Death Squared | Reseña

Los gamers de Nintendo están ocupadísimos con Zelda, los de PlayStation con Horizon y los de Xbox con Netflix. Sin embargo toda la legión de jugadores -menos Nintendo- pueden quitar sus manos de esos títulos por si el mundo abierto les cansa tantito, y dedicarse a Death Squared un juego de rompecabezas que hace muchísimo honor a su nombre.

LA MUERTE TAMBIÉN VIENE EN CUBITOS

Death Squared es un juego de rompecabezas y unas cuantas plataformas diseñado para uno o dos jugadores en modo cooperativo local. Afortunadamente para ambos modos la variedad de niveles y dificultad de cada uno es tal, que verán la hora de su reloj cambiar y cambiar y cambiar hasta que se les haya ido toda la mañana/tarde/noche/madrugada tratando de no superar “este juego pedorro”.

“Este juego pedorro” es Death Squared al cual no pretendo por ningún motivo desvalorar al ponerle ese mote medio despectivo. Honestamente mi primera pregunta a mi RP fue “¿Por qué me das este juego pedorro?”, se ha convertido en un constante bombardeo de mensajes diciéndole “¿Por qué no me das más de estos juegos pedorros?”. Así puedo describir de manera más concreta mi experiencia en Death Squared, donde unos niveles sencillos y con poquitos obstáculos nos engañan vilmente para adentrarnos por completo y ver la vida en forma de cubos de ahora en adelante.

No es un Minecraft de rompecabezas, son cubos manejados con ambas palancas del control y deben llegar hasta el punto de su propio color, siempre y cuando no caigan al vacío o resulten destrozados por picos, láseres o corrientes eléctricas activadas por acciones aleatorias de otros cubos. ¿A qué me refiero? No siempre el movimiento lateral de un paralelepípedo accionará almas de cristal capaces de aventar a otros cubos, a veces activará trampas o quitará plataformas, pero siempre habrá una infeliz sorpresa esperando hacernos fallar. Y la mayoría de las veces precisamente en el momento de finalizar un nivel.

¿QUIÉN DEMONIOS HIZO ESTE PEDORRO JUEGO?

SMG Studio son los responsables -y los odio con todo mi ser- de haber creado esta “simulación” de programas que uno debe controlar en pos de las pruebas de laboratorio de las cuales supuestamente estamos formando parte, esto es cuestión del modo historia del que se olvidarán fácilmente pues no tiene relevancia en el desarrollo. Es cuestión nada más de pasar los niveles y listo.

Con un apartado gráfico muy detallado y bien logrado, es precisamente la mecánica del juego, los rompecabezas tan genialmente pensados y muy inteligentes, así como la suculenta física que se olvida por completo del bloque y se concentra en sus formas e inercia, lo que levantan de entre todos los demás rompecabezas a Death Squared -no es verdad que odio a los creadores- como uno de los más atractivos y necesarios en nuestra vida diaria, pues pensarle para terminar unos tres nos podrían ayudar a despertar esa cabeza que todas las mañanas pide a gritos un poco de café.

Pero Death Squared es un juego dentro de otro juego benditas las fuerzas del universo. Death Squared tiene un segundo corazón en el cooperativo, donde los niveles ya necesitan de cuatro cubos -dos por persona- y en que los obstáculos, plataformas, láseres, caídas y errores se elevan como número de Euler, maximizando la diversión y por supuesto, las carcajadas nerviosas de no poder lograr culminar los niveles.

VEREDICTO

No hay tanta ciencia en un juego de mucho pensar, Death Squared es una de las mejores opciones actualmente en el mercado de rompecabezas, que si nos ponemos a escarbarle un poco más, funcionará como perfecto pegamento de relaciones familiares, pues será bastante conmovedor juntarse con el hermano, la novia, el primo o su propio padre, para avanzar en esos niveles cooperativos donde cooperar es indispensable. Si no se ponen de acuerdo y no trabajan en verdadero equipo, sacarán ese trofeo de morir un montonal de veces.

Lástima de lista de trofeos carentes de un platino, pero eso no es pretexto ya que el trofeo está en las horas de diversión que se les pasarán como agua en cada nivel pedorro y sin chiste que librarán en un santiamén. Ja, como si eso fuera cierto.

Gracias SMG Studio por permitirnos quitarle a Death Squared el título de “juego pedorro” a “juego perrísimo”. Queremos más de estos.