Aliados | Crítica

¿Es usted querido lector uno de los que amó y veneró “Inglorious Basterds” del reconocido director Tarantino? ¿Disfrutó cada escena como si fuera una historia aparte y gozó incluso cuando los villanos se salían con la suya? Entonces es hora de leer la crítica que les he preparado de la película “Aliados” la cual no sé en qué punto dejó de ser un homenaje para convertirse en una mala inspiración.

Nota antes de iniciar: Revisen cuidadosamente las credenciales de cada participante de la película. Es importante para el veredicto final.

ALIADOS SIN GLORIA

Robert Zemeckis (Forrest Gump, Back To The Future) dirige una película del guionista Steven Knight (Shutter Island), en la cual Brad Pitt (Inglorious Basterds, The Fight Club) y Marion Cotillard (Inception, The Dark Knight Rises) encarnan a un par de espías de la resistencia en el protectorado francés durante la Segunda Guerra Mundial. O sea están en Casablanca con el propósito de hacerse pasar por marido y mujer para acabar con un miembro del partido Nazi alemán.

Marianne y Max son seres hermosos -porque lo son, seamos honestos- y por obvias razones se enamoran en el campo de batalla y deciden formar una familia. Cuando su vida no puede ir mejor y todo es miel sobre hojuelas, una división de la resistencia empieza a sospechar que Marianne es una espía alemana y Max debe empezar a tomar cartas en el asunto. No les he dicho nada que no apareciera en el tráiler. Digo, en el avance también pueden ver que Pitt y Cotillard son seres bellos bellos bellos, más que el firmamento, como un millón de estrellas.

Podríamos ver claramente que la película se desarrolla en dos partes, y bien así pueden combinar sus emociones amando la primera, odiando la segunda, o como ustedes prefieran, sin embargo es improbable que no sientan ese corte entre dos desarrollos no ajenos, pero que sí cuentan historias separadas. Este punto es de los pocos factores que Aliados entrega muy bien a la audiencia, ya que desde el inicio la sensación de atraparnos es obvia y agradable, provocando que estemos muy pendientes y atentos a toda la película. Yo lo estuve de principio a fin lo cual resultó ser una arma de doble filo.

Durante toda la primera parte estaremos ante un innegable tributo a “Inglorious Basterds”, donde un actor en específico, escenas, bromas y referencias nos harán recordar el éxito de Tarantino, y no necesariamente por estar hablando de nazis, sino de la manera en cómo platica ese primer acto -si así le podemos llamar- y desenvuelve los hechos. Para aquellos enamorados de ese filme, podrían sentirse ya sea cómodos con lo visto o como en mi caso, molestos por rebasar el homenaje y caer en lo ridículamente parecido que más allá de respetar la obra previa, decide hacer su propia versión.

La segunda mitad de Aliados se convierte en una leve tensión constante de descubrir todo el meollo de la situación y nos pone por momentos muy intrigados y emocionados por los sucesos en pantalla, pero todo empieza a decaer conforme se acerca la culminación de la película, pues quizá muchos de ustedes esperarían una maraña de mentiras y engaños para terminar como menos se lo esperan, pero no en el sentido bueno sino en el aburrido. O quizá yo esperaba demasiado de una película que nos ponía a la expectativa con semejante tráiler. Eso quedará a su punto de vista.

VEREDICTO

Después de ver las credenciales de los cuatro principales miembros de la película -director, guionista y ambos protagonistas-, esperaríamos un celuloide mucho más completo, con más situaciones intrincadas, mentiras, juegos, fachadas, doble caras, lo que nos enseñaron en el tráiler pues, que nos dejaba con las ganas de ver la película porque habría un juego de hipocresía y doble personalidad que al final no cumple pero tampoco aburre, solo decepciona lo cual es aún peor.

Después del currículum de estos cuatro, es preferible ver este último pasando por Back to the Future, Shutter Island, Inception, Troy, Batman, Fight Club, Ocean’s Eleven, Inglorious Basterds, Forrest Gump, y agregarle algo del maestro Tarantino para completar un buen fin de semana de películas con quizá Reservoir Dogs, Pulp Fiction, Kill Bill y hasta Django. Un fin de semana de lujo, que hará olvidarnos rápidamente de este intento fallido de thriller romántico que tendrá una aparición fugaz en cines. Honestamente, hay opciones mucho más entretenidas en la cartelera. Qué lástima de producción empezando por la magnífica dirección de arte que bien podría recibir por ahí alguna nominación, pero hasta ahí.