DOOM | Reseña

¿Que se puede decir para describir el regreso triunfal de una de las franquicias más importantes del mundo de los videojuegos? ¿Que es todo lo que podríamos pedir? ¿Que DOOM ha regresado para mandarnos al infierno de la mejor manera posible? O quizá, simplemente que el título desarrollado por id Software es una obra maestra como muy pocas veces vemos; publicado por Bethesda Softworks y diseñado bajo el motor id Tech 6, sin duda puedo decir que los que busquen una campaña llena de adrenalina, explosiones, momentos épicos, un toque de la vieja escuela, una potente y memorable banda sonora, y gráficos geniales, lo encontrarán en esta perfecta creación.

BIENVENIDOS AL INFIERNO

Sin meditaciones ni tutoriales de algún tipo, sin querer dar una pausa al inicio de la aventura, DOOM desde el primer instante, desde que la pantalla comienza a mostrar los gráficos del juego, y desde que podemos comenzar a movernos, nos entrega lo que será el resto del título, una montaña rusa de adrenalina sin parar, en el que a cada instante nos la veremos cara a cara con la muerte, en donde un error nos puede costar la vida, y en el que nuestra selección de armas será el mejor aliado que podamos tener.

DOOM es por mucho el encuentro perfecto entre un gameplay impecable y un diseño de niveles inteligente. Y es que ya sus creadores habían dicho que tendríamos un estilo de juego enfocado en el contínuo movimiento, cosa que ha quedado marcado de inicio a fin, todo, con un estilo de “vieja escuela” en donde los fans de la saga se encontrarán totalmente cómodos y en donde el nuevo público descubrirá un universo en donde la vida no se regenera simplemente porque sí. De esta forma DOOM está creado para que el jugador necesite luchar para poder sobrevivir, y aclaro, no porque deba limpiar el escenario de enemigos (como en la mayoría de juegos), más bien para que al derrotarlos tenga la opción de seguir de pie al ganar packs de vida y munición.

Si, en DOOM, sobre todo en la dificultad “Ultra violencia” y las que siguen, encontraremos que a pesar de tener 200 puntos de vida (con la armadura ya mejorada) un par de disparos nos pueden llevar a la muerte. En pocas palabras, nuestra barra de vida pasará de 200 a 18 en prácticamente 2 segundos ¿la única forma de sobrevivir a esto? aniquilando enemigos ya sea con un “Glory Kill” (animación cuerpo a cuerpo) o con la motosierra, o con alguna arma bastante poderosa. De esta manera subiremos esos 18 puntos a 60 y sucesivamente, para luego bajar de nuevo y subir en el siguiente instante. Así de forma contínua, DOOM es un baile con la muerte en el que si permanecemos quietos es seguro que dejaremos de existir. Lo cual me lleva al siguiente punto.

INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Todos los enemigos del juego no dejarán de buscar nuestro punto débil; algunos apuntarán desde lejos con sus cañones láser, otros nos tirarán bolas de fuego, o misiles, y otros tratarán de resistir nuestros disparos a quemarropa mientras corren a nuestro encuentro o nos rodean. Como dije, para sobrevivir en DOOM uno tiene que moverse rápidamente, girar, voltear a cada rincón, apuntar a cada elemento explosivo, y tener lista cada arma para los diferentes tipos de demonios. Pues como imaginarán hay armas más eficaces con ciertos enemigos, esto hace que forzosamente las lleguemos a conocer y no sólo eso, que las “subamos de nivel” para exprimir todo su poder. Algo que le da al juego un replay value alto y un estilo de estrategia.

El diseño de niveles sobre todo en los lugares en los que se desarrollan las batallas es extraordinario, gracias a zonas abiertas con pilares y escaleras o lugares donde brincar para tomar armadura. Otros en cambio se convierten en pasillos o cuartos pequeños que nos fuerzan a encuentros casi cuerpo a cuerpo, y en los que no podremos escatimar nuestra munición. Estas dos formas de enfrentamiento hacen de nuestra travesía por las instalaciones de Marte y el infierno, en algo memorable. Algo que muy pocas veces vemos en un videojuego de disparos. Y lo mejor de todo, es que cada sesión de juego será diferente a la otra.

