Central Intelligence | Crítica

Llamada en nuestro país como “Un espía y medio”, es una “comedia” de la cual se pueden decir muchas cosas, para empezar, el título que le dieron aquí en México está mal empleado, ya que en realidad se trata de un agente no un espía, después hablemos de las expectativas que puede generar la película con el elenco que nos presenta.

Comenzando con Dwayne Johnson mejor conocido por muchos lectores como La Roca, ese irreverente luchador con gran personalidad e increíble desenvolvimiento dentro del ring de la WWE, aunque también lo pueden recordar como Luke Hobbs, su personaje en Fast & Furious 6 y Fast & Furious 7, y entre otras películas de acción. Por otro lado tenemos a Kevin Hart, actor del cual he escuchado bastantes elogios hacia su carrera de stand up, y que seguro reconocerán por las cintas de Scary Movie, Soul Plane, The 40-Year-Old Virgin y Little Fockers. Como ven, ambos artistas con buena experiencia en el terreno de la comedia que seguro a muchos nos podría resultar como una entretenida combinación lista para entregar una cinta amena y por decir, original. Así que…

¿QUÉ PODRÍA SALIR MAL?

Honestamente en Central Intelligence (Un espía y medio) las cosas no salieron bien, para comenzar les voy hablar un poco sobre el argumento de la historia, de la cual no hay mucho que decir tampoco… pero bueno, lo intentaré. Robby Wierdich (Dwayne Johnson) es un estudiante de último año, es el clásico niño gordito con brackets y personalidad un tanto extraña, quien obviamente sufre de bullying por parte de los alumnos populares o abusones de su clase (en mi opinión al presentar un tipo de personaje así hace demasiado predecible lo que estarás a punto de ver, pero ya llegaré a eso).

Su contraparte es Calvin Joyner (Kevin Hart), el estudiante modelo, capitán del equipo, líder de club, cuadro de honor, querido por todos y por supuesto novio de la chica más linda de la escuela. Ya saben, el tipo de estudiante que tiene un gran futuro por delante, además de buen corazón al ser el único que muestra un poco de humanidad ante la burla de toda la escuela sobre Robby, quien para colmo, fue expuesto desnudo para diversión de todos los presentes en ese momento.

Ahora obviamente, años después las vidas de estos dos personajes cambiarán significativamente, poniéndolos en un camino, que en sus años universitarios no hubieran imaginado tener.

UN MOLESTO PATRÓN

Tal parece que en Estados Unidos el cine de comedia sigue un camino persistente sobre cómo se debe hacer reír al espectador; esto es, en la mayoría de los casos, mediante burlas a los problemas físicos, estereotipos y accidentes desafortunados. ¿Cuántas veces hemos visto lo mismo una y otra vez, en algunas ocasiones con situaciones diferentes pero muchas otras más que siguen la misma línea argumental, sobre el niño abusado por otros, el gordito, el nerd, el inteligente, siendo maltratado por el jugador de fútbol o el galán del salón? Bueno, seguro que muchas, y es que bien esto ya puede caer en lo frustrante y aburrido al saber exáctamente lo que va suceder a continuación en una historia, por otra parte en su mensaje, se da a entender que el personaje abusado, debe cambiar ya sea física o socialmente, para llegar a obtener un éxito increíble; es entonces cuando uno se pregunta ¿quieren hacer creer al espectador que si no cambias tu físico o tu forma de ser no puedes tener éxito y tu vida seguirá siendo un martirio?, no lo sé.

UNA LLUVIA INCESANTE DE CLICHÉS

Desafortunadamente esto es en lo que cae Un espía y medio, una trama burda, cansada, llena de clichés y referencias a otras películas, series o actores, dando así por entendido que no importa de qué país seas, vas a comprender alguna escena o situación, o diálogo. También tenemos el tipo de “acción con comedia” un recurso muy utilizado en el cine y que muchas veces también funciona a la perfección, de hecho, existen muchísimos elementos que pudieron hacer de este filme, algo bueno, algo rescatable, algo que llegara a caer bien, pero parece que todo eso fue llevado por el camino contrario, con una mala dirección. Y es que no recuerdo ver a Johnson en un papel que me desagradara tanto; entiendo que de cierta forma era parte del personaje que trataba de interpretar, pero no sientes que sea un papel bien logrado, emitiendo a un personaje molesto cayéndote bien, más bien es una actuación mala dando como resultado un personaje un tanto insoportable.

Por supuesto, todo esto acompañado de Kevin Hart, y su peculiar estilo de decir todo rápido, con sonidos “graciosos” y expresiones “hilarantes”, pero que en mi opinión aturde al punto de concretar un festival de palabras sin sentido.

¿TENÍA POTENCIAL?

¿Pudieron ser una gran pareja? Definitivamente sí, con un guión y dirección diferente, con personajes menos molestos. En mi opinión tenían una fórmula buena, pero que aterrizaron bastante mal.
Ahora no quiero que se me malinterprete, soy seguidor del trabajo de Dwayne Johnson, tanto en sus películas de acción como de otros géneros, pero creo que está cayendo en un error al tratar de interpretar tantas facetas en tan poco tiempo, por un lado lo vemos como un policía rudo en Rápido y Furioso, y por otro quiere cambiar a un joven de cierta forma traumado e inocente; obviamente es difícil creerle este cambio de personaje o de personalidad, que además termina cayendo en lo mismo, un agente de la CIA.

CONCLUSIÓN

Solo puedo decir que Un espía y medio cae en lo que la mayoría de las películas estadounidenses de comedia en estos últimos años. En una historia repetitiva, que además es contada de una forma que ya ha sido contada, un guión revuelto y lleno de momentos que no aportan nada, y actuaciones que molesta estar viendo por el tiempo que dura la película. Claro que todo esto ha sido mi punto de vista, pues al final la decisión es de cada uno, pueden ir a pasar un momento bastante olvidable al cine, o esperar unos cuantos meses y verla por alguno de los servicios de streaming (como Netflix), que seguro llegará rápido.

Crítica por Emilio Vargas Sandoval.