Abzû | Reseña

Ninguna idea en un videojuego es mala siempre y cuando tenga un sustento en muchos de los factores a calificar para definirlo como “bueno”. Cuando todo tu proyecto lo basas en sólo un aspecto sin importar lo bueno que este pueda ser, podrían complicarse las cosas haciendo que tambalee todo el asunto. ¿Es este el caso de Abzû, el juego de Giant Squid? Nuestra reseña responderá esa gran duda detrás de un afiche hermoso y varios avances dignos de llamar nuestra atención.

ABZÛRDAMENTE HERMOSO

Abzû se nos presenta como un juego de exploración nada más, sin peleas ni mejoras de nivel, no es un RPG ni plataformero, mucho menos es de disparos e incluso los trofeos no pasan de algunos oros y ya, pero fue la mercadotecnia manejada por 505 Games y Giant Squid la que nos hizo voltear de inmediato ante los tráilers que mostraban escenas muy bellas y llamativas, acompañadas de música genial y matices estupendos. Afortunadamente para los gamers, de principio a fin el juego es exactamente lo que nos venden: colores y sonidos. Lo maravilloso de ambos factores son lo increíblemente bien mezclados que están, pues con la música tan bella y armoniosa, más la paleta e iluminación manejadas en Abzû, nos fue imposible dejar de admirar por horas dicho juego. Y lo está diciendo una persona a la cual no le gustan los paisajes, 100% citadino.

La primera sesión dedicada a Abzû abarcó desde las 23:00 horas hasta las 4:00 aproximadamente. Cinco horas con los focos apagados y la pura luz de la pantalla fueron todo lo necesario para asombrarme una y otra vez. Quitarle los ojos de encima a Abzû es tarea complicada sin importar el escenario donde se esté desarrollando, pues no siempre el profundo océano azul será el lugar para bucear, pues cavernas, extraños estanques, construcciones, estructuras imaginarias y arrecifes son parte de la rica cantidad de escenarios contables para buscar los enigmas escondidos bajo el agua.

Abzû no se trata de matar a nadie, ni de encontrar la mejor arma o develar el secreto de algún suceso extraño, Abzû es un paraíso bajo el agua a explorar y con el fin de descubrir los diferentes santuarios que irán liberando criaturas marítimas que se encuentran de cierta manera atrapadas. Sin embargo el punto del juego tampoco consiste en desbloquear especies por algún malévolo hechizo, el propósito real de Abzû es de convivir con los peces de manera bienintencionada mientras aprendemos sus nombres y de vez en cuando los observamos cuando entramos en meditación profunda. O al menos así sucede en algunas estatuas colocadas con ese fin.

Como ya les comenté, la música juega un papel muy importante por cambiar sus notas y combinar de manera correcta en los decorados, haciendo entender el humor actual y no entrar en fase de desesperación por seguir buceando sin parar, sino más bien nos motiva de cierta manera a continuar hallando los coleccionables que a su vez nos han de desbloquear trofeos.

PERO ENTONCES ¿NADAREMOS EN EL MAR EL MAR EL MAR?

Efectivamente, Abzû no es otra cosa más que exploración submarina, encontrar un pequeño robot que nos ayude a abrir otras cuevas, meditar, liberar especies acuáticas y seguir admirando la belleza gráfica. Listo, sólo eso y unas cuantas escenas majestuosas donde los saltos a la superficie con ballenas, delfines y otros peces son raros pero radiantes, bancos esporádicos, remolinos, flora magnífica y casi puros elementos visuales son el alma de Abzû.

Por lo tanto es de imaginarse que la jugabilidad, los controles y la historia son casi nulas, provocando contar con sentimientos encontrados por no saber si dejar el juego por la carencia de realizar actividades contra lo bonito ante nuestros ojos.

VEREDICTO

Abzû cuesta 19.99 dólares y como experiencia de relajación, tranquilidad y sin la presión de obtener puntos, platino o acabar con algún jefe final, honestamente los vale de principio a fin. Pero Abzû es eso nada más: una experiencia. No traten de encontrar en este juego algo que cualquier otro tendría donde los disparos están a la orden del día, monstruos, peligros inminentes, decisiones y todo lo ya conocido. Aquí se viene a observar, a deleitarse con los colores, efectos, iluminación, variedad de fauna marina y una buena dosis de imaginación.

Abzû como tal no tiene muchos arrestos para mantenerse en la librería de nuestra PlayStation 4 o PC, sin embargo después de enterarnos que las mentes detrás de este proyecto son las mismas de Journey, es cuando todo cobra sentido y la oportunidad de probarlo se hace presente. Amantes de la acción, no tiene caso que volteen para acá pues Abzû carece de ella y nos ofrece mejor una propuesta meramente visual que definitivamente debe ser disfrutada en la total oscuridad y con audífonos a un volumen generoso.

Se agradece sobremanera el intento de los desarrolladores en traer algo diferente y tan hermoso, pero quizá sea mejor utilizar esta experiencia como aprendizaje para en un futuro agregar ese factor de emoción y conjuntar más aspectos que le permitan a una nueva aventura ser catalogada como “épica”. Abzû no puede lograr esa etiqueta, pero es un gran acercamiento.