NHL 17 | Reseña
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Escribir la reseña de un juego se ha convertido para mi como una despedida del mismo: recibo el código, lo instalo, lo juego muchísimo, tecleo la crítica y se va al olvido pues se repite el ciclo. Diría que me choca la situación pero no es así, me encanta recibir un juego nuevo, pero en casos como el NHL 17 de EA Sports, me tardo un poquito más, lo juego un poquito más, lo disfruto un poquito más.

ON ICE

El NHL 17 se trata de jugar hockey. En serio, neta no es broma, se trata de jugar muchísimo pero muchísimo hockey sobre hielo, cualquier modo que ustedes vayan, tendrán que ir al hielo cantidad de veces, al grado de que sueñen con hielo, con patines, sticks, pucks y aficionados increíbles. Esa es la maravilla de este juego, que para obtener cualquier cosa, cualquier logro, cualquier trofeo, deben a fuerza jugar hockey. A saciar.

En el NHL 17 podemos destacar muchas cosas sumamente bien logradas, desgraciadamente también podemos recalcar otras que no precisamente son el orgullo de EA Sports, pero vamos paso a paso, primero lo bonito. Empezando por su Draft Champions que se asemeja a los primos Madden y FIFA, donde tenemos que crear un equipo a base de tarjetas con el que jugaremos algunos partidos para obtener beneficios en pos de nuestro HUT -Hockey Ultimate Team-. Esta parte de NHL 17 es probablemente una de las complicadas, más allá de tener que jugar en modo Pro el cual se eleva más o menos, está la monserga de no funcionar cuando carecemos de conexión a los servidores de Electronic Arts. Sin embargo lo efectivo consiste en que afortunadamente sin importar si el resultado es bueno, malo, pésimo o peor que nada, recibirán recompensas para el HUT. Así que no se preocupen por ser maletas como un servidor.

Este año, EA Sports se dedicó a reforzar lo que tanto nos gusta a los fanáticos, desgraciadamente esto se puede traducir en “casi no hicimos nada”, pues depende de cómo lo vean, los disparos, control del puck, golpes, cambios de líneas, de estrategia, pases y control sobre el acrílico se mantiene con su impecable diseño, ayudándonos a no sentir diferencia con el anterior, así nuestra pericia casi no se verá afectada. Desgraciadamente se siente como si hubiera habido un cambio nulo, dándonos esa sospecha de poca trabajo por parte de los desarrolladores.

Sin embargo podemos transportarnos afuera del hielo para notar cambios considerables en la afición, la cual sigue siendo por mucho, la mejor en cualquier simulador de la compañía por su poca repetición de patrones, diferentes remeras de los aficionados, mezcla de visitantes con locales, reacciones positivas y negativas, y buen seguimiento de los hechos dentro del hielo.

Volviendo a los modos de juego, NHL 17 sí puede regodearse como nunca con la primera vez en su historia al tener la World Cup of Hockey Canada 2016, que más allá de ser un simple torneo mundial, cuenta con los ocho equipos oficiales, con la división de ambos grupos, reglamento, arenas participantes, uniformes… Todas las licencias de este torneo, el cual recién culminó con el equipo anfitrión coronándose campeón ante un equipo Europa en el segundo partido y justamente al último minuto. Ustedes pueden hacer su propio torneo y ganarlo si gustan, como un servidor lo hizo, pues al final se sorprenderán con la manera en que NHL continúa celebrando las victorias, más impresionante que sus demás primos. Honestamente esta fue la mejor adición al juego y la que no olvidaré en un buen tiempo.

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Otro aspecto que “reforzaron” -por no decir que dejaron igual-, es el Modo Dueño y sus incontables gráficas y aspectos para modificar que nos permiten controlar hasta el costo de la comida y estacionamientos, incluso modificar el estadio o reubicar la franquicia, quizá factores que no los consideren importantes, pero es divertido jugar con ellos para crear impacto en la afición, jugadores y en general a la química del equipo, pues no es lo mismo competir con un equipo contento, que con uno enojado. Siempre habrá una gran diferencia. Este modo es el más largo y podría llegar a ser tedioso si no se meten a todas y cada una de las pantallas con el fin de tener un control preciso, además de contar con los 82 partidos de la temporada regular que no son cosa sencilla de aguantar, pues podrían entrar en desesperación. Pero es hockey sobre hielo, son muchos partidos y deben estar intensos toda la temporada.

Y podría así hablarles del modo Pro, de los gráficos que se mantienen iguales, de la música en los menús que sigue siendo muy buena, de las pantallas blancas y su limpieza para mostrarnos el contenido, de los modos en línea y de cien posibilidades más del NHL 17, pero a casi todas tendría que ponerle la frase “igual al año anterior”.

Por eso es que mi veredicto llega rápido…

VEREDICTO QUE LLEGA RÁPIDO

Me encanta el hockey sobre hielo, es mi deporte favorito, más no mi videojuego deportivo favorito en este año, pues a pesar de mantener tantísimas cosas idénticas que hicieron al NHL 16 un juego magnífico, el NHL 17 se ve y se siente y se juega igual. Detalles no merecedores de aplaudir, se hacen presentes en la misma avalancha de modos y buenos gráficos que el año pasado, por lo que una simple actualización de la World Cup Hockey pudo haber bastado. Sí, el Draft Champions es muy divertido, pero no lo es todo.

O lo pongo de una manera no agresiva ni criticona: NHL 17 sigue siendo igual de bueno en el manejo de estrategias, de velocidades en el hielo, de festejos y profundidad en los modos, con modelos geniales y dificultad elevada, con un excelentísimo sistema de disparos, gran Hockey Ultimate Team, tribunas deleitables, menús bellos a la vista y una explicación de cada opción como ninguna. “Sigue siendo”, o sea que no ha cambiado casi nada. He ahí el detalle del NHL 17, no se siente un cambio abismal de hace un año, haciéndolo merecedor de ser un gran juego, pero que repite la fórmula y eso nos hace percibirlo como un gasto innecesario, pues si tienen la edición pasada, no se estarían perdiendo de casi nada.