Mirror’s Edge Catalyst | Reseña

Especie de reinicio de Mirror’s Edge, lanzado en Playstation 3, Xbox 360 y PC en 2008, es una versión por decir, más refinada, que llega con un lavado de gráficos pero manteniendo el mismo estilo artístico y de jugabilidad que hizo tan original al primero. Mirror’s Edge Catalyst es sin duda una aventura que querrán visitar los fans de la saga y que bien puede encontrar un lugar en los corazones de un nuevo público. Sin embargo como en la mayoría de las cosas, hay un pequeño “pero”. Los invito entonces a esta reseña libre de spoilers para que se den una idea de lo que les espera en este título desarrollado por EA Digital Illusions (DICE) y publicado por Electronic Arts.

EL MUNDO DE FAITH

Ambientado en un futuro distópico en donde la sociedad al parecer vive una vida “feliz y tranquila”, el mundo de Faith Connors se encuentra en las alturas, donde el horizonte es dibujado solamente por azoteas y rascacielos. El lugar, la Ciudad de Cristal de la nación de Cascadia, un sitio altamente vigilado por las fuerzas de Gabriel Kruger en donde todos sus habitantes (excepto algunos corredores) se mantienen conectados en una red que los vigila en todo momento.

Desde inicio del juego uno ya se percata que Faith ha atravesado por mucho, no recuerda bien su pasado y además algo hizo que apenas va saliendo de la prisión; por suerte para ella cuenta con su amigo Icarus, otro experimentado corredor que sigue las órdenes de Noah, algo así como el líder de un grupo rebelde que lucha contra la corporación Kruger Holding, quien lleva años oprimiendo a la población.

Pero este futuro a pesar de ser tan opresor, se mira con un acabado visual como si todo fuera diseñado por Apple, es decir, una continuidad de escenarios blancos y muchas veces minimalistas que guardan contraste con lujosos pasillos y muros de colores fuertes, como el rojo, verde, o el azul. De esta forma bien nos podemos imaginar que el futuro que nos plantean es más bien obra de las corporaciones, dejando de lado a los individuos y mirándolos como objetos y números. Claro que la intención o la dirección del juego es que técnicamente uno lucha con la finalidad de revertir esto, así como otros males.

Y entre todo este embrollo de revoluciones está la historia de Faith, quien lentamente comenzará a recordar su pasado. Es decir, lo que sucedió con su familia. Algo que más adelante será clave en la narrativa, agregando así una chispa de misterio y una que otra sorpresa para el final. Ahora, como ya les había mencionado y en varios avances ya se había dicho, Mirror’s Edge Catalyst es algo así como un reinicio; mantiene todo esto de los colores y acabados, pero en general con un estilo futurista muy llamativo. Un mundo abierto convertido en nuestro terreno de juego para brincar, trepar y deslizarnos por donde queramos.

PARKOUR, ATAQUES RÁPIDOS Y UNA AGILIDAD FELINA

Definitivamente uno de los puntos fuertes del juego, es la facilidad de sus controles; luego de un tutorial básico aprenderemos el arte de correr y atacar a nuestros enemigos. Sin embargo cuando las cosas se ponen realmente bien, es cuando avanzamos más en la historia y comenzamos a subir de nivel en nuestro árbol de mejoras, el cual cubre habilidades como el ser más ágiles para hacer parkour, atacar con más fuerza a nuestros enemigos y por supuesto tener más vida. La mala noticia es que muchas de estas mejoras se sienten más como algo que debió haber estado desde el inicio para tener “ese gancho” con el jugador, ya que básicamente unas 4hrs es lo que tardamos en tener mejoras significativas. Antes de eso el gameplay es bueno la verdad, pero lejos de ser extraordinario, y es que no hay que pensar mucho para percatarnos que en el mercado ya hay varias propuestas con aventuras estilo parkour, es por esto que critico el “normalón” inicio de Mirror’s Edge Catalyst en su sistema de juego porque sí, aún se mantiene vigente, pero no es tan novedoso como en 2008 con su versión original.

Avanzados en el tema y ya con habilidades suficientes, el título va cobrando mucha fuerza en todos los aspectos; la historia se pone interesante y el gameplay se convierte en algo que los mantendrá pegados a la televisión/consola por horas y horas, haciendo misiones principales, alternas y diferentes encargos por toda la Ciudad de Cristal. De esta forma Mirror’s Edge Catalyst pega un contundente acierto pues definitivamente nos hace olvidar sus fallas y nos invita a querer experimentar más con un sistema de juego que es ayudado bastante gracias al diseño de toda la ciudad. Aunque claro, más de una ocasión estarán saltando al vacío. El pan de cada día.

HABLANDO DE FALLAS… COSAS FEAS… LO QUE PUDO SER MEJOR

Como dije, y tengo que ser sincero, el gameplay es el punto fuerte del juego, mientras más avanzamos, mejor se pone. Así de simple.

