Saints Row IV: Re-Elected | Reseña

Cuando uno cree que conoce la definición de la frase “jalado de los pelos”, ve Saints Row IV: Re-Elected y se da cuenta de que toda su vida fue una mentira. Sin más rodeos pasemos a la reseña de uno de los juegos más extraños que me ha tocado experimentar, no sin antes darme cuenta de la copia al carbón que es. Prosigamos pues.

SAINTS ROW RE-ELECTED

¿Quién no quisiera ser el presidente de los Estados Unidos? Bueno, yo no, pero los primeros diez minutos de Saints Row nos harían convencernos a la primera, pues después de salvar al mundo y ser considerado héroe a los ojos de la población, sin duda nada puede salir mal. Primera piedra en el camino aparece -de tamaño familiar- pues nos toca enfrentar a una invasión alienígena sobre territorio de barras y estrellas. Como es de esperarse, no nos amilanamos y derechito a tomar una arma y destrozar cabezas extraterrestres.

No puedo negar que sonreí y reí varias veces en esta primera parte donde Deep Silver echa toda la carne al asador para atraparnos y no dejarnos ir en busca de otro juego. Sin embargo el siguiente cuarto de hora me puso los pies en la tierra y empezamos una cuesta abajo no muy inclinada, pero sí constante. Cabe destacar que en ningún momento intenté comparar con Grand Theft Auto V ni de chiste, pues sabía a lo que me atenía con el hecho de que Saints Row no es un juego serio, pues de principio a fin nada intenta parecerse a la realidad y utilizan el sarcasmo y la burla como una herramienta imprescindible. Se agradece, de verdad que sí, o de lo contrario no hubiera logrado terminar la primera hora de juego sin haberme flagelado.

El resto del viaje se podría reducir en lo que es Matrix, sí, la película de los hermanos Wachowski y una de las mejores en el género de la ciencia-ficción, pues el protagonista cae en un mundo simulado por computadora del cual se escapa gracias a sus compañeros, aparece en una cápsula, sale de ahí completamente desnudo y para ingresar en este mundo deberá conectarse a una máquina. Una vez dentro podrá hacer y deshacer con un poder muy peculiar: saltar grandes alturas con la facilidad de hacer vuelos. Sí, igual que Neo. Si eso no es suficiente, también tendremos un “Arquitecto” del mundo -con una voz muy profunda-, un cuarto lleno de televisiones, muertes aventándonos hacia dentro del enemigo y haciéndolo explotar, túneles en el mundo real donde viajaremos con una nave que en ocasiones es perseguida por varios robots… ¿Continúo? ¿O ya me creen que es Matrix en versión sarcástica y aburrida? Ah, y en forma de videojuego.

Supongamos que hacemos de lado el hecho de que estamos en Matrix. Debe haber algo más que ofrezca el juego y sí, un mapa más o menos grande, digamos de tamaño regular, infestado de misiones alternativas relativamente sencillas pero que consumen muchísimo tiempo, además de estar relacionadas directamente con la lista de trofeos/logros para aquellos que les encanta cazarlos. Sin embargo entre más misiones principales hagamos, más personajes estarán disponibles para asignarnos empresas secundarias. Digamos que es un poco orgánico el asunto, haciendo que a fuerza tengamos que chutarnos la línea principal o si no las posibilidades serán reducidas. Conviene jugarse los capítulos primarios, créanme, son rápidos, sencillos y proporcionan bastante experiencia y dinero para mejorar a nuestro protagonista, haciendo que el resto de actividades sean pan comido.

Estoy renuente a considerar los gráficos como algo importante en un juego, pero hay muchos que consideran este aspecto como primordial, esos deberán mantenerse sumamente alejados de Saints Row IV: Re-Elected o de lo contrario sufrirán las consecuencias de la decepción. Pueden contar con que ninguna parte se verá con gráficos de actual generación, incluso se sienten como si lo hubiera jugado en una PlayStation 2. Y me voy tan atrás porque existen juegos para PlayStation 3 que ofrecen muchísimo más. Lista la parte visual. Lo que sigue.

Si están buscando armas poderosas y con un estilo apocalíptico mezclado con ciencia ficción, no es el lugar para ir, sin embargo la nota alta la da una mafufada generadora de agujeros negros, que en dos o tres actividades para obtener dinero y experiencia nos viene bien. De ahí en fuera es mejor concentrarse en los poderes que podemos adquirir, todos a raíz de una misión primaria -atentos aquí-, y para ser sinceros son lo único que salva las secuencias de pelea, pues disparar no es nada del otro mundo, dando paso a pisotear, usar telequinesis, disparar bolas de fuego y algunas variantes, como la forma más divertida y espectacular de hacer volar por los aires a los extraterrestres, fáciles de matar y más por las modificaciones que se le pueden hacer a los poderes.

