Dragon Age: Inquisition | Reseña

La nueva generación comienza con muy buen pie en temas de RPG gracias a Dragon Age: Inquisition, un título tan absorbente que pronto estarás preguntándote cuánto tiempo has jugado. Publicado por Electronic Arts y desarrollado por BioWare, creadores de sagas muy importantes como Mass Effect, Star Wars: Knights of the Old Republic y Baldur´s Gate, Dragon Age demuestra que esta generación dará mucho de qué hablar.

Dragon Age: Inquisition

Sin duda ha pasado ya un poco de tiempo desde el 2009, fecha que vió el estreno de la saga con Dragon Age: Origins, la promesa de BioWare de introducirnos en un mundo medieval fantástico oscuro, en el que a base de elementos RPG y de hack & slash conoceríamos bastos mundos, llenos de peligros y una historia en la que nuestros personajes evolucionarían y formarían lazos dependiendo de nuestras acciones; un éxito que llevó al estreno de Dragon Age II en 2011 y que llevó a la franquicia a los terrenos de los libros y los juegos mesa. Por fortuna para todos nosotros, pronto se dió la noticia de que veríamos una nueva entrega, Dragon Age: Inquisition en la flamante nueva generación de consolas, un juego que alimentado por los motores SpeedTree y Frostbite 3 nos llevaría prácticamente de la mano por un mundo de magia y fantasía como no habíamos visto antes y lo mejor de todo, con un mundo abierto listo para ser explorado en cada rincón.

El tiempo pasó, y al fin llegó el tan anunciado juego y la verdad, es que lo prometido ha sido cumplido. No sólo estamos ante un paso inmenso en la franquicia, estamos ante un (se podría decir) referente para la nueva generación en los juegos de RPG. Sí, así de bueno es, y estoy más que seguro que todo fan de la saga y todo aquel que desee darle una checada quedará impresionado por su impactante y cuidado mundo.

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Desde inicio nos encontraremos que Dragon Age: Inquisition pesa su buena tanda de gigas, pero no es sólo porque sí. Dentro de estos, descansa la belleza del inmenso continente de Thedas y sus historias. A los pocos momentos notaremos la calidad gráfica de los personajes, comenzando por el nuestro claro y al momento de crearlo para comenzar la aventura.

Es un juego en el que mientras más tiempo le dedicas, más te va asombrando con su rica paleta de colores, desde tonos muy brillantes, hasta oscuros y grises, cada lugar tiene su encanto, cuevas, castillos, pueblos, bosques, pantanos, ríos, caminos, desiertos, todo nos demuestra de lo que esta nueva generación se trata en temas técnicos.

Luego están las texturas que igualmente en cada lugar se mantienen en alta definición y con mucho detalle en la profundidad, y es que parezco redundante, pero realmente no hay un lugar que no mantenga la misma calidad. No importa si es un objeto que tienes cerca, o si es la entrada de un lugar, la pared de un castillo, las rocas de una cueva o un tronco caído en medio del bosque, hasta en el sitio más alejado, de esos donde pareciera que nuestro personaje no puede ir, existe la misma calidad en textura, color y detalle.

La iluminación dinámica en Dragon Age: Inquisition es otro tema del cual hablar, y que está al mismo nivel de lo ya mencionado. Ver los rayos del sol pasar a través de las hojas de los árboles, o la tenue iluminación de una antorcha o fogata complementan la profundidad necesaria al escenario, por consecuencia, las sombras tienen una importancia relevante en la imagen del juego, así que pensando en todo esto, no hay superficie que se note plana o sin algún trabajo de profundidad en el entorno.

Dentro del diseño de personajes, criaturas y animales también vemos la misma calidad, sobre todo en los principales, donde el modelado es muy, muy cuidado, y con mucho detalle tanto en la vestimenta como en los rostros. De esta forma, entregando cortes de escena y unos close ups en diálogos que bien podrían tratarse de un CGI, pero no, todo es en tiempo real, de hecho mientras juegan pueden girar la cámara y ver el rostro de su héroe o heroína y notarán que todo sigue allí, sin cambios en número de polígonos o texturas. Y bueno, no tengo que mencionar que estrenar armaduras es muy llamativo.

El mundo de Thedas y sus historias

A los pocos momentos descubriremos que el continente de Thedas ha sucumbido en el caos por una guerra entre magos y templarios, provocando en el trayecto una ruptura con un oscuro mundo y del que llegan demonios y toda clase de criaturas; para colmo de los males los caminos están llenos de bandidos y nuestro protagonista es “sellado” con una maldición en la mano, lo que provoca que varios de los personajes no confíen en nosotros pero que también nos dará la habilidad de poder cerrar estos portales y así ir liberando las tierras de Orlais y Ferelden de todo mal.

A esto, y luego de construir nuestro personaje (escogiendo raza, apariencia, clase, etc) podremos ir sumando a otros (con un total de 4 en partida) a nuestra aventura. Como es de suponer, armándolos y vistiéndolos de acuerdo a sus atributos, cosa muy importante pues serán de verdadera ayuda sobre todo en los momentos más complicados, pues en Thedas muchas veces (o la mayoría) no tener una buena estrategia es sinónimo de fracaso.

