Hotline Miami 2: Wrong Number | Reseña

Ávido por los juegos de disparos y con matiz antigua, Hotline Miami –el primero- hizo que no lo borrara de mi PS Vita sin importar la falta de espacio. Ahora lo único erróneo de Hotline Miami 2: Wrong Number, está en el título.

SACA TU ARMA, AFILA TU NAVAJA, PREPÁRATE PARA LA ACCIÓN

Hotline Miami 2: Wrong Number es un juego con vista superior, dos dimensiones, de disparos, 8 bits y disponible para todas las consolas de Sony, más PC. Este título no es ni de chiste una continuación del original, no es una actualización con niveles más difíciles, no es nuevos escenarios y menos es un parche que pudo haberse comprado como contenido descargable, Hotline Miami 2: Wrong Number agarra a la primera entrega de esta saga, la ahorca, arranca la tráquea, le explota la cabeza con las manos, tira al piso, la patea y después le corta la panza para que las tripas se le salgan. Así de sencillo.

Los gráficos son los mismos por si tenían la duda, sólo que ahora van más allá de aventar objetos, derramar sangre, disparar miles de balas y destazar enemigos, ahora nos encontramos con una historia con giros, cambios de bando, un poco más de texto y nos hace olvidar las máscaras que pudimos usar alguna vez. Anteriormente Hotline Miami tenía la posibilidad de seleccionar atributos de acuerdo al antifaz, ya sea golpes letales, velocidad, tiempo para combos, tipos de armas; ahora los cambios fueron hacia el modo de emplear las armas, controles e incluso a los personajes, esto se debe a que ahora hallaremos ocasiones en que podemos rodar en el piso, usar dos armas al mismo tiempo y hasta tener a dos matones a nuestra disposición, manejando una sierra eléctrica uno y pistola el otro. Si creen que es mejor, están en lo correcto, si piensan que es más difícil, también están en lo correcto.

Estos juegos se caracterizan por ser complicados y morir rápidamente, sin embargo no incrementaron ese aspecto, sólo pusieron más detalle a la inteligencia artificial, pues nos encontraremos enemigos siendo un poco más precavidos y hasta cierto punto, mejor entrenados. ¿Qué quiero decir con esto? Moriremos igual de frecuente que antes, no hay duda. Puedo decir que los controles se mantienen igual, lo cual es un gran punto a favor, sin embargo no ayuda mucho debido a la estrategia utilizada para colocar y patrullar los escenarios. En estos se encuentran menos paredes, más cristales, anaqueles para evitar ser vistos, pero a la vez también hay varios espacios muy amplios totalmente descubiertos, y es nuestra responsabilidad encontrar el modo a cada nivel, ya que no será sencillo sobrevivir: hay muchos tiradores a larga distancia.

Hablando de escenarios, es prudente comentarles que sus diseños dan una vista muy fresca y diferente a lo que hallamos en el primer Hotline Miami, pues como recordarán pululaban las paredes y edificios donde todo se llevaba a cabo en un piso. Ahora hay un giro leve, habrá escaleras, paredes mucho más largas, escenarios recreados en el bosque, en la costa, calles… Echaron a volar la imaginación y muestran algo que sabemos es Hotline Miami, pero deja de ser repetitivo. Mantiene su aspecto ochentero con vestuarios de la época, música totalmente “disco” que incita a bailar de repente, a matar de repente. Afortunadamente me hice con el soundtrack y siendo tan extenso, puede darse el lujo de tener canciones muy tranquilas, pero rompe el ambiente cuando se arranca con una melodía mucho más que movida. No lo puedo describir como un éxito total, pero las canciones que levantan la mano, lo hacen en serio. Perfecta para matar al aburrimiento en el tráfico.

Habrá muchas armas donde el cambio es nulo, sin embargo quitaron algunas de la edición anterior, pero no se extrañan pues con las opciones de una en cada mano y la sierra eléctrica, no tendremos espacio para ir a buscar botellas, ladrillos o sables. Sí hallaremos dos o tres detalles para destacar, como menos balas en el cargador, tiempo aumentado para recargar la escopeta, menos puntería en ciertas armas. En fin, tratan de complicar un poco más lo ya complicado que es este juego. Pero no me importó, pues la adicción es severa y no podemos dejar de morir y morir.

Padres de familia, jueguen Hotline Miami 2: Wrong Number antes de siquiera considerar darle la consola a sus hijos. La violencia es constante, continua y consistente. Habrá demasiada sangre, muchísima crueldad, tripas, desmembramientos, destazados, partidos a la mitad, cerebros, armas, perros muertos. Y sí, si ustedes lo desean, hasta una violación. No es juego de niños. Literal.

TROFEOS Y SU DIFICULTAD

Para los buscadores de trofeos de PlayStation, no será un camino fácil ni mucho menos rápido. Los trofeos están casados completamente con la dificultad, no quiero decir que sea el más complicado del mundo pero conseguir morir mil veces será de lo más sencillo. No hablo de una inteligencia artificial que rebase fronteras, más bien de simplicidad en la programación, lo que logra una dificultad altísima: si nos ven, nos disparan. Si nos disparan, nos matan. No existe una barra de vitalidad que regenere, que dure varios disparos o cuchillazos, simple y sencillamente moriremos como si fuera la vida real. Ni Dark Souls tiene eso.
La dificultad también reside en crear combos de muertes consecutivas para generar más puntos, y así conseguir mejores calificaciones en los niveles. Hay jefes no complicados pero más resistentes, más perros vigías –y asesinos-, los malos tienen mejor oído, los escenarios más grandes, menos capacidad para ver hacia otros lados… Y sigo haciéndoles ver que los trofeos pueden ser una pesadilla, así como también existen los que salen en automático, pero son muy escasos.

Afortunadamente Hotline Miami 2: Wrong Number es un juego difícil y no tan extenso, lo que permite amar cada segundo y mantenernos al filo del asiento, con la adrenalina a tope y la frustración en dosis muy elevadas, ya que mantiene esa excelentísima política de reiniciar los niveles en cuanto hayamos muerto. Ayudando a que nos enojemos más, hay muchos menos patrones de movimientos que antes, por lo que no será fácil seguir un camino para salir victorioso.

CORRECTO, CORRECTO POR TODOS LADOS

Hotline Miami 2: Wrong Number no puede nunca ser juzgado por los gráficos, ni por lo fácil que es morir, ni por la historia que pasa a último término. Debe ser visto con los ojos de un gamer que quiere un verdadero reto, algo que no necesita una guía pues por más que trates de ganar siguiendo pasos, terminarás mordiendo el polvo. Quien no sucumbió ante la dificultad del primer Hotline, dominará la segunda parte, sin embargo terminará por ser dominado y encontrará ese trofeo de “Mil muertes” muy rápido. Hotline Miami 2: Wrong Number cuenta con música genial que ayuda a poner el ambiente perfecto para morir y salir a matar otra vez. Y hacer esto infinidad de veces más.

El instinto requerido para salir adelante, es mayor a la perseverancia necesaria para no desesperar y botar el juego, sin embargo la paciencia, la respiración pausada, la cordura y el amor por la sangre pixeleada, son básicos para disfrutar este súper juegazo asesino. Mi elección para juego independiente del año. Lo firmo.