Rocket League | Reseña

Amo el fútbol, amo los videojuegos, pero no amo los autos. Pero entonces Rocket League no podría ser de mi total agrado. Pero entonces resulta que es divertido. Pero entonces ¿qué opino de este juego? Que es tan divertido como tan malos sean para usar el control.

ROCKET LEAGUE

Ya les he dicho con anterioridad, si nos regalan un juego, por más malo o bueno que se vea, hay que descargarlo y sacarle todo el jugo posible, o como por ahí dicen “la comida gratis es la más rica”. PlayStation tuvo la grandiosa idea de regalar en este mes de julio Rocket League a todos sus clientes Plus, y como buen consumidor bajé este jueguito y ahora es cuestión de días para sacar el platino.

Rocket League es un título de fútbol, pero olviden completamente el concepto cuerdo de este deporte, pues son autos los que le pegarán a una gigantesca pelota para tratar de meterla en una portería de generoso tamaño, en un campo donde la gravedad pocas veces hace bien su trabajo. La velocidad es parte de cada encuentro, así como los choques, andar en las paredes, saltos increíbles, volteretas sin sentido lógico y goles casi que de churro.

No intenten ser un Messi del balón pues este está loco, no respeta una física con sentido y a veces parece que nunca descenderá a la grama, así como también en ocasiones se percibe que no entrará a la portería. Todo esto no debe ser considerado un problema o un defecto en la programación, claramente se intenta sacarnos de nuestras casillas cuando jugamos, perder el control y divertirse lo más posible. Rocket League puede no respetar leyes de la física, pero NO NOS IMPORTA. Apretar los botones como una especie de washawasheo (sic) es lo de hoy y nos provoca una elevación espiritual como ninguna otra cosa. Bueno, no tanto.

MODOS DE JUEGO

Rocket League presume de tener juego en solitario, versus, liga y en línea. Nada reprobable al momento de querer variedad. Ya sea que juguemos cuatro personas en la misma consola todos contra todos, o de chile-mole-pozole, en bola es como más rato nos pasaremos frente a la pantalla. Es divertido, se siente bien jugar contra los amigos, permite recordarnos el árbol genealógico, dar codazos al primo y usar a la novia para taparle los ojos al de al lado, todo con el simple fin de ganar.

Los “forever alone” que además sean cazadores de trofeos, pueden casarse con el modo solitario, pues cada enfrentamiento nos dará kilómetros y coleccionables que se irán juntando poco a poco hasta lograr sacar los dos trofeos más tediosos del juego, que consisten en correr 500 km y jugarse un total de 165 partidos –aproximadamente-. Lo bueno de este modo es que se pueden olvidar de la dificultad del online, la incomodidad de no ganar siempre y de ir desbloqueando artículos para enchular la máquina: llantas, sombreros, antenas, pinturas, materiales y estampados es lo que pueden encontrar al final de cada partido, así que será fácil sentir que juegan con un propósito y no por el hecho de nomás acabar un encuentro.

Echar retas en línea puede ser algo no tan necesario pero indudablemente termina convirtiéndose en un obligado, esto por el hecho de enfrentarse a personas reales igual de malas que uno para el control, u otros que nos harán ver nuestra suerte con golizas monumentales, como cuando Alemania le puso una samba durísima a Brasil en su mundial –me ganaré enemigos-. Repito una vez más, otra vez de nuevo: cazadores de trofeos, es de a chaleco un partido en la red mundial. De ahí en fuera, pueden olvidarse para siempre de usar su WiFi. Al menos en Rocket League.

¿Más trofeos? ¿Más diversión? ¿Más igualdad entre hombres y mujeres? Rocket League ofrece el modo “Liga”. Olviden lo último, eso no aplica. Aquí es donde destrabarán logros al por mayor, siempre y cuando ganen y queden campeones, es decir, siendo constantes y echando toda la carne al asador para levantar la copa que los acredite como Campeones de la Liga. Aunque pueda sonar extraño, sí es gratificante ganar este torneo, especialmente por la dificultad misma del juego, lo emocionante que se ponen los partidos y la posibilidad de hacer goles de todas formas, así como los alemanes a los brasileños.

ROCKET LEAGUE BETA

Si quieren en verdad mi opinión honesta y con la mano en el corazón, Rocket League se siente como una beta, no por sus gráficos, sino por esa misma “nada reprobable” variedad. No es mala, pero tampoco es buenísima, me refiero a que podría haber más modos de juego, modificaciones en las reglas, meterle obstáculos a algunos estadios, tipos de torneos, profundidad extra en el online y quizá muchos más carros para darle caña al partido. Los pocos que hay gustan pero sí deberían existir más modelos. No me quejo de los objetos, pero podría haber una selección más extensa y quizá hasta un apartado donde modifiquemos en mayor grado, detalles de nuestro bólido.

Se siente como una beta, ya lo dije, pero también como una oportunidad para hacer más choncho este juego sumamente divertido y entretenido, pues ya logró tirar sus servidores desde el primer día por la carga masiva de usuarios. O sea sí tuvo buena aceptación, ahora lo que falta es meterle más galleta para que sea mucho mejor, o sea rebasar las expectativas. Yo sé que pueden. Venga. Con todo.

UN GOLAZO DE REVERSA

Tal vez sea un proyecto arriesgado mezclar fútbol con carros, también meterle mecánicas de juego raras, pero el que no arriesga no gana, diría el abuelo. Psyonix ganó y creo que en grande con Rocket League, supieron mezclar todos los factores que hacen de un juego algo para recordar, nomás con algunos “peros”, sin embargo hicieron un gran trabajo.

Me gusta casi todo de este juego, quitando la música, pero todo es divertido, entretenido, ruidoso, estrafalario y memorable. Nomás me quejo de la falta de detalles que bien podrían agregarse sólo como un parche o en versiones futuras, y aunque no las vayan a arreglar, no me queda duda de que debe ser probado, ya sea en PlayStation 4 o PC, de manera inmediata y exhaustiva, sáquenle el platino, no es difícil, valdrá la pena los 500 kilómetros recorridos.