Hatsune Miku: Project Diva X | Reseña

Por fin después de una larga espera, el primer juego de Hatsune Miku para PlayStation 4 está aquí para deleitarnos con su gran J-Pop y unas mezclas un tanto extrañas de baladas, algo de rock ahí metido sin querer queriendo y por supuesto mucho dance y techno, ritmos que mejor le van por el origen electrónico de Crypton Future Media. Pero como fanático de estos juegos era mi deber hacer la reseña, la cual les entrego bailando y cantando sin parar.

HATSUNE MIKU: PROJECT DIVA X

El éxito de Miku ha rebasado fronteras de manera estrepitosa, ya no es tan difícil encontrar seguidores de esta vocaloide y sobre todo, ya es común hallar canciones de ella en otros juegos donde no es Miku la protagonista, tal es el caso de Just Dance. Es por eso que era inevitable la salida de este juego en PlayStation 4 después de la majestuosa respuesta del público ante las versiones para PlayStation 3, PS Vita y Nintendo 3DS.

Sin embargo Sega no se aventuró con un juego idéntico a los anteriores, mismos que requerían cierto conocimiento en el tema del vocaloide o de una extensiva exploración para encontrar todas las cositas que nos permitían avanzar en el juego. Recordemos que a pesar de ser títulos musicales, no se gobiernan por las mismas reglas rítmicas de los Guitar Hero o Rock Band, donde se sigue la música; aquí son las letras de la canción las que marcan el paso, provocando un cambio brusco de un juego con el otro.

En Hatsune Miku: Project Diva X se busca llevar al usuario completamente de la mano para no perderse detalle de los sucesos en el juego, a diferencia de los antiguos. Con esta acción es imposible fallar al siguiente paso especialmente por la barra de estado que constantemente nos señala a dónde debemos ir. Esto va ligado íntimamente con el nuevo modo historia que termina por mantener esa línea: con cada canción terminada exitosamente, se libera una más.

Pero hay un giro de las cosas. Miku y sus amigos han perdido la capacidad del canto y de sorprender en el escenario -para lo que dedicaron sus vidas-, entonces nosotros debemos ayudarlos a recuperarlos con actuaciones que liberan voltaje -puntos o kudos si gustan llamarles-, mismo que irá llenando gemas -un total de cinco- representando características de “un gran artista”, para que al acabar con las cinco y sus respectivas seis canciones por cristal, finalicemos la historia principal.

Toda vez terminada, el verdadero juego empieza y es precisamente aquí donde los que amamos la velocidad y combos extraños de los botones, nos comienza a gustar el juego. La parte de la historia puedo asegurar -me corto una mano si estoy mal-, fue diseñada para los principiantes y con miras a entender los aspectos de amistad con los personajes -siguen vigentes-, alimentarlos, regalarles objetos; los introduce en los módulos y los accesorios, y más o menos les da una probada de la pericia ineludible en los dedos para salir victorioso.

Para los que vuelven a esta saga, efectivamente continúan los módulos y accesorios como ya lo comenté, y aquellos no entendidos del tema, sepan que son trajes y artículos para permitirnos vestir a los estrellas del juego y adornarlas, con el fin de conseguir combinaciones de atuendos y así incrementar el marcador, además de facilitarnos nuevos objetos y vestidos, así como de generarnos apoyos al momento de los cánticos.

Como les he venido diciendo, Hatsune Miku: Project Diva X es un paseo por el parque en cuanto a su navegación por los distintos modos y las variadas actividades a realizar, simplemente es imposible perderse. Pero como buen título de la serie, las dificultades “Hard” y “Extreme” son lo que hacen divertido y retador al juego, pues en la historia todo es miel sobre hojuelas usando exclusivamente “Easy” y “Normal”. Pamplinas, en mis tiempos íbamos directo a lo complicado.

MIKU, CÁNTAME AL OÍDO

Chutarse todos los relatos son obligatorios mediante una repasada a las canciones en dificultades leves, sin embargo el factor sorpresa de lo que sucederá más adelante nos hace improbable enfadarnos; quizá sea la expectativa, quizá sean los desbloqueables propios de las canciones.

Lo que sí es un hecho, es el repertorio sumamente extraordinario, mismo carente de tantas baladas como en juegos previos, enfocándose en Miku y dejando a un lado a los personajes masculinos -Len y Kaito-, así como dando poco espacio para que las niñas -Luka, Ren y Meiko- hagan regulares apariciones. Literal Hatsune Miku: Project Diva X está pensado en presentar a la vocaloide de pelo turquesa ante el público nuevo de PlayStation 4, pero respetando a los veteranos. Sí, el punto malo fueron las raras apariciones de Luka. Esperemos que haya DLC’s de ella.

El estudio realizado para determinar las canciones que aparecen en el juego debió ser bastante exhaustivo, pues así como muchas son grandes melodías que pronto nos enajenarán, hay varios regresos de éxitos de antaño escuchados en preliminares entregas. Así que no se extrañen de hallar temas familiares.

¿Quieren tocar el tema gráfico? Pueden estar tranquilos, los modelos han sido retocados sobremanera, dando como resultado poquísimas imperfecciones y echando mano a los FPS -frames per second- lo que nos permite observar mucho mejor la trayectoria de las figuras y reducir considerablemente el error humano. Deberán tener sumo cuidado con los escenarios y sus llamativas animaciones, estas los van a agarrar comiendo moscas y podrán perder las rachas.

Es muy importante recalcar el salto impresionante de aquellos como yo, que nos echamos los juegos en consolas portátiles como el PS Vita y el Nintendo 3DS, pues acostumbrados a ver las notas y sus movimientos en espacios reducidos, ahora el sufrimiento será tan grande como su pantalla. No será nada raro encontrarse moviendo ligeramente el cuello o perdiendo notas por el campo de acción mayor al de una mini pantalla como los dispositivos portátiles tienen. Pero si siempre jugaron Hatsune Miku en PlayStation 3, ni se preocupen, seguirán viendo todo al mismo tamaño y la curva de aprendizaje será mínima.

VEREDICTO

Sega no se complicó las cosas y tomó varios detalles significativos para atrapar a los nuevos en este juego, y no perder a los ya experimentados: modo historia, explicaciones de las actividades como si fueran niñeras, lista de canciones con un merecido 9 de calificación, nuevos combos para las notas, y un gancho para obligarnos a jugar en todos los modos cada copla.

Con una lista de trofeos fiel a sus antecesores, con descripciones extrañas y no tan larga, sumándole los modos libres, de festivales, la nueva manera de desbloquear módulos y accesorios, sus cambiadas maneras de motivarnos a pasar las canciones en cada dificultad, Hatsune Miku: Project Diva X es una mirada tan diferente y fácil a la saga, que bien podría competir en cada aspecto a todos los demás juegos de Miku, pero con la gran ventaja de verse, oírse y sentirse mucho mejor. Mi búsqueda por el platino apenas comienza y no me molestará superar mi récord en tiempo frente a un título de la vocaloide más hermosa: 105 horas.

Quiero agradecer infinitamente a Sega por regalarnos una copia completísima de Hatsune Miku: Project Diva X, donde incluían DLC’s de los módulos Snow Miku para facilitarnos el paseo, así como otras ayudas las cuales de haberlas usado, ya tendría todos los trofeos. Amo tanto este juego que me tomaré mi tiempo, de todos modos: ¡Millones de gracias Sega!