Naturalmente entre los enemigos hay quienes son los más listos, sin embargo no podemos fiarnos de encontrarnos con un demonio de “bajo nivel” pues la balanza siempre dicta cierta dificultad, a veces son pocos enemigos muy inteligentes, otras son hordas de demonios listos a enfrentarnos cara a cara, y en otras el título nos juega una mala pasada y simplemente nos rodea con todo el arsenal posible. Esto es demonios de todos los tipos y tamaños, incluso unos que podrían ser jefes de nivel por su alta fuerza de fuego. Si esto es así, imaginen los jefes de nivel reales.

ARMAMENTO

Enfrentar demonios no es cosa simple, así que id Software ha sido muy inteligente en poner una serie de armas de todos los aspectos y clásicas de la saga. Para comenzar tenemos la BFG 9000, un arma que los fans de la saga ya conocemos bien; para el nuevo público les puedo decir que cuando las cosas se pongan feas, la BFG 9000 les limpiará el camino de un sólo disparo. Sí, es de esas que no importa lo que tengamos enfrente, seguro haremos un daño extraordinario.

En las demás opciones de armamento descubriremos dos tipos de escopetas, un cañón láser, una bazuca, una pistola, rifle láser, granadas y armas de alto calibre. Y lo mejor de todo es que podremos mejorar cada una de ellas para prepararnos a los siguientes niveles, o porque no, cargar un escenario pasado y arrasar de forma explosiva.

Como ya había mencionado será tarea nuestra el saber la capacidad de fuego de cada arma para saber cual usar. En lo personal prefiero la escopeta de doble cañón por su alto poder de fuego aún contra enemigos pesados y combinarla con la motosierra para obtener mucha munición en cada demonio destruído. Esto para la mayoría de las ocasiones, para otros instantes de más peligro ya la bazuca y el cañón láser son realmente indispensables. Aún así, cada arma del juego tiene algo muy especial hasta en su sonido, hablando de esto, cabe decir que la banda sonora de DOOM es perfecta, con un metal de tonos electrónicos que se acelera cuando nos encontramos rodeados de enemigos y que marca una pausa cuando hacemos un Glory Kill, ya saben, sólo para poder escuchar como se rompen los huesos de los demonios. La verdad es algo tan llamativo que si no tienen unas buenas bocinas, les recomiendo unos auriculares. Y un nivel de sonido aceptable para poder disfrutar todo el esplendor sonoro por Mick Gordon, quien trabajó en títulos como Killer Instinct, Wolfenstein: The New Order y Wolfenstein: The Old Blood.

MEJORANDO NUESTRO “DOOM GUY” Y DESCUBRIENDO SECRETOS

Otros de los puntos fuertes de DOOM es el poder mejorar el traje de nuestros soldado, o para los amigos “Doom Guy”, estos elementos los encontraremos en zonas escondidas a lo largo del juego, así como otros secretos, por ejemplo una serie de figuras estilo “Pop” que desbloquean diseños en 3D de las diferentes criaturas y armas. Además de esto, también encontraremos archivos de texto para ir conociendo la historia y toda la trama del juego; hablando de esto cabe decir, que DOOM no se complica las cosas, es al mismo tiempo que natural, muy sincero en la forma en que nos presenta su narrativa, incluso podríamos decir que en ningún momento se toma en serio, simplemente somos un soldado que al parecer ya ha viajado al infierno, y que despierta en las instalaciones de la UAC (Union Aerospace Corporation) listo para aniquilar todo lo que se le ponga enfrente. Listo.

Ahora, para los que deseen saber más detalles, están las notas de texto regadas por algunos sitios.

El diseño de todos los niveles de DOOM es además de inteligente para con el estilo de gameplay, muy interesante y lleno de zonas y pasillos para descubrir; lo mejor de todo es que en la “primera pasada” lo más seguro es que no encontremos todo, pues hay lugares en donde tendremos que acceder con la ayuda del doble impulso, una herramienta que nos darán más adelante. De esta manera estamos invitados a rejugar los niveles ya superados. Por si fuera poco es de extrema utilidad saber leer el mapa en 3D que tenemos que desbloquear en cada nivel, ya que así podemos saber la ubicación de estos secretos: mejoramientos, notas, armaduras y si nos perdemos, nuestro punto a seguir. Sin mencionar unas palancas que al mover desbloquean niveles clásicos de DOOM.