La prestación de correr muy rápido y saltar alto, podrían hacernos recordar a Infamous Second Son, más por el hecho de que debemos recolectar cubos azules de energía para mejorar nuestras habilidades, sin embargo esto provoca nunca utilizar vehículos a pesar de lo mucho que disfruten manejar. Dicha actividad es un verdadero suplicio debido a los malísimos controles ofrecidos en Saints Row IV: Re-Elected, en cualquier modalidad, pero destacan cuando estamos al volante/manubrio. Así que ya lo saben, corran y no manejen. Aunque beban.

REFERENCIAS QUE CANSAN

Hay ocasiones en que hacer referencias o tributos a un juego o película resultan muy agradables, sin embargo y por su constante aparición de estos, pude terminar con los ojos llorosos, mal humor, seis o siete mechones de pelo arrancados de mi cabeza y con pocas ganas de ir por el platino. Encontré Combat, el juego de Atari donde aparecían unos tanques con vista aérea, Enter The Matrix, juego que salió hace varios años para Xbox y PlayStation 2, Titan Fall, ya mencioné a Infamous, y por momentos dudé si era o no una referencia a American Gladiator en una secuencia donde debemos entrar a un club de pelea. Oh y no olvidar nunca las motos de Tron y las carreras tipo Sonic.

No quiero decir que no me guste ver ideas de otros juegos, pero cuando encuentro que todo está basado en copias de otros estilos, conceptos, actividades y hasta capítulos enteros, sólo podré decir “lamentable”, y así me sentí con Saints Row IV: Re-Elected y mi esperanza mal infundada de que iba a ver algo diferente y muy divertido. No fue así a pesar de que me arrancaron algunas risas y elevaron mi emoción al mero inicio de la aventura. Saints Row IV: Re-Elected es un pretexto para vender el juego original con sus DLC’s y esperar a que la gente se anime a comprarlo por todo el material extra ofrecido, sin embargo cuatro o cinco horas después no quedan motivaciones para seguir avanzando, más que el puro deseo de obtener trofeos y desquitar nuestro dinero.

Para no destrozar tanto al juego, puedo aplaudir dos detalles indudablemente buenos: la creación tan graciosa de personajes, pasando por melenas tipo Juan del Diablo, tangas muy sensuales, botas picudas y atuendos completos para hacer de nuestro caballero, toda una señorita. Leyeron bien, la ropa no distingue géneros. La variedad de estilos es plausible y muy cómica, levantando la mano por Saints Row, pero el detalle que conquista es poder seleccionar una de las mejores voces del medio para nuestro personaje: Nolan North. ¿Sí saben quién es verdad? ¿VERDAD? Es el alma -y voz claro- del caza tesoros más famoso en el mundo de PlayStation, Nathan Drake, protagonista de la serie Uncharted. Su tono sarcástico es perfecto para las bromas utilizadas en el juego y da mucho empuje a una historia que sabiendo aún que es cómica, no cuenta con argumentos de verdadero entretenimiento.

EN BUSCA DE LA FELICIDAD

¿Qué buscan en un juego? Si la respuesta es “un enorme mundo abierto”, Saints Row IV: Re-Elected no es la opción. ¿Armas agresivas e imponentes? Saints Row IV: Re-Elected no es la opción. ¿Poderes espectaculares? Saints Row IV: Re-Elected no es la opción. ¿Manejar autos a grandes velocidades y con un alto grado de realismo y/o emoción? Saints Row IV: Re-Elected no es la opción. ¿Buenísimos gráficos? ¿Diversión? ¿Originalidad? ¿Misiones épicas? ¿Gritos de emoción? ¿Originalidad? ¿Más diversión? ¿Muchísima diversión? ¿Toneladas de diversión? Pues Saints Row IV: Re-Elected no es la opción. Ni cerca de ser considerada. Para cada pregunta que formulé, tengo juegos en forma de respuesta donde encontrarán un verdadero placer jugar, no importa que todos esos factores los contenga, pues los tiene en pequeñísimas dosis, o de bajísima calidad.

Saints Row IV: Re-Elected puede ser guardado en el baúl, no de los recuerdos, sino de los juegos que no sabremos cómo convencer a alguien de vendérselo, pues es un hecho que no contenderá para algún premio y además decepcionará a muchos como ya lo hizo con los gamers que probaron sus primeras versiones, viendo en lo que la saga ha tratado de convertirse sin éxito. Podrán ser ya cuatro entregas, pero más no significa mejor, y si no me creen, nomás hagan cuentas de los Call of Duty que andan en el mercado.

En el año electoral, Saints Row IV: Re-Elected perdió la contienda y no será reelegido.