Inside | Reseña

La riqueza de un juego independiente reside en su historia, diseño de niveles, belleza en sus gráficos y la cantidad de reto que se nos enfrenta. Playdead se especializa en todos ellos, la muestra es Limbo, una obra de arte monocromática del 2010 que no pierde vigencia. Hoy, Inside es otro juego con el mismo corte pero diferente enfoque y hasta con cierta evolución, y la respuesta a si debería pertenecer en nuestra biblioteca se las tenemos aquí.

INSIDE

A medio año Inside fue lanzado y apenas ahora tuvimos la oportunidad y honor -y que se escriba con todas sus letras- de poder jugarlo y hacer su reseña por mero amor al arte. Sí, con “arte” me refiero a la palabra que mejor denota a Inside.

El niño de playera roja en un mundo monocromático, es lo más ambiguo que puedo darles como explicación, si gustan le agregamos que es un juego de plataformas y rompecabezas muy sencillos para lograrlos en poco tiempo, pero con su dosis de dificultad para que no sea un paseo por el parque. Siendo honestos Inside es un juego fácil que no requiere mucha cabeza, sin embargo es la intriga la cual desarrolla un papel más importante, pues como buen independiente no nos dice cómo debemos accionar ni a dónde dirigirnos, es nuestro trabajo averiguar el propósito de este niño y su motivo para escapar. Siendo así, es normal sentir precaución al caminar en los escenarios tan cuidadosamente realizados, que en combinación con las luces y la paleta de grises, proponen un ambiente tétrico y perfecto para el desarrollo de la historia y la poca exploración solicitada.

Es precaución mezclada con un poco de incertidumbre y quizá miedo en algunas escenas con desenlaces violentos, o quizá simplemente sea valentía en adentrarse más en el papel de fugitivo, pues es lo que haremos durante toda la travesía: escapar de una especie de organización distinguida por máscaras blancas y armados, quienes tienen prisioneros aparentemente controlados mentalmente. Estos mismos estarán esparcidos en algunas locaciones y nos ayudarán a bien sortear los obstáculos, y es ahí precisamente donde se pone interesante esto de los rompe cabezas, pues manejar sus movimientos parecería sencillo si no fuera por ciertos límites que nos darán ciertos dolores de testa.

Inside es un juego corto, tan corto como ustedes gusten, tan largo si deciden sacar una triste lista de trofeos carentes de platino, pero no es como que lo necesite debido a que el Platino está en toda la aventura, misma que bien podría definirse con un estruendoso aplauso. ¿Les encanta explorar? Hay poco para hacerlo, honestamente es casi nulo a excepción de las partes relacionadas con los logros. ¿Les gusta subir de nivel? Olvídense de números, la pura experiencia y manera de enfrentar los embates es todo el crecimiento que verán en Inside. El juego está diseñado para concentrarse en sobrevivir, en avanzar, en no dejarse matar, en disfrutar lo que es un verdadero juego independiente diseñado por una compañía experta en el campo.

VEREDICTO

Le doy vueltas al juego una y otra vez, avanzo, retrocedo, repito algunos rompe cabezas y busco maneras diferentes de enfrentar a perros guardianes violentos, a máquinas eléctricas asesinas, lagos profundos, disparos, cuanto elemento se me interponga en mi camino pues eso es Inside, supervivencia del más fuerte y hábil.

Más allá de eso, Inside es una obra de arte que toma los mejores elementos de Limbo, desecha las poquísimas cosas erróneas y las elimina, le agrega más misterio, un ambiente en 3D, sangre y más elementos de peligro. Quizá más sencillo de pasar, pero mucho más complicado de olvidar; Inside rápidamente se mete en nuestra cabeza gracias al impecable trabajo de Playdead -una vez más-, y gracias a esto volvemos a ver por qué la corriente independiente sigue tomando fuerza, no parará y no deseamos que sea así.

Hoy, Playdead con Inside nos vuelve a enseñar el verdadero significado de un juego artístico e intrigante, y que la grandeza de un juego no se mide por sus gráficos, sino por las sensaciones que provoca en todo el trayecto.

Gracias Playdead.