Deadlight: Director’s Cut | Reseña

¿Qué se hace cuando la jugabilidad rebasa a la historia? No, mejor formulo otra pregunta ¿Qué sucede cuando las recompensas superan a la historia y la dejan de lado? ¿Qué pasa si un juego tiene planeado provocarnos algo diferente a lo que en realidad provoca? Diablos, no creí que un juego como Deadlight fuera la respuesta a estas preguntas, que a pesar de parecer extrañas, cobran sentido una vez lo jugamos. Esta es la reseña de Deadlight: Director’s Cut para PlayStation 4. No prometo quitarles las ganas de jugarlo, pero tampoco de alentarlos a hacerlo.

UNA HISTORIA QUE SE PIERDE

Deadlight: Director’s Cut trata la búsqueda de Randall Wayne por su familia en el año 1986, dentro de un mundo post apocalíptico en el que lo zombis pululan y salen de todos lados para hacernos la vida de cuadritos, o al menos así lo intentó Tequila Works con su remasterización del juego que en el 2012 saliera para Xbox 360 y más tarde para PC.

No haremos una comparativa de la versión para PlayStation 4 -la que nos atañe- contra las anteriores pues no venimos a esto. Nos encontramos reunidos hoy hermanos para decirles si Deadlight: Director’s Cut vale la pena darle una oportunidad o no, y para empezar este juego de plataformas con una linealidad súper marcada, entornos con gráficos muy cuidados, controles que intentan ser muy buenos y una iluminación bien lograda, nos invita a jugarlo de principio a fin e intentar vencerlo en una sentada.

El ambiente es oscuro, los zombis aparecen para atacarnos o adornar los escenarios, hay algunas alternativas para cambiar el rumbo y encontrar secretos o hasta más come cerebros, la música hace que pongamos la vista constantemente en la pantalla y no perdamos detalle de lo que podría ocurrir a continuación… Todo esto genera una atmósfera de misterio y precaución hasta que avanzamos, y avanzamos, y avanzamos entrando en furtivos contactos con los zombis, algunas dificultades para saltarlos, a veces nuestro personaje se agotará, descansará y seguirá a una serie de rompecabezas sencillos y que no requieren mucha ciencia con los que Tequila Works intentará ponernos a prueba, pero lastimosamente no lo logra.

Deadlight: Director’s Cut promete mucho y logra entretenernos si estamos en busca de una jugada casual o como una especie de mata tiempo cuando no contamos con el humor de embarcarnos en ese título que requiere mucha atención y tiempo de nuestra parte. Sin embargo a manera de gancho, los trofeos son una de las cosas más sencillas del título, esto debido al casi nulo reto necesario para desbloquearlos. En serio no tuve a veces que hacer nada para recabarlos, y con “nada” me refiero a sólo mover el joystick para avanzar sin resistencia alguna en una escenario hecho para agregar minutos extra de juego. Una verdadera pena.

Quedamos en que la jugabilidad superaba a la narrativa ¿Verdad? Pues es así, en Deadlight: Director’s Cut será facilísimo olvidar nuestro objetivo, o el lugar a donde nos dirigimos o incluso el por qué Wayne debe continuar, y todo por lo sencillo que es seguir sin encontrar un reto verdadero, convirtiéndose en una carrera por conseguir un platino relativamente sencillo.

VEREDICTO

Deadlight: Director’s Cut desarrolla rápido una historia que intentaría ser desgarradora pero falla en su misión por pecar de tener una jugabilidad tan entretenida y que hace trabajoso dejar el control de lado. Wayne quisiera ser el héroe violento y temerario como cualquier otro visto antes pero igual, es la jugabilidad la que no le permite sobresalir. Tequila Works se empeñó tanto en perfeccionar ese aspecto del juego que logró hacerlo tan bueno, al grado de omitir el resto de detalles.

¿Que si me gustó? Claro que me gustó y podría buscar sacar su platino, desgraciadamente sólo por el hecho de obtener el trofeo y no por revivir la aventura que se nos plantea al inicio del juego o por los detalles que lo harían digno de ser comprado. El enfoque principal de Deadlight: Director’s Cut fue de impresionar y dejarnos una marca como un gran juego de puzzles y plataformas con un relato conmovedor, pero la atención del equipo de desarrollo se centró en entretenernos, lo cual es totalmente contrario a lo que se buscaba.

Por eso es que puedo asegurar que Deadlight se irá al diván de los plataformeros buenos, pero no sobresalientes.