Far Cry 4 | Reseña

Nada como las montañas del Himalaya a nuestros pies, la naturaleza que se levanta mostrando miles de kilómetros cuadrados del pasto más verde, los pájaros cantando, los riachuelos con su tranquilizante correr del agua, un aullido, dos aullidos, gritos de terror, un águila atacándonos, ¡Disparos a lo lejos! ¡Un rinoceronte viene hacia nosotros! ¡Demonios! ¿Qué está pasando? ¡Debemos correr y disparar hacia el grupo de soldados de la Guardia Real! ¡Se acerca una estampida de leones! No hay de otra, hay que aventarnos por el acantilado y planear con nuestro traje especial para después abrir el paracaídas y aterrizar sobre un lago… ¡Oh por Dios está lleno de peces carnívoros! Esta es la reseña de Far Cry 4. Agárrense.

MONTAÑAS MUY NEXT-GEN

Far Cry 4 es la última entrega de la saga de Ubisoft donde generalmente nuestro deber es sobrevivir a un loco desquiciado en algún paradisiaco lugar y sin saber absolutamente nada de supervivencia. En esta cuarta parte nuestro papel se desarrolla como Ajay, el hijo de una pareja fundadora de la Senda Dorada, un grupo rebelde y guerrillero que tienen el afán de acabar con la opresión de Kyrat a manos de la Guardia Real y su líder, el re-desgraciadísimo Pagan Min. Al visitar este bellísimo lugar, somos raptados por este hombre con peinado estrafalario y quien está dispuesto a no permitir que sigamos los pasos de nuestros progenitores. En un descuido de Pagan Min, podremos escaparnos de su mansión ayudado por líderes de la Senda Dorada y seremos llevados a su aldea, donde inicia toda nuestra aventura.

Afortunadamente Far Cry 4 está disponible para Xbox One, PlayStation 4 y PC, permitiendo un detalle verdaderamente impresionante a donde queramos voltear: el pasto, el agua, piedras, madera, pelaje de los animales, sangre, explosiones, niebla, tierra, todo se ve súper real, es como una combinación de los paisajes de Skyrim con el nivel gráfico que Tomb Raider mostró ahora con las consolas de actual generación, pero mejor todavía. Será casi imposible no detenerse de tiempo en tiempo a ver el paisaje, admirar a los animales, aventarse dos o tres “wow” con las escenas de acción y por supuesto disfrutar el vuelo sobre las decenas de accidentes naturales en Far Cry 4. Simplemente hermoso.

Recordemos que hablamos de un shooter en primera persona mezclado con RPG, es decir podremos ir mejorando nuestro personaje con habilidades aprendidas sobre la marcha, estas se dividen en dos grandes árboles, el del tigre y el del elefante, siendo el primero donde se perfeccionan los ataques y en el otro, aspectos de sabiduría, sanación y concentración. Para poder acceder a estos conocimientos, debemos obviamente ir realizando misiones principales o de las decenas de alternas que contiene Far Cry 4. No todo el tiempo es andar matando por el simple hecho de aniquilar soldados enemigos, sino también están los diferentes contratos a realizar para recibir dinero, karma, experiencia, armas y cupones de descuento para el cine –o creo que eso no-.

No crean que las misiones son encomendadas conforme pasa el rato, sino que forzosamente debemos explorar el terrero, y es que Far Cry 4 se trata de andar de aquí para allá, yendo y viniendo, subiendo y bajando. Así como nos hallaremos con animales para cazar y recolectar sus pieles para mejorar nuestra capacidad de carga, así como también podremos interceptar cargamento enemigo y robarlo para nuestra noble causa –salvar al pueblo de Kyrat-, o también proteger un envío de provisiones de la Senda Dorada, destruir afiches de Pagan Min, liberar torres para explorar más terreno, conseguir armas, confiscar información, etcétera, etcétera. Hay que tener muy en cuenta el hecho de que no siempre estaremos en la misión principal, pues crecer en karma y en experiencia es inevitable pero a la vez imprescindible para librar más fácil las siguientes empresas, esto por los arcos, metralletas, pistolas, rifles y demás armas de fuego liberadas y listas para comprar.

El karma se recolecta haciendo obras de buena fe, o de buena onda como gusten llamarle. En su andar por las praderas del monte, hallarán rehenes deambulando con su respectivo captor de la Guardia Real, una vez que se despachen a este último, podrán liberar al prisionero y cobrar su recompensa en puntos y dinero. Pasa lo mismo al liberar puestos de estos soldados, aldeas y demás lugares donde haya asentamientos enemigos. Al tomarlos como nuestros, podremos avanzar rápidamente entre un lugar y otro, evitando la fatiga de caminar, correr y transportarse en algún vehículo.

¿ALGUIEN DIJO VEHÍCULOS?

Oh sí, yo lo dije. Yo lo dije. Camionetas, coches y cuatrimotos regados por todo el mapa, nos ayudan a evitar los molestos cayos y pie de atleta por tanto caminar. Al principio puede parecer un poco rara e incómoda la manera de manejar un coche a un solo joystick, pero una vez que usamos el otro para apuntar y convertir a los enemigos en coladeras humanas, empieza a ser demasiado divertido. Si ponemos atención a los detalles, nuestro viaje será más placentero gracias a los anuncios de radio y la programación musical. Sin embargo esto no es ni poquito cerca a la conducción de los demás vehículos, pues de inicio los camiones con cargamento de la Guardia Real son lo máximo al ser capaces de embestir a cuanta camioneta se nos ponga enfrente, sirviendo de arrolladora máquina infernal de soldados rivales: una chulada.

