La Leyenda de Tarzán | Crítica

Fue desde 1999 que no veíamos una película tan significativa del rey de la selva en nuestras salas de cine, la cinta animada por parte de Disney y del agrado de muchos en su época de niñez; pues ahora tenemos la oportunidad de ver nuevamente al hombre mono a partir de hoy 8 de Julio en las salas de nuestro país, con esta nueva entrega producida por Village Roadshow Pictures, Dark Horse Entertainment, Jerry Weintraub Productions, y distribuida por Warner Bros. Pictures.

La Leyenda de Tarzán es una cinta dirigida por David Yates mejor conocido por su trabajo en las últimas cuatro películas de Harry Potter, los personajes principales están a cargo de Alexander Skarsgård (Battleship) como Tarzán o John Clayton III en esta entrega, el papel de Jane lo protagoniza Margot Robbie (The Wolf of Wall Street y próximamente Suicide Squad), dando el toque más humorístico tenemos a Samuel L. Jackson (The Hateful Eight, Iron Man, Kingsman: The Secret Service) quien da vida a George Washington Williams.

HISTORIA

Esta nueva historia, basada en los escritos por Edgar Rice Burroughs, nos traslada después de los sucesos que todos ya conocemos en donde un grupo de exploradores junto con Jane conocen al rey de la selva, y aunque no sabemos muy bien cuántos años pasaron desde esos eventos, al parecer fueron los suficientes para que Tarzán ahora sea un hombre civilizado y de sociedad, al cual le resulta un poco incómodo que se refieran a él como “el hombre mono”. John (Tarzán) es contactado por un grupo de caballeros de alta sociedad y por George, para que intervenga como emisario de comercio por parte del parlamento y asista a su antiguo país, el Congo, sólo que todo esto será un engaño llevado a cabo por hombres codiciosos como el Capitán Rom (Christoph Waltz) que solo buscan el beneficio propio, sin importarles hacer daño a quien se cruce en su camino.

EL SENTIMIENTO DE SECUELA

Desde el momento en que la película comienza, se tiene una sensación de que algo no cuadra, de que te perdiste algo, como si lo que estuvieras viendo fuera una secuela o hasta el desenlace de una trilogía, dando como consecuencia en el espectador una confusión en la narrativa. El guión en la primera parte de la historia no termina de aterrizar muy bien, entre los hechos de que Tarzán ya es todo un caballero de sociedad y el Capitán Rom (que al parecer ya llevaba mucho tiempo en su expedición en la selva), no se logra entender con claridad cómo es que estos dos personajes se puedan conectar de alguna manera. Para la segunda mitad, ya se maneja mucho mejor la línea argumental, y el por qué es que John debe de regresar al lugar donde creció y se formó como la leyenda que es.

ACCIÓN Y NATURALEZA

Los escenarios y ambientaciones del filme están muy bien manejados, ya que plasman bastante bien el sentimiento de la flora y fauna de la selva junto con las tribus que sobreviven en ella. Dicho esto, puedo asegurarles que están presenciando una película de Tarzán, aunque el director se esfuerza más por mostrar al hombre detrás del mono, al ser civilizado que analiza más la situación y los peligros que esta conlleva. Podrán sentir esos toques que hacen a una película de esta índole lo que es, como los clásicos viajes de liana en liana entre enormes árboles, las peleas con animales salvajes y el súper poder por decirlo de una manera, que tiene Tarzán para comunicarse con todos los animales que viven en este ambiente.

En cuanto a acción, la aventura cuenta con la suficiente para que no caiga en un filme burdo dirigido más hacia ésta, es decir, las escenas están bien justificadas y llegan en los momentos adecuados. Lo que falla un poco en estas escenas serían los efectos visuales que por instantes te hacen perder un poco el sentimiento de realidad que tratan de dar, pero son mínimos y no arruinan para nada la experiencia final.

DESEMPEÑO ACTORAL

El casting es bastante bueno, desde el momento en que tienes actores de la talla como lo son Christoph Waltz, que ha dado vida a personajes tan maravillosos como el coronel Hans Landa en Bastardos sin Gloria, sabes que no puede fallar; Samuel L. Jackson por su parte interpreta a un mercenario/cazador un tanto orgulloso e irreverente que no dejará por ningún motivo de apoyar a John en su aventura, ya sea por necesidad propia de enfrentar sus demonios pasados o el simple hecho de ayudar, también tenemos a Margot Robbie y su papel en esta ocasión que es Jane, un personaje bien plasmado con hambre de aventura y sin temor a nada ni a nadie.

Por último pero no menos importante claro está, tenemos a Alexander Skarsgård, conocido en esta ocasión como John Clayton III, quien logra interpretar tanto al hombre como a Tarzán, ya que es bastante creíble el sentimiento de querer proteger a su familia tanto humana como animal, dejando salir sus instintos primitivos y humanos.

CONCLUSIONES

La Leyenda de Tarzán tiene algunos grandes problemas de narrativa en su primera mitad, con acontecimientos que no entiendes si deberías o no saber de antemano, ya que por muchos momentos te sientes confundido al no comprender qué es lo que está pasando en la pantalla, una historia que no podría decir que es confusa sino que está mal planteada al ser una primera entrega, ya que si fuera una secuela no tendría el menor problema. Pero como dije, en su segunda mitad sube bastante, con momentos llenos de acción que te hará olvidar lo que no llegaste a entender y un argumento mejor aterrizado, centrándose en el por qué de la historia en esta nueva entrega, ya un clásico de todos los tiempos.

La Leyenda de Tarzán es una cinta regular, entretenida y muy buena para pasar un rato agradable en el cine, sin andarse tanto por las ramas… ¿Entendieron? por las ramas, ok fue malo mi chiste.

Crítica por Emilio Vargas Sandoval.