Pero ¿De qué fallas estoy hablando entonces? Pues para empezar en contadas ocasiones Faith nos dará más de una sorpresa al brincar hacia donde no queríamos, o correr sin mucha precisión. Y no, no era mi control (por cierto lo jugué en Playstation 4 y Xbox One con el mismo resultado), por suerte contamos con muchos checkpoints tanto en la ciudad como en las misiones, por lo que simplemente tendremos que volver a intentar correr sobre esa pared, o agarrarnos de algún tubo. Faith sin duda es ágil, pero existe un sentimiento de que a veces, sólo a veces, el control no responde como uno quisiera. Repito, sólo a veces. No se alarmen.

Entre otros de los fallos, que ahora sí encuentro garrafales, es la desigualdad de detalle en reflejos, efectos de iluminación y animación. Para ser claro habrán superficies en donde Faith se verá reflejada y otras no. Mi primera sorpresa fue al pasar junto a una gran pared de cristal y ver el reflejo de nuestra heroína, lo cual se me hizo razonable; pero después me percaté que en la mayoría de los edificios no existe tal reflejo. Sí, como si Faith fuera un vampiro.

En el término de las texturas la cosa va igual, hay algunas que realmente se ven bien, o sea, casi las podemos tocar de lo reales que son, pero luego hay otras que incluso se pixelean como si estuviéramos en la generación pasada. Esto sobre todo lo notaremos en letreros, anuncios y algunas superficies. Otra vez, vemos que hay una desigualdad en el detalle y que además es muy evidente. No afecta para nada la jugabilidad, ni la historia obviamente, pero se siente como un trabajo que necesitaba un par de meses extra.

Y ya que estoy con las quejas, no pude dejar de notar que cuando Faith habla por su comunicador con Icarus o Noah ella no está provista de alguna animación facial (sólo en las intros) ¿Cómo me dí cuenta? Porque hay varios momentos en el juego en que entramos a elevadores con superficies reflejantes (allí si nos podemos ver); y poniendo atención, Faith no mueve los labios cuando habla. Y regreso, puede que sólo sea un detalle, que “no tenemos que fijarnos en eso” (pero es mi trabajo hacerlo) y tampoco arruina la experiencia de gameplay ni nada más. Aún así son pequeñas cosas que se suman al final y depende cuánto peso le darán ustedes para valorar el título.

MUCHÍSIMAS COSAS POR HACER Y POCA VARIEDAD

Hablando claro, las misiones de historia, entre las principales y las alternas (ambas nos cuentan algo) son suficientes para disfrutar Mirror’s Edge Catalyst, ya que aprendemos más de su mundo y de los personajes que nos rodean, además las misiones son divertidas y algunas llenas de reto al mezclar un estilo de plataformas con enfrentamientos.

Y por otro lado tenemos las que sí son a parte de la historia, aquí las más llamativas a mi parecer son donde tenemos que sabotear torres de comunicación, pues primero tenemos que acabar con un puñado de enemigos de diferentes rangos de dificultad, después destruir la torre y luego escapar con una alerta sobre nosotros, esto hará que tengamos que escapar rápidamente (o no, para ganar más XP) mientras luchamos con oleadas de enemigos que bajarán de naves y saldrán de algunas azoteas listos para liquidarnos. Como dije, algo tan emocionante que cuando se acaban las torres nos sentiremos mal.

Después de esto están las que yo veo como lo mismo (básicamente), se trata de correr de punto A al punto B lo más rápido posible; aquí las misiones serán para entregar paquetes, llevar chips a otro puerto, retos de velocidad marcados por el juego, y finalmente retos hechos por los jugadores en cualquier parte de la ciudad, aquí tenemos que cruzar checkpoints en carreras time attack en donde después podemos comparar nuestros tiempos y saber quién va más rápido que nosotros. Si les gusta estar corriendo de aquí para allá, seguramente les agradará mucho este apartado ya que tendremos que vernos bastante ágiles y por si fuera poco, la ruta que nos marca el juego no siempre… O mejor dicho, casi nunca ni será la mejor, ni la más rápida, así que será tarea nuestra investigar cada lugar de la ciudad.

CONCLUYENDO

Mirror’s Edge Catalyst claramente es uno de esos juegos en los que notamos sus fallas, pero que a pesar de eso, seguimos jugando simplemente por el placer de saber más de su historia y su mundo. Mejor aún, es una de esas aventuras en donde las horas se pasan volando y que cuando terminamos sentimos una especie de vacío. No, no exageré, y esto lo digo porque fuera de la historia no hay mayor cosa que hacer, así que querremos seguir corriendo y peleando en la Ciudad de Cristal… Pero ¿Con qué propósito? Ah sí, se me olvidó decirles que también hay muchísimas cosas para encontrar, como diarios, cintas de audio y chips para robar.

Al final la aventura de Faith está enfocada al público del título original porque mantiene su espíritu y lo amplía en varios aspectos. Para nuevos jugadores, Mirror’s Edge Catalyst puede verse llamativo y ciertamente ofrece algo diferente al no ser un FPS. En lo personal me gustaría ver una secuela con más añadidos, mejoras en combate y enemigos más variados, de hecho me atrevería a decir que tuviéramos la opción de correr entre las calles y no sólo en azoteas, es decir, calles de verdad, con tiendas, autos, transeúntes, etcétera. Así que cruzo los dedos, y demos tiempo al tiempo.