Dengeki Bunko: Fighting Climax | Reseña
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Los juegos de peleas nunca van a pasar de moda, jamás de los jamases (sic), no importan los personajes, la historia ni nada más, son de peleas y seguramente algo va a tener de bueno. En este caso probamos Dengeki Bunko y nos dejó cierto sabor de boca. Ahí les voy amiguitos.

Cabe destacar que esta reseña implica sólo la parte individual, debido a que tuvimos el juego antes de que estuviera a la venta al público, no pudimos probar pelear contra nadie en línea. Sin embargo está en proceso y les juro y les prometo tener un veredicto del online en poco tiempo.

ANIME POR TODOS LADOS

Dengeki Bunko: Fighting Climax es un juego que celebra el 20 aniversario de la imprenta Dengeki Bunko de ASCII Media Works, el cual une a varias publicaciones en este juego de peleas de dos dimensiones, nada más para que se den una idea, aparecen Sword Art Online, Oreimo, Accel World, Shakugan no Shana, Durarara!!, Ro-Kyu-Bu!, Toradora!, Mahouka Koukou no Rettousei, Strike the Blood y Black Bullet, todos unidos para este juego que ya había salido originalmente en arcade en el 2014 e igualmente para la PlayStation 3 y PS Vita en Japón, nada más que ahorita es que apenas salió para este lado del charco.

Dengeki Bunko: Fighting Climax consiste en pelear y pelear hasta que los pulgares se nos apachurren, si es que no los tenemos ya apachurrados. Esto fue lo que más me gustó del juego, que se centra completamente en pelear y perfeccionar la técnica con cualquiera de los personajes que usemos; nunca se van a explorar otras posibilidades que no sean las ya bien conocidas: cambiar colores de personaje, diseñar nuestra tarjeta de presentación y conocer las historias de cada uno. Pero de verdad, créanme cuando les digo que sólo pelearán una y otra vez siendo la única opción.

Sin embargo no es sólo pelea y ya, afortunadamente Dengeki Bunko: Fighting Climax maneja varios modos para buscar ciertos logros, los cuales además se traducen en trofeos. Casi todo lo que podamos hacer se verá reflejado en estos galardones que muchos consideramos tan preciados. ¡Y hay 59 de ellos!

Empecemos porque son doce personajes disponibles como principales, quienes a chaleco deben seleccionar entre otro bonche más para que sea su asistente. No, no de esos que toman notas y así, estos les ayudarán a pelear con algunos combos especiales y en ocasiones les irán diciendo frases de aliento. El primer modo que deben jugar en mi muy humilde opinión, es la historia, la cual hay una para cada personaje principal y consiste en ocho peleas más una final, la cual siempre será contra Akira Yuki –originalmente de Virtua Fighter-, la cual se supone es la más difícil de todas pero exageraron ahí, puedo presumir que con él saqué el trofeo de ganarle ambos rounds de manera perfecta.
Todos y cada uno de los personajes entregan un trofeo al acabar su historia, no importa si hayan perecido en alguna pelea por ahí, el chiste es regresar con el mismo personaje –tampoco importa si cambian de asistente- y ganarle a Akira. Ya con eso se darán por bien servidos y sonará la campana que tanto nos gusta escuchar.

Después está el “Dream Duel”, que es nada más reventarse a seis pares de peleadores sin un orden en específico, con que les ganan a esos seis y tendrán otro trofeo. ¿Ven cómo sí les dan trofeos hasta por respirar? De eso se trata Dengeki Bunko: Fighting Climax, de obtener estos premios nada más por el hecho de pelear. Es más, varios que se encuentran ocultos, se logran por llamar cierta cantidad de veces al asistente, realizar poderes, acabar una pelea en un cierto tiempo, activar otros combos y así muchos más con el mismo patrón de obtención. Ahí está la belleza de Dengeki Bunko: Fighting Climax, el juego está centrado completamente en los golpes y no en actividades de relleno para pasar el rato; o te revientas la boca o te recontra revientas la boca. No hay de otra.

Luego vienen los tres modos donde todos esos trofeos obtenidos por pelear incansablemente nos pondrán a prueba. En serio no esperen algo muy sencillo, de hecho son los trofeos que le ponen el verdadero sabor a este platino.

