The Crew | Reseña

No soy tan fanático de los juegos de carreras, pero estrenarlo es para mi una inversión altísima de tiempo, ahora con la reseña de The Crew, las cosas fueron diferentes. Vean a qué me refiero con diferentes.

THE CREW.

Ivory Tower planeó y diseñó un juego de carreras con un guión un tanto choteado, pero que merecía contarse nomás por el simple hecho de conjuntar tantas ideas tan buenas. En verdad no voy a menospreciar la historia de The Crew, sin embargo no la aplaudiré.

Cuando el prólogo del juego nos platica de cómo matan a nuestro hermano y nos culpa un policía corrupto para meternos a la cárcel, de inmediato nos podemos percatar qué viene a continuación: años en prisión injustamente y una unidad policiaca dispuesta a utilizarnos para encontrar a los verdaderos culpables. Esa ponzoña que mató a nuestro consanguíneo y nos refundió en el bote, son líderes de una banda de contrabandistas y organizadores de carreras de coches nocturnas y obvio fuera de la ley. Ya que nos liberan, es momento de hacernos de un auto pagado por la policía y tratar de entrar de encubierto a esta organización haciéndonos de su confianza.

Se los dije, un guión bastante quemado, pero conforme vamos conociendo la mecánica de juego, el garaje y vamos ahondando en sus opciones, este pasa a segundo término y nos empezamos a concentrar en el mapa.

The Crew se desarrolla en todo Estados Unidos de América, el mapa a simple vista parece gigantesco –o sea hablamos de un país- pero una vez que tomamos la carretera para dirigirnos a otra ciudad o condado, caemos en cuenta de que está a escala, pues moverse no requiere muchos minutos y esto puede ser tanto bueno como malo, ya que la mayoría de juegos con mundo abierto se hicieron para explotar todo el terreno. The Crew permite hacer una exploración sin tanto problema, siempre y cuando no queramos entrar a bosques y edificios no diseñados para ver. No es que moleste, pero sí incrementa la sensación de limitarnos, lo cual de inmediato nos empieza a disgutar por lo mismo de ser “mundo abierto”.

Quiero dejar muy en claro que no estamos hablando de un Grand Theft Auto. The Crew fue hecho para no salirse del coche y dentro de él, hacer todo lo imaginable, ya sean carreras clandestinas, persecuciones policiacas, pruebas para puntos de experiencia o manejo libre. Cualquier modo que sea el suyo, adelante háganlo, pero luego no digan que no les advertí sobre lo aburrido que es rodar por la ciudad sin un objetivo en específico. En verdad lo es y todo por lo difícil que es alarmar a la autoridad y después lo complicado que es buscarse bronca. Una vez que hemos llamado su atención, se acabó el aburrimiento, pues como por arte de magia aparecen patrullas endemoniadas con velocidades estratosféricas capaces de alcanzarnos a pesar del bólido que manejemos.

Romper la ley en The Crew no es fácil, pues le agregaron el factor de “cero lesiones a la ciudadanía”. Adivinaron, no se puede atropellar a los transeúntes ni porque vayamos como alma que lleva el diablo. O al menos el último parche del juego no lo permite. Está bien en parte para no distraernos del verdadero sentido del juego, pero a la vez le quita mucho realismo.

Pero ¿cuál es el verdadero sentido del juego? Ser expertos al volante y modificar cuantos carros compremos, con cuantas partes queramos. The Crew vendría siendo “The Sims para amantes de la velocidad”. El mapa a pesar de ser pequeño, cuenta con infinidad de pruebas de todo tipo, y cada una libera puntos de experiencia y autopartes para modificar nuestra máquina. Existen carreras donde hay que saltar lo más lejos posible a través de una rampa, zigzaguear entre unas banderas virtuales, seguir un camino sinuoso y a la mayor velocidad posible, y todo para conseguir estos puntos y medallas para mejorar al carro. Entre más nivel tengamos, más pruebas se liberarán con más puntos disponibles, sin olvidar las mejoras mecánicas que se le pueden instalar al coche.

