Need for Speed | Reseña

Luego de casi dos años de descanso, regresa la desarrolladora Ghost Games para dejar a los fanáticos de los autos, la velocidad, el tuning y sobre todo, una de las franquicias más famosas de carreras, Need for Speed, para dejar un título que a forma de reinicio nos lleva por un viaje nocturno a las calles de una ciudad llamada Ventura Bay, la cual inspirada se podría decir en Los Angeles, muestra un panorama repleto de adrenalina y una jugabilidad bastante memorable.

LA NECESIDAD DE LA VELOCIDAD

Sin duda es prácticamente imposible que a esta altura exista algún gamer que no haya jugado o no conozca la saga de Need for Speed, una que desde sus inicios en 1994 ha pasado por multitud de plataformas, estilos de conducción, propuestas y diferentes desarrolladores, pues mientras se ha mantenido casi como un emblema para Electronic Arts, su publisher, este universo de carreras ha visto su crecimiento por estudios como Black Box Games, Slightly Mad Studios, Criterion Games y ahora Ghost Games, quienes regresan un poco en la historia y dejan una visión más cercana a lo que fue uno de los títulos más amados por todos nosotros, “Need for Speed Underground”. De esta forma Need for Speed es un viaje de buen estilo underground, con tintes de forajido y carreras clandestinas, todo al ritmo de una potente banda sonora y el rechinar de los neumáticos sobre un escenario nocturno.

EL GANCHO QUE TODOS QUEREMOS

Funcionando con el motor Frostbite, Need for Speed esta ocasión cambia el panorama de los bosques y los paisajes coloridos vistos en Rivals, con algo más urbano e industrializado, como dije, retomando la visión Underground con sus calles mojadas, una ligera llovizna y autopistas de alta velocidad. Todo con un tono de colores en su mayoría fríos, unos gráficos casi perfectos y una lista de autos que, aunque un poco corta, mantiene una lista de opciones de todo tipo, desde autos clásicos, hasta exóticos, y de calle. Lo mejor, cada uno de ellos personalizables.

Hablando de esto es claro que en Ghost Games saben lo que queremos los jugadores: autos y velocidad. Dos elementos súper importantes en la saga que ahora están plasmados a la perfección y desde que uno toma el control.

Para comenzar el moldeado de autos en su exterior es realmente increíble, yo diría que a la altura de grandes como Project Cars o Forza, de hecho es tan extremo que estos son introducidos en secuencias de acción real y uno siente que son de verdad. Aquí simplemente nadie se puede quejar. Pero dejando de lado el número de polígonos en los vehículos, lo que más acerca al juego al fotorrealismo son los efectos de la lluvia mojando la carrocería, la suciedad en las salpicaderas y la humedad concentrada en las ventanas; y es que si uno se puede impactar de ver el carro en el garage y decir “que bonito” al momento de salir a la calle todo cobra un realismo bastante llamativo y que sin duda convierte a nuestros vehículo en un protagonista.

Pero no todo el impacto gráfico es sobre las bestias de motor que podemos crear. Las calles de Ventura Bay complementan el escenario perfecto para sentir una atmósfera casi realista. Para comenzar en todo momento encontramos efectos visuales saltando a la pantalla: gotas de lluvia, destellos, reflejos, brisna, neblina y chispas que se dejan ver cuando rozamos alguna pared, barda u otro vehículo a alta velocidad. Todo de una forma realmente llamativa (en serio, no les miento) se une a los diferentes escenarios que encontraremos en esta ciudad ficticia. Por un lado tenemos las calles donde encontramos tiendas pequeñas y barrios de avenidas angostas, despues estan las autopistas llenas de puentes, largos carriles y túneles (muy al estilo Tokyo Xtreme Racer), las montañas y sus caminos llenos de curvas perfectas para el drifting tampoco pueden faltar, y por su puesto para terminar, podemos pasearnos por el lado industrial de Ventura Bay, con sus fábricas y chimeneas en el horizonte. Cada uno de estos lugares cuentan además con objetos típicos como botes de basura, cabinas, paradas de autobús, buzones, letreros de señalización, bardas de alerta y más. Y sí, todo esto se puede derribar mientras conducimos frenéticamente a la línea de meta.

AUTOS, AUTOS, AUTOS

Ya dije que la lista no es muy extensa pero sí variada; en Need For Speed todos encontraremos algo que nos agrade, ya sea un NISSAN Skyline GT-R V-Spec 1999, Porsche Cayman GT4, Mitsubishi Lancer Evolution MR, Chevrolet Corvette Z06, Ford Mustang Boss 302, Lamborghini Aventador LP 700-4, SUBARU IMPREZA WRX STI, Toyota Supra SZ-R, o un Toyota Sprinter GT Apex, la lista es bastante variada y mantiene un equilibrio entre los clásicos, los muscle, exóticos y deportivos de calle, además, no hay que repetir que podemos modificar cada uno de ellos tanto visual, como en sus piezas internas (algunos más que otros obviamente).

En términos generales las opciones estéticas son tan variadas que si uno ve un auto en la calle, en una revista o película, lo podemos construir en el juego, y claro que también contamos con pegatinas y vinilos para adornar la carrocería y darle ese toque de competición que a todos nos gusta.

Por el lado de las piezas internas, las opciones también son muy extensas, pero lo que sin duda me llamó la atención es que podemos tomar un auto y modificarlo continuamente hasta casi completar el juego. Así que si no les gustan los Porsches, Ferraris o Lamborghinis, no se preocupen, pueden ganar las carreras con un auto “bestialmente modificado”, claro que es importante mencionarles que memoricen las calles de Ventura Bay. Pueden ser algo traicioneras.

