Homefront: The Revolution Beta | Crítica

Cuando nos ponemos frente a una beta es bien sabido de los problemas a encontrar, sin embargo la jugamos pues no queremos esperar más al producto final, ya sea por la mercadotecnia, por la compañía que lo respalda, por quizá sea una saga conocida o algo así, pero al momento de ver que estamos hablando de un juego “nuevo”, debemos hacer nuestra crítica desde ceros y confiando sólo en nuestra experiencia e instinto. Así nos fue en la beta de Homefront: The Revolution.

HOMEFRONT: THE REVOLUTION

Honestamente no sabemos mucho de este juego, sólo que es obra de Deep Silver, compañía con bastante currículum para confiar en su nuevo juego: Saint Row, Catherine, Ryse, Dead Island, entre otros. Con esta información entonces podemos estar tranquilos de que no nos encontraremos con una cochinada.

Efectivamente, Homefront no es ni por asomo una cochinada, cuenta con varios errores desafortunadamente pero aún así cumple muy bien su objetivo de ser una beta, en las cuales es normal encontrar estos glitches. Los gráficos y la iluminación nos quitaron cualquier duda respecto al acabado, pues la dirección de arte es muy buena, pues los escenarios destruidos, edificios, calles, objetos en el ambiente y la iluminación, hacen un perfecto trabajo para establecer el medio de decadencia y guerra que habitan.

Obviamente tratamos de probar todo lo posible, y gracias a nuestras vueltas por los enormes mapas del juego, hallamos una motocicleta para movernos más rápido. Y sí, es más rápido y efectivo a pesar de las pésimas físicas que la gobiernan: era casi imposible estrellarnos y sufrir accidentes, o atropellar enemigos. Claro que intentamos eso, ¿o a poco no lo hubieran hecho ustedes? En algún momento del juego querremos ahorrarnos munición para arrollar malhechores con las llantas del vehículo, situación que no se dio. Y eso nos pone tristes. Manejar la moto fue tan sencillo y sin accidentes que por momentos fue monótono y aburrido, no sentimos la adrenalina de derraparnos y sufrir quemaduras de tercer grado en la cara.

Las armas en cambio nos parecieron buenas a secas, nada fuera de lo común y con una cierta precisión hasta cierto punto preocupante, ya que era casi imposible no atinarle a los bandidos. Esto ayuda mucho en el cumplimiento del deber y de la misión, provocando que la beta se nos hiciera bastante pasable. Aun así y con estos detalles, nos sentimos conformes en la jugabilidad, más cuando las explosiones sí son muy bien logradas a pesar de no necesitar bombas demasiado poderosas. Un cóctel molotov y listo.

VEREDICTO

El “pero” más grande en Homefront: The Revolution en su Beta fue sin duda los servidores y la poquísima cantidad de jugadores que encontramos. Debimos esperar incluso hasta una hora aproximadamente para conectarnos y poder jugar. Es un problema ENORME para nuestro criterio pues si las cosas perduran así, el juego no tendrá ni poquito éxito a pesar del marcado potencial ya visto en la beta. Esperemos con todo nuestro corazón que mejoren estos detalles pues sinceramente nos interesa mucho probar lo que tiene para ofrecer Deep Silver con Homefront: The Revolution, el próximo shooter que debería darle mucha pelea a los demás ya posicionados en el mercado, pues tiene mucha cuerda.