Nunca debemos dejar de lado la historia, esto es parte es bueno y a veces malo, pero siempre habrá tiempo de sobra para andar de vagabundos concentrados en las pruebas de habilidad. O haciendo check-in en lugares geográficos a través de toda la nación.

ASFALTO QUE SÍ PARECE ASFALTO.

The Crew está disponible para Xbox One, Xbox 360, PlayStation 4 y PC, sin embargo es la actual generación donde debe de jugarse, DEBE. No quiero echar las campanas al vuelo pero sí puedo asegurar que su nivel gráfico es de lo mejorcito en el año. El asfalto luce increíblemente real, la lluvia no se diga, el ambiente y las iluminaciones reflejan un cuidado y pulcritud de los diseñadores. Repito, no estoy diciendo que sea lo mejor, pero sí lo ubico entre las grandes sorpresas gráficas, sin embargo no puedo asegurar lo mismo de su física.

Desgraciadamente The Crew impresiona mucho en momentos, pero luego cuando sufrimos alguna eventualidad catastrófica, es donde le reduce bastantes puntos. En ocasiones chocar contra objetos inmóviles de frente no provoca mucho daño, incluso no reduce nuestra velocidad a pesar de lo rápido que vayamos. Varias veces me vi andando a 250 kph y al sufrir un encontronazo de frente, no había una pérdida total del vehículo. Esto físicamente es imposible, pues sabemos que a mayor velocidad, el mínimo contacto nos puede hacer perder el control, cosa que no sucede en The Crew. Es bueno para no interrumpir el juego, pero no para el aspecto técnico, que después de ver juegos como Forza y Driveclub, esperaríamos apreciar en un título muy sonado durante el año.

El detalle de las carrocerías sin embargo es impecable. Se ven realmente unos automóviles hermosos, hasta ganas dan a uno de “enchular la máquina” con Xzibit, ponerle una consola adentro y veinte mil luces en los rines. Bueno no tanto. Las capacidades de personalización en cada unidad son además de meticulosas, muy atractivas pues el simple hecho de mostrar la pieza dentro del móvil lo hace muy cool.

¿Y CÓMO SE JUEGA?

Tengo una queja en todo esto: es de a chaleco jugar en línea. En este mundo globalizado, es común que para todo requiramos conexión a internet, pero por la naturaleza de The Crew –incluso el nombre- debemos de estar conectados todo el tiempo. Tiene sus pros y sus contras, empezando porque veremos personas reales compitiendo por ahí y así seremos capaces de contactarlos y pedirles que se unan a nuestra banda. Lo malo viene cuando uno requiere de amigos con el juego para desbloquear logros/trofeos, de lo contrario olvídense del platino. Son muchísimos los trofeos que necesitan estar en conjunto, ya sea por carreras o por conseguir levantar velocidades con los demás miembros de la banda. Ese es un ejemplo, así como también el de ganar competencias a otras agrupaciones. No es que no tenga amigos, pero la verdad uno no siempre cuenta con el tiempo de coordinarse para jugar con estas personas.

VEREDICTO

The Crew es el juego perfecto para los amantes de la velocidad que sólo quieren andar en el camino haciendo pruebas y tuneando coches. Los verdaderos amantes de la física real de autos, de las competencias limpias y organizadas, de las pistas bien diseñadas y delimitadas para una competencia verdadera, ni siquiera lo intenten.

The Crew no es ni tantito malo, en realidad es sumamente bueno y divertido, pero sí está pensado para cierto tipo de gamers que quieren ganar una carrera de autos sin importar el lugar donde se realice, pues aquí correremos entre la maleza, la playa, arena, árboles y a veces en la calle. Carreras sucias, como algunos les dirían. He jugado bastantes títulos de autos deportivos, arreglados y realistas, no siempre me he clavado con alguno, pero por la naturaleza desenfadada de The Crew y su concepto de pruebas y exploración por todo el mapa, me lo guardo como uno de los más entretenidos, pero nada más. Les reitero mi gusto por navegar por todos lados buscando cositas por hacer, y por esa simple razón, este jueguito es ampliamente recomendado por mi, para aquellos con ganas de carreras y manejo casual. Profesionales del volante, realmente absténganse.