Resident Evil HD Remaster | Reseña

No sé bien en qué momento cambiaron tanto las mecánicas de juego, la lógica y la manera en que se desenvuelve la historia del mismo. Es un hecho que hoy en día la diferencia más notable entre las generaciones son sus gráficos, pero si miramos más detenidamente, el cambio radical ha sido en la jugabilidad: cada vez es más fácil terminar un título. Resident Evil es un clásico del género survival horror, creo que todos hemos oído de él y muchos más se han convertido en fanáticos, ahora gracias a la oleada de remasterizaciones es que podemos jugarlo nuevamente pero con modificaciones gráficas y en la actual generación. Esta es mi reseña.

RESIDENT EVIL HD REMASTER

La simpleza de poder seleccionar entre dos personajes para contar la historia, hace que Resident Evil HD Remaster ya empiece a ser bueno, pues cuando entramos en ambos papeles nos damos cuenta que las cosas van a ser diferentes en cada uno, y más todavía cuando no hay indicaciones concretas para continuar. Incluso la manera de mover al personaje entre escenas, los controles de combate y selección de armas, así como las cámaras y ángulos en cada espacio donde nos movamos muestran claramente que estamos ante un juego realizado con tecnología muy antigua, pero también nos permite admirar lo que antes se podía hacer con tantas limitantes, lo cual también exigía mucho más a los que contaban la historia, pues un relato y su manera de contarlo era lo único que realmente tenían en esos tiempos.

Resident Evil HD Remaster no se centra en matar zombies o criaturas monstruosas, este no es un shooter propiamente a pesar de que pueda venderse de esa manera, tampoco es un juego exclusivo de rompecabezas ni mucho menos un RPG, es un juego de lógica y paciencia, de mucha inteligencia y obviedad al punto de que en ocasiones teníamos las respuestas en la cara, pero no supimos en ningún momento verlas, porque quizá ahora todo lo tenemos en bandeja de plata. El simple hecho de buscar una llave, un papel, un resquicio para avanzar en el juego, se puede tornar en un esfuerzo titánico y hasta provocar varios suspiros sulfúricos, pues en verdad nada nos es regalado, nada. Toda vez que hemos encontrado algún objeto, otra aventura nos espera pues ahora es momento de hallar su utilidad, y es aquí donde debemos darle otro estirón a la paciencia pues no es posible saber si las cosas funcionan solas o requieren más elementos.

Este juego es como una llama: necesitamos tres elemento básicos para echarlo a andar y esos son una chispa, oxígeno y combustible. Teniéndolos en las proporciones correctas vamos a crear fuego, y una vez que tengamos ese fuego, ahora nos toca saber qué vamos a calentar. Desgraciadamente no hay nada cerca para elevar su temperatura. Eso es Resident Evil, sólo que a veces necesitamos muchas más cosas que sólo esas tres. Ahora, su inteligencia también se eleva al punto de estar a la altura de cualquier ser humano que lo juegue, pues no ocupa decisiones ilógicas sino más bien obvias una vez que las hemos resuelto, es decir, las llaves abren cerraduras, el fuego quema, las balas van dentro de una pistola, y la pistola mata. Suena sencillo, bastante sencillo y simple, sin embargo la atmósfera de miedo, de duda, esa brumosa atmósfera que Resident Evil genera, nos hace pensar en diferentes situaciones para resolver interrogantes que no requieren tanta dificultad. Es tan obvia la respuesta que estaremos inseguros de que sea así. Pero para nuestra mala fortuna no es tan notoria.

La manera en que los problemas se nos presentan son de uno en uno. ¿Cómo abro esta puerta? ¿Cómo llego al otro lado? ¿Cómo mato al perro? ¿Cómo regreso? ¿Cómo diablos guardo mi partida? Sin embargo ese “uno en uno” se convierte en un efecto dominó pues se empiezan a juntar los acertijos y cuando llegamos al principio de la cadena, será fácil olvidar para qué queríamos en primera instancia llegar ahí. Recuerden, encontrar objetos no garantiza nada más que quedarnos con un lugar menos para guardar más objetos. He aquí donde viene uno de los más grandes juicios que Resident Evil nos plantea: ¿debo o no de cargar con este elemento? Ocupar espacio en nuestra “maleta” puede ser la diferencia entre la vida y la muerte, más cuando somos de aquellos que guardan en todo momento para sentirnos más seguros, sin embargo aquí se nos va a quitar esa maña gracias al sistema de salvar el juego. En este título no existe el dicho “llévalo por si las dudas”, no, no existe y este verso debe guardarse en el baúl a un lado de la máquina de escribir, pues nunca sabemos qué vamos a encontrar del otro lado de la puerta, que podamos recolectar.

