Gears of War 4 | Reseña

Gears of War 4 se ha vuelto un increíble éxito para Microsoft. Aparte de ser pionera en las franquicias para Xbox, GoW es una exclusiva que aún tienen gran peso e importancia para todos los gamers.

Mientras Gears of War 4 se presenta en un futuro relativamente distante de lo que conocimos de la anterior serie de los Gears, este sigue teniendo los elementos que tanto nos gustaron. Aún es (a mi parecer) el mejor shooter en tercera persona que se puede jugar. The Coalition, quien ahora está a cargo de la serie, se ha encargado de mantener el éxito del juego. Lo más obvio de todo esto es que el juego sigue basado en un cover-based shooter. Esta mecánica merece más de lo que tiene, ya que necesitas posicionarte en puntos estratégicos y no ir caminando como tonto. Cada nivel está excelentemente balanceado, haciendo que la eficiencia de los escondites y las tácticas para buscar una trinchera nunca dejen de ser necesarios. Desde el excelente prólogo hasta la pelea final, te mantendrá al borde del asiento, sin saber qué esperar.

Con esto no quiero decir que Gears of War 4 es igual a sus predecesores, sino que es más rápido, esto sorprenderá un poco a los fans. No es nada severo. Es una elección inteligente por parte de los desarrolladores, tanto que para la primera hora que estés jugando, perderás esta noción que rapidez. Gears of War 4 se establece por sí mismo con confianza que te da de comprar algo que no solo tendrás una buena campaña, sino que aún falta hablar del multiplayer.

The Coalition claramente lanzó el juego con la intención de meterte de lleno al campo de batalla, rara vez tendrás minutos de paz sí algunos cuantos enemigos te sorprenden, y más si estos siempre vienen furiosos y sin dejar de spawnear hasta que sigas adelante.

Existe una ligera discrepancia que personalmente no me gustó ya que el término está muy choteado. Por lo general, nosotros estamos acostumbrados a sufrir ante las hordas de Locust. Pero eliminando estas en Gears of War 3 ¿quién tomará la guardia de detenernos? La respuesta: Robots. Ciertamente no es la peor decisión que The Coalition pudo haber tomado -y la historia detrás está bien establecida- es solo que, no es tan divertido dispararles a máquinas en la cabeza, aparte YA EXISTEN MILES DE JUEGOS DONDE HAY QUE DESTRUIR ROBOTS. Las primeras estaciones de Gears 4 te harán sentir un poco frustrado por la falta de gore en el juego, solo verás un montón de chatarra y aceite hidráulico.

Toda esta desesperación se convierte en ansias y emoción al enfrentarnos al verdadero enemigo, The Swarm, una amenaza que está muy fuerte como lo eran los Locust. Decir más sería injusto, pero su introducción es un punto inflexible para Gears of War 4, como lo es la llegada de Marcus Fénix. Ciertamente no está mal de antemano, es aquí donde los eventos realmente empiezan a tener sentido. Incesante, increíble y por encima de todo, la verdadera naturaleza de un mundo que se revela lentamente ante nuestros ojos, y créanme… es un completo caos. La verdadera lucha que cualquier jugador que regrese a la serie va a encontrar, es una relación con los nuevos personajes. El equipo original de GoW destacó por lo ridículos que era. Aquí, nuestro nuevo cast es un poco más genérico para comparar. Se desarrollan antes que todo esté dicho y hecho, pero nada es tan memorable como el Delta Squad. Es por eso que la llegada de Marcus y otras personas (coff spoiler coff) lleva el juego a otro nivel de jugabilidad y nostalgia. Los Gears siempre han tenido una voces y personalidades muy distintas entre sí, y en ocasiones, esto es lo que hace falta dentro del nuevo equipo.

La campaña en sí es buena, sin embargo, la introducción de una nueva era en la franquicia que debe permitir que funcione durante muchos años más. Fuera de esto, está lleno de contenido, así como horda 3.0 que sigue siendo el pan de cada día -especialmente ahora que contamos con “el fabricador”, una caja de armas que se utiliza para re-abastecer nuestras municiones o crear armas-.

Ultimamente, no ha cambiado mucho, pero es exactamente por eso que es tan bueno. Han pasado más de tres años desde Gears of War: Judgement, así que este nuevo lanzamiento es como reencontrarte con un familiar que hace tiempo no veías. Existen nuevos modos -como Dodgeball (quemados)- pero la verdadera alegría viene en el sentimiento que traes después de haber jugado las entregas anteriores.

Gears of War 4 tiene un ritmo tan deliberado, que la parte online no te dejará estar quieto ningún segundo. Nuevas adiciones, como la capacidad de alcanzar la cobertura y agarrar a tu enemigo. LA curva de aprendizaje ha sido rediseñada, y aunque no tardará mucho en que te vuelvas un maestro, este es el balance perfecto entre el antes y el ahora. Además, ¡SÍ!, la shotgun sigue siendo la favorita de todos.

Hay mucho más que se podría decir acerca de Gears of War 4, desde sus nuevas armas y habilidades, hasta los mapas rediseñados, pasando por una excelente historia muy bien pensada.

EN CONCLUSIÓN…

Potencialmente, este es un juego de Gears para los fans de Gears (sin llegar al punto de ser un fan service). Si tú estás dentro de este grupo de personas, no puedes dejar pasar este lanzamiento.
Gears of War 4 tiene todo lo necesario para conseguir mantener la franquicia en la cumbre de las ventas y jugadores. Sin pensarlo, uno de los mejores juegos de Xbox One, este año.