privacidad y en este caso la oportunidad de buscar y liberar a dicha princesa.

En lo personal un capítulo para meditar; que quizá nos grita a golpes que aquel puede ser el futuro que nos espera si no se comienza a respetar la privacidad de los demás o de comunicar absolutamente todo sin pensar en las consecuencias.

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