Pero Dragon Age: Inquisition no es nada más sobre cerrar portales y pelear con bandidos, pues aquí entran las diferentes historias que encontraremos en nuestro camino; algunas serán tareas técnicamente sencillas sobre exploración o búsqueda, otras contemplarán ganar la simpatía o la lealtad de diferentes pueblos para sumarlos a nuestra guerra para derrotar al mal, aquí tendremos que demostrar las “relaciones sociales” para con el juego, pues como es de esperar en un título de BioWare, la gran mayoría de los diálogos y conversaciones tendrán diferentes respuestas para escoger, así que será tarea nuestra optar por lo más sabio pues de ello dependerá la relación que tengamos con los que encontremos y deseamos sumar a las líneas y nuestros propios acompañantes. Además de esto cabe decir que mientras más avanzamos, la historia nos dejará decidir algunas cosas importantes. sin spoilers, pero bien podremos ver por nuestros amigos y enemigos.

Dragon Age: Inquisition no es un juego corto, de hecho me atrevo a decir que el promedio está entre cien horas o más, dependiendo claro, hasta donde queramos llegar en las misiones secundarias y la exploración del mapa. Así que, fanáticos de la serie The Ellder Scrolls (del cual el más reciente es Skyrim) regocíjense porque aquí tienen un buen manjar para estas horas y horas y horas mientras buscan antídotos, armaduras resistentes, crean alianzas, encuentran armas, comercian con todo lo que encuentren en su andar, den caza a bandidos y forajidos, aniquilen demonios y criaturas y por supuesto, monten a caballo (porque, por si no lo habían imaginado) el mapa es tan inmenso que necesitarán uno para viajar. Eso o realizar un “fast travel” entre los campamentos construidos. Yo en lo personal prefiero ir a pie acabando con cada cosa maligna que me encuentre e ir admirando el paisaje.

Jugabilidad y estrategia

Al ser un título de RPG, Dragon Age: Inquisition nos demuestra que debemos cuidar y estar al tanto de nuestras armas y armaduras, así como de la forma en que nos manejemos en batalla. Por suerte el juego de BioWare nos deja escoger a libertad entre dos modos de ataques y que también se pueden complementar entre sí; el hack & slash y el de estrategia con vista superior. El primero como es de suponer, nos deja machacar enemigos con mucha acción directa, en la que podemos cambiar en cualquier momento de personaje para realizar ataques, por otra parte en la segunda forma, la de estrategia, tendremos oportunidad de marcar las acciones que realizaran nuestros personajes con un estilo de ataque por turnos, pudiendo adelantar los movimientos con los gatillos del control. En esta forma podemos tener una perspectiva más amplia del campo de batalla, observando a qué tipo de enemigos nos enfrentamos y el terreno que tenemos que cubrir para que nuestras armas y ataques los alcancen. Agregando así una profundidad en el campo de batalla que sirve de muy buena ayuda para cuando estemos ante un grupo de maleantes/demonios/criaturas de los cuales desconocemos sus poderes o atributos.

Claro que en cualquier momento podemos cambiar el estilo de juego, y regresar al “machaca botones” (por decirlo de una forma) y viceversa, entregando así una forma muy divertida de jugar y de ir aprendiendo los secretos en nuestro combate.

Muchas armas, hechizos, armaduras, personajes, pueblos y enemigos hacen que las horas vuelen, por si fuera poco, el juego también tiene modo cooperativo para cuatro jugadores independiente del modo single player, así que podemos aprender más del combate y la estrategia pero con amigos, lo cual lo hace bastante divertido, de hecho extraño un nuevo Baldur’s Gate, esperemos pronto sepamos de uno porque Dragon Age: Inquisition de verdad suelta la imaginación a todo lo que se puede lograr tanto artísticamente, como en narrativa.

Sonido y extras al por mayor

¿Pero qué sería de un juego de aventuras sin una buena banda sonora? En el actual caso el trabajo en el diseño de sonido complementa muy bien lo que la atmósfera de Thedas nos exclama visualmente, así que tener un buen sistema de altavoces o al menos el volumen alto es esencial para llevar la experiencia a grandes dosis de epicidad.

Otro de los detalles que nos mantendrá por horas entretenidos y absorbidos por Dragon Age: Inquisition es la extensa variedad de contenido extra, en formas de arte, cartas y tarjetas que nos explican todo sobre este rico y vasto mundo como son los enemigos, personajes del juego, lugares y más.

Dragon Age: Inquisition
es el RPG que esta nueva generación necesitaba, su cuidado nivel artístico, así como su historia y desarrollo de personajes harán que pasen por largas horas de exploración y descubrimientos. El único requisito del juego es que le den tiempo, pues como he dicho antes, no es una aventura corta; más si lo que quieren es sacar todo el provecho de las misiones alternas a la historia y seguir probando todo lo que el juego puede ofrecer. Además, tiene dragones ¿no había dicho eso? pues sí, los tiene, y son un verdadero dolor en el trasero pero la verdad es que en general todo es tan entretenido que uno no puede quejarse por volver a cargar, probar con otro equipo o tratar de subir de nivel en otro lugar. Pues al final, lo que importa es la aventura.

Yo en lo personal, en lo único que pienso es que por culpa de este juego, ya comienzo a imaginar otros RPG’s o un futuro Dragon Age y deseo marcar un día en el calendario. Sólo espero no sea uno lejano.