Batman: Arkham Knight | Reseña

Warner Bros. Interactive y Rocksteady Studios entregan por última vez un juego de Batman, perteneciente a la saga Arkham, y este debía catapultarse como la mejor parte por ser el desenlace. Batman: Arkham Knight se denomina al cuarto y último juego, exclusivo de la nueva generación de consolas y PC, pero con una enorme responsabilidad: ser el título de Batman que todos merecemos.

OSCURO ARKHAM

Pocas veces el producto final es fiel a los avances mostrados antes del estreno, generalmente los gráficos reducen su calidad, no es tan emocionante como nos lo pintan, sufren modificaciones radicales en su jugabilidad o cualquier otra cosa, sin embargo encontrarlos iguales no es común. Al iniciar el juego y hasta la fecha, Batman: Arkham Knight no ha dejado de sorprenderme, quizá sea la poca iluminación, la constante lluvia, los excelsos efectos de sonido, las voces o yo qué sé, pero lo que sí sé, es que los paisajes son un sueño, desde la tienda más insignificante hasta el edificio más imponente –sí, la Wayne Tower-, caminar, planear, conducir o simplemente pararse en lo más alto de una torre, uno puede admirar y disfrutar el impecable trabajo artístico que se hizo en este juego. Es tanto que por momentos deja de importar si el funcionamiento del entorno es correcto o no; los errores técnicos se olvidan una vez que observamos nuestros alrededores.

Retomando la iluminación, sí es muy baja y es de esperarse por la misma naturaleza oscura de la saga y de nuestro héroe. Sin embargo está tan bien “poco iluminado”, que se convierte en increíble el realismo del agua, el concreto, las explosiones, chispas, luces neón y el humo, simplemente no se deja de gozar visualmente. Dentro de este mismo departamento, podemos agregar los efectos de cámara, como si un camarógrafo profesional de cine hubiera estado involucrado, pues los movimientos rápidos se difuminan un poco no para que se vea mal, sino para agregarle un efecto de velocidad, quizá sea un defecto de diseño pero bien explotado con el fin de sobresalir estéticamente.

Las texturas reciben un acabado muy consistente con una ciudad vieja, poco azotada por la luz del sol, permitiendo aún más penumbra pero que aprovecha al máximo los escasos fotones que les alcancen, así permite dibujar las siluetas sin olvidar detalle, pero sin ser demasiado explícito, simplemente todos los objetos no pierden su forma y cumplen perfectamente su función decorativa. Sin embargo y de acuerdo a Rocksteady, la ciudad fue rediseñada en cuanto a su mapa y a su destructibilidad, pues es un hecho que casi todo se puede hacer trizas, menos las paredes no diseñadas para interactuar con ellas.

La interacción en la serie de Arkham es un aspecto importantísimo y algunas veces criticado por muchos, pues existen paredes fácilmente destruibles con un explosivo, pero otras hechas de vidrio que no sufren ni un rasguño. Esta lógica se sigue manteniendo igual, por lo que no sentí tanto cambio sobre todo al momento de utilizar el gancho para subir o moverme por alguna cornisa. Sin embargo cuando se trata de manejar el Batimóvil, las estructuras pierden esa ilógica fuerza y se convierten en algo fácilmente rompible cuando se les embiste con el vehículo. Ya sean columnas enormes o rejas, bardas, banquetas o macetones, todo puede ser víctima de la velocidad y fuerza de un Batimóvil que hace a Batman: Arkham Knight uno de los más impactantes e impresionantes hasta la fecha.

ENTRADA TRIUNFAL DEL BATIMÓVIL

Por primera vez podemos manejar uno de los vehículos más icónicos del universo DC: el Batimóvil, mismo que ha sufrido incontables cambios de diseño tanto en películas, series de televisión, cómics, caricaturas, videojuegos y todo tipo de medio. En Batman: Arkham Knight podremos sentir la piel del sillón del piloto, sentir lo robusto de la máquina, la potencia de la turbina, el manejo impecable de su modo batalla y lo justiciero de las armas.

Como Batman: Arkham Knight no es Grand Theft Auto, conducir el Batimóvil no se intenta hacer realista, ni exacto, menos difícil, se trata de hacer una experiencia como el caballero de la noche la tendría, suave y de mucha comodidad, pues cuando se trata de exterminar el mal, lo más importante es sentirse bien. Este auto logra lo que esperábamos y más, pues conforme avanza la historia Lucius Fox nos irá abasteciendo de mejoras en el mismo, las cuales servirán para mejorar aún más la experiencia. Ya sea que decidamos presionar todo el acelerador, derrapar, atacar, perseguir o sólo trasladarnos a otra locación, el Batimóvil viene a pagar todo el precio del juego, pues sus capacidades y la manera en cómo complementa nuestro accionar en cada misión, hacen de Batman: Arkham Knight un juego diseñado para que siempre deba existir esa relación hombre-máquina, de lo contrario tendría que haber sido una historia platicada de manera totalmente diferente.

