Just Cause 3 | Reseña

¿Se acuerdan que les mostramos un video del juego Just Cause 3 de Square Enix? ¿No? Uno donde había casi ochocientos millones de explosiones y sonaba un rap bastante estrafalario. ¿Ya recuerdan? Bueno, hicimos la reseña del juego para ver qué tan cierto era lo del clip y tuvimos un resultado muy particular.

JUST CAUSE 3

Seré honesto: no he jugado ningún Just Cause de los anteriores, este es el primero para mi y salieron mis ganas de probarlo por ser de mundo abierto y al parecer Rico Rodríguez -el protagonista- es un discípulo muy maldito de malditos de Chuck Norris y con la misma suerte de Rambo para destruir todo con dos balas y una granada. O sea, la portada del juego es Rico con una mega recontra súper explosión de fondo probablemente provocada por él, en paracaídas y además disparando mientras cae por los cielos. ¿Cuánto más desgraciadísimo se tendría que ver para probarlo siendo yo un fanático de las explosiones en los videojuegos? Así era suficiente.

Quizá a la portada le faltó un detalle nada más: el gancho, el maldito gancho que nos ha de salvar la vida durante toda la travesía.

Just Cause 3 es un juego de aventura, imposible catalogarlo como algo más, pues estando ante un mapa bastante grande pero poco explorable, la mayor parte del tiempo nos veremos inmiscuidos en altercados con los soldados del General Di Ravello en Medici, lugar donde se desarrolla la historia, si es que deciden poner atención a ella. Caminando por la calle, manejando por la ciudad, volando por los aires y hasta nadando en el mar, sobrará milicia dispuesta a matarnos importándoles un pepino los destrozos que puedan provocar. No escatiman en costos de reparaciones con tal de vernos en el suelo muerto bien muerto ultra muerto. Pero para eso Rico -o nosotros, como quieran verlo- se pinta solo.

Para empezar este mequetrefe puede agarrar cuanta arma se le venga en gana, ¿metralleta de un triste soldado muerto? Es suya. ¿Pistolas en algún ropero de una base militar enemiga? Las agarra y nadie le puede decir nada. ¿Granadas? ¿Lanza proyectiles? ¿Metralletas? ¿Pistola de agua? Traen su nombre grabado. ¿Algún problema?

Así que es de imaginarse y suponer que mientras haya muertos, Rico tendrá parque suficiente para convertir a los soldados en coladeras humanas inertes. Pero ¿qué sería de un peligroso anti héroe como Rico si sólo tuviera armas? Un tipo aburrido más en la cuadra. Y Rico no lo es. NO LO ES. ¿Ok? Rico aprendió a manejar cualquier vehículo que se le pone enfrente, o de lado o arriba o abajo o donde sea. La cuestión está en nada más tenerlo a cierto alcance para dispararle su gancho, ir hacia este y en ese momento a la tarjeta de circulación se le escribe en automático el nombre de “Rico Rodríguez”. Rico Rodriguez in da haus. Bueno, en el vehículo.

Tanques, motos, carros chicos, carros grandes, carros feos, carros bonitos, camionetas, helicópteros, aviones, lanchas, lo que se mueva y sea catalogado como transporte puede ser manejado por Rico. ¿Tenían la duda? Esto hace de Just Cause 3 aún más emocionante pues abre un abanico de oportunidades para atacar, de moverse, de ser ayudado por los rebeldes o de tomar represalias. Sin embargo estamos indecisos entre si Rico es malísimo para manejar, nosotros, o los controles de plano no son nada buenos, pues más de una vez saldrán de la curva, chocarán contra el muro de contención, perderán el camino, atropellarán a un pobre ciudadano -o mejor aún, a algún soldado- o perderán el rumbo e irán a dar contra la naturaleza. Entiéndase por naturaleza a las rocas gigantescas que invariablemente destrozan el auto y pueden provocar una explosión. Sí, otra. U otras.

LAS MISIONES

De las misiones debemos tener cuidado en una cosa: sin importar el objetivo real o el trasfondo de cualquiera de ellas, SIEMPRE SIEMPRE SIEMPRE deberán destruir todo lo que se les ocurra. De hecho hay un diálogo al inicio que más o menos versa así “si lo destruyes, nosotros los reconstruiremos”. O algo muy parecido. Creo.

¿Está mal? No, por supuesto que no, sin embargo y a pesar de lo divertido que es hacer explotar la isla entera, tarde o temprano nos vamos a fastidiar de la poca variedad de actividades para hacer, mismas que intentan compensarse con los retos alternativos que implica moverse de un punto A a un punto B en algún vehículo. Entonces las misiones pueden ser repetitivas y se hacen más repetitivas cuando la forma de marcar territorio en Medici es haciendo explotar centenas de equipos de comunicación y generadores de energía de varios centros de mando regados por todo el mapa.

Después de tanto pensarlo, no sé qué sea mejor, si Rico queriendo liberar al pueblo con pura dinamita y detonantes, o al General que los mantiene en cierta paz y tranquilidad. O al menos así se percibe en cada provincia de Medici donde no se ve a nadie siendo torturado, golpeado, amenazado, acribillado o baleado. Me sentí como la película de “Man of Steel”: ¡Zod! ¡Liberaré al mundo de tu tiranía derribando cuanto edificio me encuentre nomás por mis calzones arriba de los pantalones azules que traigo!

Está para pensarlo seriamente.

VEREDICTO

Así nada más haciendo recuento de los juegos del último año o dos, ciertos pedazos de Watch Dogs, Far Cry 4, Batman: Arkham Knight y GTAV están muy presentes en esta edición. No me estoy metiendo con la saga, no se me echen encima. Sólo en esta ocasión. No está mal para nada, al contrario, se agradece que hayan tomado lo bueno de otros juegos y haberlo plasmado para recrear una aventura muy divertida pero con una historia que acaba quedando en quinto término, por no decir sexto. O séptimo. Octavo.

Los gráficos son muy decentes, si es algo que les llame la atención, sin embargo cuenta con varios errorcillos por ahí de renderizado que podrían despistar en alguna persecución a alta velocidad. Pero eso sí, las llamas y explosiones son la onda, ahí no les falla ni poquito, tomando en cuenta los detalles de todos los objetos que pueden provocar una chispa y ¡kaboom!

Muchachos, si son del tipo de jugar algo como Saint’s Row en sus últimas versiones, Serious Sam, Far Cry, definitivamente Just Cause 3 es lo suyo. Si en cambio quieren algo más serio, de buscar rompe cabezas, de misiones sigilosas, de infiltración, multijugador, salvar a la princesa y esas cosas, ni lo piensen, Rico vive de la destrucción, demolición, explosión y más explosión. Mucha más explosión. O sea, vayan de inmediato a adquirirlo para hacer volar los pixeles por los aires sin consecuencias que afecten a su persona. Rico se los ordena. Ahora.