ARTE Y NIVEL GRÁFICO

Presentando un nivel de arte muy llamativo, DOOM es todo lo que se podría pedir, sus niveles son únicos y bien pensados, con un estilo visual que los separa uno de los otros. Ambientes futuristas que van desde lobbies, hasta túneles, refinerías y laboratorios, las zonas en el exterior de Marte están bien pensadas y diseñadas para enfrentamientos amplios, y los escenarios en el infierno cumplen su objetivo al llevarnos a lugares peligrosos, con cuevas, ruinas y cráneos gigantes. Además cabe decir, en todo momento tendremos un elemento de plataformas así que brincar y saber donde caer será esencial.

Por el lado técnico el título publicado por Bethesda Softworks es muy, muy impactante, en consolas podemos apreciar una fluidez a 60 fps con 1080p de definición, así como una serie de texturas en HD y todo tipo de efectos de iluminación partículas y moldeados sin duda de nueva generación. No sólo los demonios presentan una construcción compleja y muy detallada, las armas y todos los elementos de los escenarios están construidos con toda la dedicación que merecen. La armadura de nuestro personaje también es asombrosa, de esto nos damos cuenta en algunas zonas del juego, como la galería de arte y en el lado multiplayer o SnapMap, un modo de juego que seguro dará meses y porqué no, incluso años de vida al título, con la posibilidad de poder construir nuestros propios niveles con características y metas únicas. Por si fuera poco en SnapMap también podremos compartir y descargar las creaciones de otros usuarios así que sólo es cuestión de tiempo para tener más pretextos para seguir jugando DOOM. SnapMap es un acierto contundente en la saga, una herramienta en la que pasaremos horas construyendo.

EL LADO FEO DE DOOM

Desde la beta abierta ya lo había mencionado y agradezco con el corazón que la campaña del juego sea tan buena, porque el lado multiplayer, el cual no está diseñado por id Software, si no por Certain Affinity (quienes han trabajado en este mismo aspecto en diferentes entregas de Call of Duty y Halo), es por decir en pocas palabras, falto de personalidad. Simplemente es algo, pero no es DOOM. Y sí, nos podemos convertir en demonios para dar caza a otros jugadores, también los mapas tienen un diseño de acuerdo al universo que nos presentan y la jugabilidad sigue frenética, pero lo demás es casi como una mezcolanza de elementos para dar un juego para todos. Eso sin mencionar la poca seriedad que podemos darle a nuestro soldado tanto a nivel visual, como en las expresiones corporales. Por un lado es de agradecer que se haya querido incluir un modo multijugador en el título, por el otro lado se extraña que no sea equilibrado con la campaña de DOOM, es decir, con todo el mundo de horror y peligro que nos plantean.

Y es que aunque puede llegar a ser divertido, simplemente no tiene la personalidad necesaria. Quizá hay algunos que le han encontrado el gusto, pero sin duda la mayoría de los fans de DOOM prefieren pasar el modo historia y disfrutar de sus virtudes, o por ejemplo hacer sus propias creaciones en SnapMap.

¿TODO LO QUE SE PODRÍA PEDIR?

Sin contar el multijugador, DOOM es perfecto. Es un título que a cada segundo entrega esmero y cariño por parte de sus creadores. Es una aventura digna de esta franquicia comenzada ya en 1993 y que se le considera como el padre de los FPS (junto a Wolfenstein). La duración del modo historia es bastante decente, más si lo que desean es terminar de mejorar las armas y nuestro Doom Guy, y encontrar las notas y elementos de arte. Además hay que decir que están los retos de runas, en donde tenemos que enfrentar enemigos bajo reglas estrictas, y que al superarlos también nos dan más mejoras.

Sin duda DOOM ha demostrado que puede seguir vigente en un mercado lleno de shooters; su jugabilidad de estilo “old school” es de agradecer. En pocas palabras, jugar DOOM es algo memorable en todos los aspectos, es uno de esos juegos que de pronto son las 4 de la mañana y luego de quitarlo notas que no puedes dormir por la adrenalina que aún fluye por el cuerpo. Es uno de esos títulos que hasta cuando cierras los ojos puedes seguir viendo. Sí, así de bueno es.

Ahora como punto final y como petición a id Software: Por favor, no esperen 12 años más para una nueva entrega, al menos que antes saquen un Quake como Dios manda, o sea, perfecto. Ya sé que me voy a ver bien fanboy pero: Gracias id Software por existir, y gracias Bethesda por publicar esta obra de arte.