Persona 4 Dancing All Night | Reseña

La música es una de las partes más increíblemente hermosas de la vida, sin ella neta que no se me ocurre cómo podría seguir cuerdo -aunque no lo sea del todo-. Imagínense entonces cuando se mezcla con los juegos; no bueno, para qué les cuento. Esta vez Atlus trae la continuación de uno de los mejores títulos para PS Vita, Persona 4, pero en forma de musical. ¿No les llama la atención? Lean mi reseña. Les haré cambiar de opinión en un santiamén.

PERSONA 4 DANCING ALL NIGHT

Después de haber jugado prácticamente todos los títulos de Rock Band, Guitar Hero y los dos últimos de Project Diva, puedo sentirme bastante experimentado en el género musical, por lo mismo es prudente decir que Persona 4 Dancing All Night es el más fácil de todos, no sólo en la jugabilidad la cual es muy buena -para allá voy- sino en los menús, la tienda, el previo a la canción, las canciones mismas, los controles, todo, absolutamente todo, es como un juego diseñado para niños de seis años y que no sufran con tratar de entender en dónde picarle. Atlus se llevó las palmas y una ovación de pie por esta parte de P4DAN, pues realmente no cuesta nada de trabajo ubicarse en dónde estamos y hacia dónde queremos ir.

Las secciones más importantes y digamos que son el alma del juego, consisten en el modo historia, Baile Libre y la tienda.

La historia se remonta a unos pocos días después del final de Persona 4 -el juego del que ya les hablé y todos conocen-, donde los personajes se dedican al espectáculo y están preparándose para cantar y bailar frente a un enorme público en un evento llamado Love Meets Bonds Festival. El meollo del asunto ocurre cuando supuestamente un video que circula por internet, se cuela en la computadora de algunas personas cuando es la medianoche, provocando que los meta en un mundo virtual donde las Sombras nos amenazan.

La única manera de salvarse es… adivinaron: bailando. Mientras suena la música debemos sacar nuestros mejores pasos y danzar para calmar a las bestias y así salir victoriosos conforme vamos salvando a más y más amigos que se encuentran atrapados en este mundo. Para los que son nuevos en estos de los juegos japoneses, no se vayan a desesperar pues la historia tiene pocas canciones y demasiados diálogos, y cuando digo “demasiados”, son exageradamente muchos. Algunas decisiones por aquí y pocos bailes por allá. El modo historia está pensado exactamente en eso, en continuar los relatos del juego anterior. Si desean saltarse esta parte, piénsenlo dos veces o de lo contrario muchas canciones, objetos, vestuarios y trofeos, no estarán disponibles.

La tienda no es otra cosa más que eso, comprar accesorios, artículos y atuendos. Como buen juego musical, comprar todo nos dará varios trofeos -para aquellos que buscan el Platino- sin embargo son los vestuarios los que nos ayudarán también para adquirir más galardones al ser usados en los bailables. Hay desde audífonos, lentes de contacto, pelucas, cascos, máscaras, así como trajes de gala, juveniles, bikinis -oh sí-, playeras y shorts, al igual que objetos que nos ayudarán o dificultarán las canciones para darnos más o menos dinero y puntuación. También nos desbloquean trofeos, por cierto. Estoy casi seguro que estos serán los últimos que obtengan debido a su alto requerimiento de dinero, todo virtual.

La parte que paga todo el juego, la realmente disfrutable y poco sufrida, es la de Baile Libre. Al iniciar Persona 4 Dancing All Night habrá muy pocas melodías disponibles para bailar, ir completando cada una en cualquier dificultad les abrirá otra, y otra, y otra hasta que tengan las 27 finales. 28 si acaban la historia. Una vez que hicieron esto, y si gustan adueñarse del Platino -uno sumamente fácil-, es momento de empezar a jugar un poquito con los ropajes y las parejas disponibles en cada canción, esto con el fin de ver todos los “solos” entre una pareja en específico. Esta es la parte que le imprime dificultad -leve- al juego, pues es donde se ponen a prueba sus reflejos y su capacidad de ser rápido con los dedos.

