Dark Souls III | Reseña

¿Es la perseverancia una de tus virtudes y te gustan los juegos difíciles sin llegar a ser frustrantes? Quizá hay una tendencia masoquista en tí, y entonces seguro disfrutarás Dark Souls III, el último título de la trilogía Souls desarrollado por FromSoftware y recién lanzado el pasado 12 de Abril para PC, Playstation 4 y Xbox One.

La historia nos sitúa en Lothric una tierra donde convergen los reinos de cinco Lores de la ceniza (Aldrich Santo de las profundidades, los vigilantes del abismo de Farron, Yhorm el gigante de la capital profanada, Ludleth de Courland, y el joven príncipe Lothric) a los que deberemos enfrentar para solucionar el conflicto entre la llama y la oscuridad, como un Latente que no merece siquiera ser ceniza.

Así que comenzando sin valor alguno, deberemos elegir entre las clases comunes: caballero, mercenario, guerrero, ladrón, asesino, hechicero, piromántico, heraldo, clérigo y marginado, para salir a un mundo oscuro y derruido, ahogado en depresión pero con una esperanza latente. Caer derrotados una y otra vez ante una variedad de criaturas que alimentan este basto universo y convertirnos en aquel que estamos destinados a ser.

En el campo del PC gaming, hemos disfrutado bastante del juego aunque aún es poco comparado con su totalidad. Con alrededor de 15 horas de juego y 4 niveles recorridos en áreas abiertas y cerradas, solos y rodeados de enemigos, efectos en pantalla y jefes que ocupan todo el monitor; la calidad del gameplay ha sido estable, incluso notable en nuestra experiencia (a diferencia de lo que otros medios han comentado) donde se mantienen entre 50-60 FPS con algunos bajones a 48 durante pocos momentos, con una resolución de 1080p y todas las opciones al máximo.

La máquina donde jugamos la consideramos de gama media-alta con un procesador AMD FX8350, tarjeta de video GeForce GTX970, 16GB de RAM a 1600Mhz y dos unidades de almacenamiento (SSD para sistema y disco duro para juegos). Utilizamos un gamepad Dualshock 4 que personalmente es perfecto y mejor para este tipo de juegos.

Dark Souls III culmina una trilogía de fantasía oscura que no solo representa una llama en la oscuridad de esta industria que nos ha brindado una serie de altibajos bastante precipitados en los últimos años, con la adición de modelos de negocio criticables, mecánicas de juego endebles, y contenidos ligeros por no decir flojos, en la mayoría de las franquicias importantes.

Representa una obra en tres partes que seguro se convertirá en un clásico, el folclore que inunda la historia en su narrativa ambigua que ha permitido la inclusión de teorías e imaginación de los jugadores, encaja perfectamente con el diseño visual del mundo y sus personajes, la música y sonido tienen un papel importante durante el juego, y la dificultad si bien puede ser excesiva por algunos momentos, alimentan el sentimiento de derrota y perseverancia en el jugador, lo que es completamente relevante a la historia de este excelente título.

Quizá es momento de que From Software ponga la mirada en nuevos mundos e ideas, pero lo que han creado y logrado con Dark Souls merece más, así sea en otro medio del que no descarto, sería un éxito rotundo el cinematográfico con ejemplos como The Lord of the Rings, The Hobbit, o incluso lo que se puede vislumbrar con la próxima película de Warcraft.

¿Y QUÉ HAY PARA LOS GAMERS DE CONSOLA?

Cuando alguien en la oficina de Kopodo anda de metiche, le decimos que anda de “Andrés”. Es así pues porque así soy yo, me meto en las reseñas de todos para completar a veces poquito el gran trabajo de mis compañeros, y ahora me meteré un tanto en la reseña de Alan (Doktor Mostro) sólo para dar mi opinión a los gamers de consola. Particularmente a los de PlayStation 4.

La primera pregunta que voy a responderles es sobre los gráficos. Pues sí, son bastante buenos pues superan a lo que se logró en Bloobdorne, el juego de From Software que fue exclusivo para la consola de Sony que además marcó un retraso en la dificultad pero sirvió de manera monumental para aprender a usar las herramientas de desarrollo de la actual generación y aplicarlas en uno de los juegos más clásicos y queridos del público, Dark Souls.

El aumento en la calidad de las texturas en comparación con Dark Souls II es abismal, los movimientos denotan más empeño, más control y hasta se antojan casi que perfectos, y da más la sensación porque estamos comparando un juego de generación pasada con uno de la nueva. Se notó a leguas que From Software usó como cancha de práctica al ya mencionado Bloodborne.

La lista de trofeos es de lo más sencilla, realmente no pide nada fuera de lo común más que matar a todos los jefes del juego, conseguir mejoras, hay dos o tres obligados a aparecer, pero básicamente no hay requerimiento muy meticuloso para conseguir el platino. La bronca es matar a todos esos. Ahí está lo interesante del juego. Dios los bendiga mijos.

Y sí, Dark Souls III tiene la misma etiqueta del Bloodborne y de otros pocos juegos para la actual generación: obligado a estar en la videojuegoteca personal, NO DEBE FALTAR POR NINGÚN MOTIVO.