ESTILOS DE JUEGO Y CONTROL

En Need for Speed todo lo que hagamos al volante contará para algo (excepto chocar, no se emocionen), por ejemplo ser protagonistas de persecuciones, destruir objetos del escenario, hacer derrapes, manejar a velocidades extremas o competir con nuestro equipo. Estas modalidades forman parte de las cinco maneras para disfrutar el juego: Velocidad, Estilo, Construcción, Equipo y Forajido. En pocas palabras, ya sea que estemos en una carrera o conduciendo por el gusto de explorar, cada una de nuestras acciones juntarán puntos para hacernos subir de nivel, y de esta forma poder desbloquear piezas nuevas para nuestro auto o llamar la atención de otros protagonistas de la historia, varios de ellos los íconos del mundo del motor que Electronic Arts y Ghost Games han reunido para todos nosotros, estos son: Morohoshi-san, Nakai-san, RiskyDevil, Magnus Walker, y Ken Block.

Por otro lado la variedad de retos no es nada del otro mundo, pero ciertamente es funcional y entretenida, así que pueden encontrar competencias de time attack, drifting, carreras de recorrido y carreras de varias vueltas. Algo interesante y que les alegrará el día es que mientras progresan las competencias más fáciles seguirán disponibles así que si andan escasos de dinero siempre podrán regresar a competir, esta vez con un monstruo de motor para hacerse del primer lugar más rápido y sencillo o, pueden hacerle como yo, compren un auto, lo mejoran, juntan dinero compran otro, venden el pasado y mejoran el nuevo. Y así sucesivamente. Prácticamente en Need for Speed nunca estarán atorados en el progreso, por lo que la aventura es bastante amigable y fácil de disfrutar.

El estilo de gameplay es otro punto fuerte en esta nueva entrega, pues nosotros podremos modificar el estilo de comportamiento del auto; ya sea que nos guste más derrapar o mantenernos con una tracción más firme en el asfalto, Need for Speed no nos limita al tipo de experiencia y acercamiento que queramos, aunque tengo que decir que habrán carreras donde saber hacer drifting (por ejemplo en las montañas) será esencial, sin embargo tampoco es algo complicado de hacer y cuando uno le agarra la maña, es realmente entretenido. Además tengo que decir, el efecto de humo es bastante llamativo.

El control como pueden imaginar es totalmente arcade y en pocas palabras sólo tenemos que preocuparnos de no chocar contra un muro, el tráfico o alguna barda de contención, cosa que mientras más nos adentramos en el juego es más difícil, pues correr a más de 250km/h de noche y en calles angostas no es ninguna gracia. Mencionando esto es destacable que al menos en mi caso y en mis muchas, muchas horas de juego, nunca he sentido alguna ralentización, sin importar cuanta acción haya en pantalla por lo que Need for Speed marca otro acierto en entregar una buena experiencia a jugador.

LIVE ACTION AL POR MAYOR

Un pequeño detalle del juego es que todas las secuencias del modo historia, todas, están logradas en live action, y sin ningún tipo de filtro como por ejemplo en Need for Speed Most Wanted (2005, Black Box Games) donde podíamos apreciar un blur en los actores para encajar con la fotografía. No, aquí las intros estan en Full HD y con un estilo visual más “de película”, por un lado es punto a favor, pues en ningún momento desentonan con los elementos del juego, por ejemplo nuestro auto; y a punto en contra (dependiendo de ustedes) es que pueden odiar y no ver el carisma en sus actores, alejándolos de la historia y su desarrollo. Bueno, por suerte Need for Speed es sobre carreras, autos y persecuciones.

PUNTOS EN CONTRA

A mi parecer Need for Speed está cerca de ser perfecto, y es un buen ejemplo del descanso que se dio Ghost Games para pensar las cosas y plasmar algo más llamativo a los gamers. Sin embargo hay algunos asunto que estoy seguro a nadie le encantarán:

– Llamadas continuas de los personajes: Ya sea que estén en el garaje, en las calles, viendo el mapa o peor aún, compitiendo, el celular no dejará de sonar una y otra y otra vez. Se podría decir que cuando le estamos colgando a alguien, otro más nos está llamando ¿que nuestros amigos corredores no saben lo peligroso que es hablar y conducir?

– No hay pausa: Por alguna razón no podemos pausar el juego en ningún instante, ni cuando estamos en el menú, ni al tomar una foto, ni al contestar llamadas, nunca. En serio, nunca. Así que en su estado de WhatsApp (o lo que usen) pongan “Jugando Need for Speed” para que no los hagan perder carreras, y ni se les ocurra ir al baño.

– Online obligatorio: Aclaro, no es necesario tener suscripción a Playstation Plus, ni Xbox Live para jugar el modo single player, pero si es necesaria una conección a internet. Así que si no tienen internet, no hay diversión.

¿QUEREMOS MAS DE GHOST GAMES?

Aún con estos puntos en contra, Need for Speed sigue siendo un buen juego de carreras y un reinicio que ha valido la pena. Comenzando por su nuevo estilo gráfico, su calidad técnica y su jugabilidad y fluidez, el título es algo que tienen que probar si les gustan las carreras, o si aman la saga, o si quieren impresionar a alguien con su nueva consola. Simplemente es un espectáculo que no se pueden perder.

Dicho esto, por mi parte es obvio que quiero una siguiente entrega de Ghost Games y construída con el motor Frostbite (que ya vimos da buenos frutos), y si tuviera exigencias, en lo personal les pediría más autos, no importa cuales, pero que sean emblemáticos. Y otra, que crearan un modo de juego al estilo de Tokyo Xtreme Racer (Dreamcast 1999, Genki), de esta forma podrían aprovechar las extensas autopistas de Ventura Bay para recrear la experiencia del famoso juego.