Pensando en lo mencionado, tampoco el juego se casa de principio a fin con el auto, pues también nos brinda esas dosis de estar sólo, sin embargo el impacto de éste es tal, que cuando no lo tengamos nos sentiremos un poco desprotegidos, así de temerario es este carrito. En verdad me sentí muy poderoso trepado en él, como si nadie pudiera ponerse en mi camino, pues cuando lo han de hacer, se arrepentirán toda su vida. Si es que les queda. Incluso habrá misiones donde su prestación no sea requerida, y regresar a patrullar las calles con él, será como un trofeo.

EL CABALLERO DE LA NOCHE

Me detendré rápido a platicarles de Batman, el cual no sufre muchos cambios, mantiene la misma voz –Kevin Conroy- y continúa siendo ese impresionante detective que las puede de todas, todas, sin embargo lo que más resalta en esta entrega son los cambios y mejoras en sus gadgets así como en las peleas, siendo quizá un poco más efectivo y hábil a la hora de los golpes, pues se me hizo mucho más cómodo y sencillo pelear a diferencia de los demás juegos. Además el traje está increíble. Pero eso les toca a ustedes sentirlo en carne propia.

Una de las cosas más fregonas es sin duda la posibilidad de planear por periodos más largos, con lo que ciertos gestos se agregan para cuando se trata de patrullar las tres islas, haciendo mucho más impresionantes los traslados. A veces no sabemos si es mejor planear o irse en cuatro llantas, así de bueno. Lo que se debe remarcar es ahora cómo trabaja la mente de Batman, los demonios dentro de él, su historia pasada y esa dualidad de héroe que todos tienen, no tanto la de su identidad secreta y la del enmascarado, sino la lucha interna de sus sentimientos y el verdadero Bruno Díaz. Esta parte psicológica no se las voy a arruinar contándoselas, pero sí es en definitiva una marca muy particular de Batman: Arkham Knight, y les recomiendo ampliamente no la pierdan de vista.

ISLAS GRANDES Y RICAS EN MISIONES

Aunque parezca un mundo abierto, es un tanto limitado, sin embargo nos permite movernos con mucha libertad y descubriendo retos por todo el mapa para subir de nivel, misiones secundarias relativamente amplias y ricas en exploración, otras que son de combate y algunas que siento son de relleno, pero afortunadamente no son obligatorias para continuar, incluso no he sufrido para los combates de la historia principal a pesar de tener las demás misiones guardadas para más tarde. Este juego me lo disfruto al cien por ciento.

Inteligentemente Rocksteady diseñó al mapa tal que no siempre se llega al destino final de la misma forma, a veces tendremos que planear muchísimo, otras saltar de edificio en edificio, algunas veces caminar, pero otras muchas deberemos estar tras el “Bativolante”, repito, la mejor experiencia en el juego sin dudas.

Si nos detenemos a observar la distribución de calles y avenidas en el mapa, nos encontramos con algo muy sencillo y quizá no tan elaborado, pero ese desgaste se vio impreso en los detalles y los rincones de las ciudades, por lo que no hay forma de quejarse, se sacaron un diez en las locaciones. Todas me gustaron y no hay ninguna aburrida en el camino.

Punto importante que no debo dejar pasar: entre los actores que rentan sus voces para el juego, se hayan tres que en lo personal me agradó mucho escuchar, Troy Baker como Harvey Dent, famoso por The Last Of Us, Bioshock Infinite y muchos juegos de Batman, Jonathan Banks como el Comisionado Gordon, quién trabajara en Breaking Bad como Mike, y Nolan North como Oswald Cobblepot, el mismo que hace la voz del inigualable Nathan Drake de las series de Uncharted. Y Ashley Greene, voz de Barbara Gordon, pero eso no importa, lo relevante es que está guapísima y vale la pena buscar su nombre en Google.

VEREDICTO

Para mi un “10 perfecto” no existe, o es un “10” o en un “9.5” hacia abajo. Un 10 significa que el juego alcanzó todo lo necesario para que yo considere regalárselo a alguien con mi propio dinero. Invertir una cantidad así en un regalo no es poca cosa. A veces he dado un 10. Batman: Arkham Knight no alcanza en mi escala esa calificación, sí un 9 sin ningún problema, tal vez me falten detalles o le sobren aspectos que se repiten al carbón en los demás juegos, pero también me pone en una disyuntiva porque sí lo regalaría a algún ser querido.

Es difícil calificar juegos, en serio lo es. Si olvidamos números, me siento obligado por mi corazón y mi mente a señalar a Batman: Arkham Knight como uno de los mejores del año, quizá uno de los títulos que no puede faltar en cualquier colección ya sea para Xbox One o PlayStation 4. Es más, merece tal dedicación para desbloquear todos los logros/trofeos que contiene -65 normales y 11 de los DLC’s- pues nunca se torna aburrido ni tedioso, a diferencia de lo que me pasó con los anteriores..

Es correcto, Batman: Arkham Knight es sumamente bueno, adictivo, escalofriante a veces, con matices de todo tipo y variaciones en su desarrollo, es una experiencia que debe ser vivida por los gamers, no importa si son de los que “odian a los AAA”, no importa si no son fanáticos del hombre murciélago, eso es lo de menos, pues sé a ciencia cierta que es el juego que queremos y que tanto merecemos.