MECÁNICAS Y SISTEMAS

Resident Evil es de la vieja escuela, es un clásico y no por ser bueno o malo o superior a otros, simple y sencillamente porque maneja controles que en estos tiempos no se usan, maneras de manejar al personaje que no son cómodas hoy en día, miras para disparar obsoletas y maneras de resolver puzzles que no se usan ya. Todo esto por separado haría daño en cualquier juego actual, pero conjuntado lo convertiría en un título sumamente difícil de superar. En aquellos tiempos en que Capcom sacó este juego con estos elementos, creó un juego de supervivencia, de sagacidad y habilidad para no perder la calma. El conjunto de citadas mecánicas de movimiento y desarrollo hicieron en esas épocas lo que hoy nos parece casi imposible e impasable.

Olviden disparar con un indicador de dónde caerá la bala, más bien calculen a dónde aterrizará de acuerdo a la colocación de los brazos y de las dimensiones del blanco. Entiendan y practiquen el desplazamiento, pues cuando cambien de cámara deben mantener la fluidez del mismo o sufrirán de un repentino y extraño re-direccionamiento. Dejen de lado el control de la vista y agudicen su sentido de colocación, especialmente cuando los monstruos empiezan a salir de todos lados. Paren bien la oreja. Sólo les puedo decir eso.

¿Y el miedo? El miedo va de la mano de la adrenalina, la adrenalina nos hace tomar decisiones en fracción de segundos, pero los segundos a veces escasean. Tener miedo en Resident Evil HD Remaster es importante, pues eso nos mantiene alertas a las sorpresas que vamos a recibir -y no les diré de qué tipo-, sin embargo esta es otra cualidad del juego, ya que nos adentramos tanto en encontrar pistas y objetos que entramos en un estado de relajación y concentración para olvidar de inmediato el miedo, aquí es donde vienen los gritos y exaltaciones. Por eso les recomiendo nunca dejar de sentir miedo, aunque tarde o temprano debamos enfrentarlo en una pelea difícil de ganar, pero reconfortante al hacerlo. Vencer a un monstruo sólo nos abre la puerta a otros más complicados, pero tendremos más valentía y eso es algo bueno.

Resident Evil HD Remaster no es perfecto, eso lo sabemos bien por las puertas que continúan siendo un sello distintivo de la saga, que a pesar de ser eso, creo que hacen perder el tiempo sabiendo que no se requiere tanto para cargar las escenas. Pero bueno, es una remasterización y los detalles emblemáticos deben permanecer, lo agradezco y lo aplaudo pero después de decenas de centenas de aperturas, empieza a poner en duda mi paciencia.

¿VENCE AL PASO DE LOS AÑOS?

Hay en mi parecer dos corrientes con juegos así, o te encantan o no. La primera es de los que llegamos a estar horas frente al televisor resolviendo acertijos difíciles y no contábamos con una guía en internet, ayuda de un amigo, pistas dadas por el juego o manuales. A esa corriente nos parecerá un gran juego, con un nivel de dificultad muy agradable y suficiente para pensar y echar a andar la ardilla. La otra corriente pensará que Resident Evil HD Remaster es un juego malo, aburrido y sin chiste, que no tiene trama ni pies ni cabeza, quizá lo tachen de patético y con gráficos feos además de un control pésimo. No los critico, pero sería normal después de todos los recursos que tenemos ahora, infinidad de videos y guías descriptivas paso a paso para avanzar sin complicaciones, pistas en los juegos donde nos señalan exactamente los lugares donde se encuentran los objetos, nula necesidad de armar aparatos para hacer funcionar mecanismos, botones para realizar todas y cada una de las acciones necesarias para subir al siguiente nivel o mejorar las armas casi para convertirlas en tanques de guerra.

No culpo a los gamers de ahora ni a las compañías por hacer juegos fáciles, es normal que haya un cambio generacional con los videojuegos e incluso es bueno, ayuda a disfrutar de manera diferente la experiencia. Resident Evil HD Remaster es más que una mejora al clásico de los noventas, es un llamado a volver a hacernos diestros en los juegos, a pensar más que en sólo actuar, en recordar que no necesitamos matar a 200 zombies en un cuarto de 4 metros cuadrados para creer que es bueno, que a veces buscar una llave es mayor aventura que rescatar a un pueblo entero. Resident Evil es Jill, es Chris, es Umbrella Corporation, es miedo y no acción, es una obra maestra del intelecto japonés que no podemos permitir se deje en el olvido.