Luego viene el mini helicóptero inútil para las persecuciones, pero súper práctico para pasar desapercibidos por los enemigos en tierra, incapaces de detectarnos y que nos sirve para identificar las posiciones de los demás. También nos sirve mucho para ir a islas en medio de los lagos cuando no queremos usar las lanchas. Estos mini helicópteros son ideales para caer de sorpresa. ¿Qué me falta? ¡Oh sí! El traje para planear o wingsuit sirve para eso mismo, planear desde lo más alto y evitar cualquier problema ocasionado por el impacto de nuestro cuerpo contra el suelo, es decir, las caídas. Una vez que hemos saltado al vacío, un solo botón activa nuestro traje y el viaje es puro gozo, siendo prácticamente inmune a cualquier disparo, y una vez que deseamos aterrizar, un paracaídas nos depositará en tierra de la manera más cordial posible.

¡RA-TA-TA-TA-TA-TA-TA-TA!

Las armas son algo así como lo que paga el juego enteramente. En lo personal me enamoré perdidamente del arco por su gran alcance y sigilo, además de poder recuperar cualquiera de las flechas encontradas para ser reusadas. Es letal, mucho más que las balas de las metralletas pues con una es suficiente para darle los santos óleos a cualquier animal o enemigo –menos al rinoceronte-. Ahora que si son más del tipo cálido, el lanzallamas es lo mejor para ustedes, pudiendo rostizar cual pollo a todo aquel que se interponga en nuestro camino.

No tiene mucho sentido hablar de las armas de fuego letales y con sonido arrullador, pues a pesar de tener la capacidad de pintarlas a gusto propio, ponerle un mejor cartucho y cambiarle la mira, son elementos de protección personal ya vistos. Sin embargo se llevan rete bien con la carnadas, esos pedazotes de carne extraída de cada animal que cazamos, y al aventarla a cualquier parte, atraerá animales salvajes cercanos. Es muy obvio el uso pero si no me agarran la onda, les explico: llegan a un lugar donde hay varios rivales y entonces echan su carnada cerca de ellos, una vez que se deje venir semejante animal, cualquier persona cercana se convertirá en presa fácil del hambriento depredador. Y entonces silbaremos felizmente al escapar o recuperar algún objeto que se nos haya encargado.

Es sumamente importante en Far Cry 4 hacer buen uso de cada arma, no nomás se avienten como Niño Héroe valientemente a la lucha, sino que piensen el ruido provocado, el lugar a atacar, los animales alrededor, cantidad de municiones y en caso de ser muy malos para los balazos, algún medio de transporte para escapar ilesos. Aunque eso de ilesos es un decir, pues curarnos es lo más sencillo del mundo al no requerir de ningún kit especial para ir curando las heridas. Sólo si deseamos recuperar toda la vitalidad de un jalón, sí se necesitarán jeringas las cuales tarde o temprano podremos producir con la recolección de plantas específicas.

¡NO ME AYUDES COMPADRE!

Far Cry 4 se puede jugar en línea, es decir estar abierto a recibir ayuda de algún amigo con el mismo juego, o en mi caso por ser PlayStation 4, se pueden regalar hasta 10 licencias para que otros amigos sin el juego puedan unírseme en modo cooperativo para ayudarme al derramamiento continuo de sangre.

La opción también se encuentra en pedir ayuda en alguna misión que se nos complique, y el sistema buscaría entre nuestros amigos conectados para pedirle apoyo, o si estamos jugando desconectados, podemos llamar a un miembro de la Senda Dorada para que nos auxilie. Quizá haya allá afuera algunos despiadados pistoleros que no necesiten ayuda, pero si son cazadores de trofeos, en algún momento requerirán ayuda de un compañero, pues a pesar de ser pocos los logros en línea, no son difíciles si buscan el Platino. Yo estoy en busca de él.

El resto de trofeos son demasiado fáciles, si y sólo si son de esos exploradores empedernidos amantes de andar de arriba para abajo desbloqueando todo, recolectando plantas, pieles, volando por los aires, matando enemigos hasta con escupitajos, aceptando todas las misiones. Sinceramente no es difícil, pero sí requiere mucho tiempo de dedicación pues no es cualquier cosa andar por todo el mapa sólo y acabando con todos los secuaces de Pagan Min, de quien por cierto no les he comentado, pero su voz es una vez más del famoso Troy Baker (Call of Duty: Advanced Warfare, The Last of Us), que a pesar de no ser tan distintiva, sí logra capturar la locura y sadismo del personaje, sólo que esta vez no puedo llamarlo un magnífico villano, pues la mayor parte del juego no lo veremos, nomás oiremos.

¿JUEGO DEL AÑO?

Mínimo nominado, sin duda. La cantidad elevadísima de acción, las múltiples misiones, el mundo abierto, vehículos, gráficos, posibilidades de maniobrar y el poder treparnos a un elefante y destrozar todo, le dan a Far Cry 4 muchos puntos para poder ser uno de los mejores juegos de este 2014. No quiero irme por el lado de la mercadotecnia, pues he tenido el gusto y placer de jugar otros títulos que me tienen horas y horas pegado al control, pero cuando Ubisoft le mete ganas en serio a un juego, logra entregar calidad de principio a fin, y así es Far Cry 4, calidad por todos lados, emoción, poco espacio para aburrirse, muchos animales para destazar, millones de cartuchos para vaciar, extensos caminos para manejar y atropellar a cuanto guardia real se ponga enfrente y al final, ir por más.

Sí, Far Cry 4 se ha convertido en una adicción, que a no ser por la cantidad enorme de juegos que tengo en mi colección, estaría jugándolo todo el tiempo posible, pero lo seguiré haciendo pues un juego de esta índole, merece muchas horas invertidas. No puedo esperar para seguir luchando por la libertad de Kyrat trepado en un elefante aplastando a diestra y siniestra.