Honestamente Baile Libre es lo mejor en todo el juego, aquí tendremos la posibilidad de escuchar todas las canciones y hacernos fans de muchas de ellas.

TÓCAME POR TODOS LADOS

Atlus, gracias honestamente por realizar un juego exclusivo de la PS Vita, ya son pocos que presumen de este honor.

Persona 4 Dancing All Night funciona con casi todos los botones frontales, ambos joysticks y puede jugarse con la pantalla táctil también. La frescura que se siente con la jugabilidad es como pocos otros juegos que he visto del tipo. Utilizaremos cruz, círculo y triángulo del lado derecho, y abajo, izquierda y arriba con la cruceta. Efectivamente, ambos lados sirven para hacer bailar a los protagonistas. Las palancas también tienen un efecto que rápidamente se les hará de lo más común y les saldrá en automático. Pero si no quieren usar los botones, todo se puede hacer tocando la pantalla.

Los gráficos que se utilizan para los controles son de colores muy vivos, esto lo hace atractivo y le quita cualquier síntoma de aburrición, haciéndolo sumamente bonito. De fondo veremos el Midnight Stage, donde los personajes bailarán de un lado a otro con muy buenas coreografías, siempre al ritmo de la canción y con efectos especiales extremadamente llamativos, haciendo en ocasiones un poco confuso los botones a tocar. Pero eso lo hace más interesante pues le agrega dificultad al asunto.

Me siento obligado a mencionar uno de los principales motivos por los que me decidí a jugar Persona 4 Dancing All Night: el DLC de Hatsune Miku, la estrella de los juegos Project Diva. Se había anunciado con anticipación y sinceramente se me hizo un poco elevado el precio de 4.99 dólares que tuve que pagar por este descargable el cual sólo contiene una canción. Sin embargo es en mi opinión, la mejor y más difícil del resto de canciones en el juego. Destacar el hecho de que el modelo de Miku en 3D está muy bien hecho, se ve muy linda, vestuario acorde a su estilo y cuenta con muchas pelucas para ver esa enorme cabellera moverse al ritmo de “Heaven”, la rola en cuestión.

VEREDICTO

Persona 4 Dancing All Night es un juego muy chiquito. Literal me tarde unas 20 horas a lo mucho en sacarle el Platino, y me retrasé tanto por no haber entendido las instrucciones para sacar un trofeo, sin embargo lo demás fue cayendo poco a poco y sin buscarlo.

Atlus volteó a ver los demás juegos musicales y vio una gran oportunidad en la PS Vita, sobre todo por su sistema de controles, pues fue más allá haciendo más dinámico y entretenido un género que de por sí ya lo era en cantidades industriales.

“Optimismo” es la palabra que define de pies a cabeza a Persona 4 Dancing All Night, pues desde la música la cual es completamente feliz, muy movida, alegre, simpática en momentos, con buenísimos acordes, puentes pegajosos, inicios con estilos muy marcados y con finales donde los instrumentos se acoplan de maravilla. Sin temor a equivocarme, más de tres cuartos de la lista de canciones son geniales, ayudadas por diálogos de apoyo durante los bailes que nos van diciendo cómo nos está yendo en nuestro rendimiento y nos animan a seguir mejorando. Estas frases son muy atinadas al desarrollo propio, a las acciones antes, durante y después de la danza, y están relacionados directamente con el resultado.

En el departamento musical, Persona 4 Dancing All Night es un serio contendiente a Juego del Año por lo accesible, su dificultad elevada cuando uno ya acabó todo lo demás, su bella música, videos y coreografías de muchísima calidad, además del aprovechamiento considerable de los recursos de la consola. Sí, me encantó y lo recomiendo sobremanera a los amantes del género musical, los juegos japoneses y los que buscan un título que les recuerde por qué adoramos tanto al dispositivo portátil de Sony.