Ghostbusters | Crítica

Con el famoso meme de Robin Williams en la película Jumanji donde grita “¿Qué año es este?”, es como recuerdo muchas películas de las que se han hecho secuelas o remakes recientemente, en el caso de Ghostbusters no había nadie mejor en Kopodo que un servidor para realizar la crítica, especialmente por haber disfrutado centenas de veces la dos primeras además de los dibujos animados, siempre con mi pistola que disparaba protones hecha de unicel. Aquí mi experiencia al respecto.

Dividida en dos partes, la crítica primero habla de la película sin ningún spoiler y en una segunda parte develo ciertas sorpresas muy agradables.

GHOSTBUSTERS

Paul Feig dirige el remake de las clásicas cintas de los 80’s donde cuatro personajes muy peculiares se dedican al negocio de cazar fantasmas en la ciudad de los vientos, Chicago. Sin embargo en esta ocasión dicho grupo vive en Manhattan y son mujeres pero siguiendo el mismo patrón: tres científicos necesitados de un D’Artagnan que resulta ser una semi-cómica trabajadora del metro de New York. El original era obrero, pero eso no nos incumbe.

La película está protagonizada por Melissa McCarthy (Abby, Bridesmaids), Kristen Wiig (Erin, Bridesmaids), Kate McKinnon (Jillian, Angry Birds) y Leslie Jones (Patty, Top Five), las dos primeras más conocidas pero en mi opinión nunca convenciendo de su trabajo humorístico, las otras dos como casi completas desconocidas aportando ese misterio de si funcionarán o no con las otras dos.

Erin Gilbert es una científica dedicada a ser maestra que ve en peligro su profesión por un libro escrito cuando aún era joven y audaz, el cual habla de lo sobrenatural y la confirmación de que existían fantasmas; con el miedo de quedar en ridículo en su nuevo trabajo, va y pide a Abby Yates se deshaga de él. El problema viene cuando un suceso fantasmal alcanza a ambas y les cambia la vida, básicamente por el mal uso de las redes sociales, lo que las orilla a investigar más y más respecto a los espectros con los que tuvieron contacto. Jillian Holtzman y Patty Tolan se les unen y crean a las famosas “Conductoras de la Examinación Metafísica”. Esperen… Ese no es el nombre de la película. Los azares del destino las convertirían en Ghostbusters.

De cajón McCarthy lleva todo el peso de la comedia desde el momento en que sabemos será la protagonista, sin embargo un guión escrito por Feig y Katie Dippold (Brooklyn 99, Parks and Recreations) distribuye de manera uniforme las escenas donde cada actor debe tener su parte socarrona, pues terminan siendo las interpretaciones de cada uno aquellas con las que podemos discernir quién nos dio más o menos risas involuntarias durante la proyección. Ghostbusters no es una comedia, es una película diseñada para prepararnos ante el final espectacular y lleno de efectos especiales que las originales nos acostumbraron. De manera discreta es que este filme es un guiño completo a lo visto en los años 80’s.

Si usted, mi querido lector de reseñas y críticas en Kopodo, pudo admirar las obras de arte a las que me refiero, ver la versión del 2016 no hará que se enamore más o menos de la saga, tampoco lo hará fanático de esta última versión y por supuesto no saldrá del cine riendo a carcajadas ni pensando que acaba de ver lo mejor en comedia. Ghostbusters es una película para reír en varias ocasiones, recordar sobremanera los clásicos, darse un taco de ojo con Chris Hemsworth (Thor) -para las mujeres- y ver una pelea final digna de nuestros tiempos.

Sí, veremos a Thor actuando como un asistente estúpido, tonto, bruto, incapaz de contestar un teléfono, inútil, sin sentido de la lógica ni común, pero los tráilers sólo mostraron lo peor de su participación, pues dentro de la película se roba muchas escenas por lo natural que le salen las bobadas que le toca hacer. Su manera de decir las cosas, su seguridad en pantalla y reflectores al momento de hablar, lo hacen una buena adición al elenco, siempre y cuando olviden completamente a Janine, quien sí era muy inteligente y eficiente. Si empiezan a comparar las películas previas a esta, mis amigos les digo, saldrán decepcionados pues el propósito de esta versión es de darnos una historia diferente, pero respetando los clásicos.

La química del grupo de chicas no termina por convencer, en momentos nos preguntamos cuándo fue que se hicieron tan íntimas y en otros quisiéramos no exageraran las acciones, pero son más las escenas equilibradas y con algún chascarrillo el cual invariablemente nos harán reír simplemente por el humor simple y menso que Feig y Dippold están acostumbrados a manejar. Quienes hayan visto Parks and Recreations y Brooklyn 99 entenderán que su humor es para no pensar y dejarse llevar por los disparates y ocurrencias.

VEREDICTO

Ghostbusters no es por ningún motivo la comedia del año, ni del mes probablemente… ¿De la semana? Indiscutiblemente. Llena de guiños a las películas previas, con actuaciones muy acertadas en ciertas ocasiones, apariciones sorprendentes, efectos especiales muy buenos, la canción de Ray Parker Jr., un villano con motivaciones pésimas y apariciones furtivas, además de una pobre culminación de su maldad, podemos decir que Ghostbusters cumple con entretener durante casi dos horas sin aburrir, sin desesperar ni pedir a gritos el final.

Ahora que lo pienso bien, creía que la duración había sido menor pues en verdad no aburre, al contrario, es una película entretenida, con buenas bromas y que todo fan debe de ver para quitarse la espinita y hacerse su propia opinión.

Lean a partir de ahora si les vale un kilo de cacahuate los spoilers o de plano no verán la película, no digan que no se los dije.

SEGUNDA PARTE: LAS MEJORES SORPRESAS DE GHOSTBUSTERS

Sigourney Weaver, Annie Potts, Bill Murray, Dan Aykroyd, Ernie Hudson y Ozzy Osbourne aparecen en la película interpretando papeles completamente diferentes a los originales, a excepción del Príncipe de la Oscuridad quien sí sale como él mismo, además de un busto de Harold Ramis, todos como grandes sorpresas en breves momentos y sacándonos la nostalgia en niveles elevados. También sale Pegajoso, de la misma manera que el original comiendo salchichas en un puesto de la calle lo cual también se agradece mucho, sin embargo no es él quien como fantasma nos gustó más, sino el “Marshmallow Man” en versión digitalizada pero un poco más enojado. La aparición de Andy García también sacó buenas sonrisas sin embargo no logró el impacto esperado, pero como invitado sorpresa nos gustó y dejó un buen sabor de boca.

Los guiños más memorables son sin duda alguna los trajes, las armas, el Ecto 1, la estación de bomberos, la música, ciertos apellidos y esencialmente la manera en cómo se va desarrollando la historia, así como el final con la nube en todo lo alto llena de fantasmas. Repito, una oda a las originales haciendo el respeto merecido a tan buenas y divertidas películas.