Está el Time Attack donde debemos acabar una corrida de nueve peleadores incluyendo a Akira, el cual se puede terminar a la hora que uno quiera, pero son ocho minutos los necesarios para desbloquear uno de los trofeos que más concentración y conocimiento se requiere. Luego está el Score Attack, que nos va calificando de acuerdo a los combos y golpes, además de la cantidad de vida que reste al final de la pelea. Son también nueve rivales, sin embargo aquí el trofeo aparece una vez que juntamos los 300,000,000 puntos. Leyeron bien, no hay ceros de sobra, son trescientos millones de puntos. No es difícil conseguir esta cantidad, pero deben saber todos los poderes y combos de ese personaje para que se les aligere la carga.

Y para terminar está el modo Survival. ¿Se imaginan de qué trata? Pues sí, de soportar rounds –no peleas- contra una pareja hasta que se nos acabe una única barra de vida. Al noquear a un rival pasaremos directamente al otro pero mantendremos la misma salud. Quizá no se oye tan difícil, lo complicado es acabar con quince peleadores para desbloquear el que quizá es el trofeo más desgraciadamente infeliz maldito y peliagudo de Dengeki Bunko: Fighting Climax.

NO SÉ JAPONÉS PERO SÉ TRANCAZOS.

Suenan bien los modos de juego ¿no? Sí, suenan bien. Pero nada de eso sería atractivo sin una jugabilidad de 10. Aclaremos que “jugabilidad” y “facilidad” nada más tienen en común las últimas seis letras. ¿A qué me refiero? Dengeki Bunko: Fighting Climax tiene rivales los cuales se ponen difíciles una de cada diez peleas. De repente uno puede llevar marca perfecta y ¡zaz! Aparece un tipo que no nos deja ni pararnos para poner defensa. Pero en nueve de cada diez lo acabaremos en menos de treinta segundos. Dengeki Bunko: Fighting Climax es sumamente fácil, no representa un reto donde suframos ni lloremos o hasta nos den ganas de matar a alguien en la vida real. Lo complicado viene al azar y sucede muy rara vez.

Pero en cuanto a jugabilidad, Dengeki Bunko: Fighting Climax puede presumir que la relación de intensidad de golpes con los botones es buena, amigable y apuesta por la casi nula necesidad de “washawashear” con los comandos para lograr un buen combo o hasta un poder de proporciones titánicas. El título juega más con los movimientos del joystick y uno o dos botones para aventar un berserker asesino y despiadado. No voy a mentir, al principio me aventé a apachurrar botones nomás porque sí, pero no pasó mucho tiempo en que aprendiera que los mínimos movimientos provocaban la caída de bombas nucleares en el enemigo. Así de sencillo.

Debido a este hecho de casi obligarnos de manera muy amable a echarnos todos los peleadores, será confuso aprenderse los golpes de cada uno, sin embargo la curva de aprendizaje está de fábula. Dos o tres peleas por personaje son suficientes para dominarlo y escabecharnos al que siga.

Y PUES, FIN.

No, no es el fin, simplemente que Dengeki Bunko: Fighting Climax sólo maneja estos modos. ¿Sólo? Sí, se oye como que no tiene gran variedad, sin embargo esa relación entre trofeos y objetivos en el juego hace que queramos seguir peleando una y otra vez. La gran ventaja es que conoceremos todos los personajes, dejando de lado lo aburrido que podría ser jugar siempre con el mismo, sin embargo esto último es imperativo para lograr un dominio y chutarse los trofeos ya explicados. Los desgraciados esos.

Dengeki Bunko: Fighting Climax es un juego de repetición, no cabe duda de eso, pero que supo mezclar esa variedad de personajes para sentirlo fresco y renovado al menos cada nueve o seis peleas, dependiendo el modo. No me atrevería nunca a decir que Dengeki Bunko: Fighting Climax es uno de los mejores juegos de pelea que haya probado porque no lo es, simplemente es muy entretenido y me tiene tratando de sacar ese platino que requiere cierta dedicación.

Si lo que ustedes buscan es una alternativa a lo clásico de peleas que hay en la PSN Store, y además son fanáticos de cualquiera de las series contenidas en Dengeki Bunko: Fighting Climax, sin duda es una buenísima opción para unas 50 horas de juego mínimo. Si no es que más por el online. Si quieren un verdadero reto por combos, poderes y enemigos más complicados, no se paren aquí ni de chiste pues a pesar de ser muy bueno y con cierto grado de dificultad, se pasa prácticamente sólo y sin sudar la gota gorda.