El gran Showman | Crítica

Film de género biográfico y musical que relata sobre la historia del fundador del circo americano que llegó a la fama con el nombre Ringling Bros. and Barnum & Bailey Circus, mismo que anunció su cierre el 14 de enero del presente año, tras 146 años de antigüedad. Escrita en colaboración por Michael Arndt reconocido por su trabajo en guiones como Little Miss Sunshine, Toy Story 3 y Star Wars: The Force Awakens, Bill Condon en la saga de Crepúsculo y Jenny Bicks con Never Been Kissed y Río 2.

La narrativa protagónica de P.T Barnum (Hugh Jackman) promueve la superación personal con el objetivo de no sólo cumplir los sueños, sino de que se continúen cumpliendo cueste lo que cueste, apuestes a lo que le apuestes, siempre habrá riesgos de esos que el estómago no puede contener ni controlando la respiración para calmarse y meditar algo que debes decidir hasta que sepas el consentimiento de quien toma los riesgos contigo, hasta que hayas compartido tus intenciones con quienes tomarías los riesgos será cuando y lo único que importa es disfrutar sin esconder lo que siempre se quiso expresar de distintas formas.

Todo comienza con un hombre que desde joven se notaba el hambre por la creación artística y los negocios; hijo del sastre que le arregla los sacos al padre de su futura esposa Charity Barnum (Michelle Williams) se enamoran yaciendo la promesa de una vida de alta sociedad a la que tanto está acostumbrada y que por haber aceptado vivir juntos perderdería por el estrato social al que él pertenece; por supuesto que la familia nunca estuvo de acuerdo, porque antes muy apenas las personas decidían por voluntad propia “con quién estar por el resto de sus vidas” debido a que las relaciones eran meramente condicionadas a los intereses financieros en el que los lazos de poder les haría inquebrantables, pero cuando esa unión voluntaria está blindada con incondicionalidad, arriesgarte a vivir como tengas que vivir al lado de las personas que amas es motivación para seguir existiendo hasta cumplir lo que tanto deseas.

La historia trasciende tan rápido que notarás la prisa con la que las escenas suceden, pero la ejecución de las transiciones son muy bien aprovechadas durante los números musicales que se presentan, por lo que podría proponer que el tiempo transcurre bastante veloz mientras cantan: La música fue compuesta por el dúo Pasek and Paul, quienes también compusieron la de La La Land. Está sensacional. Mucho drama sonoro, con excelentes interpretaciones de todo el elenco. Que no podría dudar del profesionalismo con el que Hugh Jackman ya ha demostrado en éste género musical con Les miserables. Éste galardonado impresiona con su camaleónica potencialidad actoral.

Tampoco es de esperarse que el contraste con Michelle Williams hacen de una pareja perfecta que no te cansas de verlos ni te aburren, en cambio, te atrapan en su misterio y te llevan a aprender muchas cosas de la vida que acogen a la humanidad:

¿Qué te hace falta para cumplir tus sueños? La película no se anda con rodeos.

P. T. Barnum solicitó un préstamo bancario en el que dejó en garantía estructuras de unos barcos a los que se deja en duda su legitimidad, con ese dinero y su habilidad para negociar se mantuvo en constante proceso de marketing en lo que amaba hacer: Presentar. Primero lo intenta con el museo de rarezas disecadas y en vista de que lo muerto no es atracción ni entretenimiento de la especie, toma el consejo de sus hijas que le declaran inocentemente que algo vivo debería presentarse.

Hace su proceso de reclutamiento, consigue ciertos empleados que comparten una psicología peculiar de sentirse menospreciados por ser quienes son y de haber sido víctimas de abuso/ acoso: La mujer barbuda, el hombre perro, el gigante irlandés, el enano, los siameses, el de muchos tatuajes, por mencionar, que además no les era suficiente hasta demostrar talento.

Ahí se les unen bailarines, contorsionistas, malabaristas y trapesistas. Y en conjunto hacer de todo un espectáculo que al paso del tiempo, en la zona se manifestaban públicamente en desacuerdo con el éxito de la presentación. Que terminó por ocasionar severos problemas en el desenlace de su historia, misma oposición que orilló a los socios del espectáculo a tomar los riesgos para continuar con el show.

De mis personajes favoritos es Anne Wheeler, interpretado por Zendaya, una chica Disney que salió en el programa de Shake it Up que ha demostrado talento como cantante, bailarina y modelo. Anne es una trapecista que en conjunto de Phillip (Zac Efron) uno de los socios, muestran muchas inquietudes.

Phillip es la apertura al mercado burgués para P.T. Barnum, por lo que debe mantener dicha posición en la alta, su relación debe atravesar el estigma xenófobo y racista, soportar el sufrimiento que causa la opinión no solicitada y postrarse con el estandarte de la libertad a pesar de la condicionalidad económica.

Y parte de la labor más crucial de Phillip fue conseguir el acceso a eventos importantes que reconocieran su presencia con búsqueda de los mismos derechos civiles para P.T. Barnum, y sus allegados en todo el circo, logrando la simpatía de una reina – de aquel tiempo de no recuerdo dónde – y agregar a Jenny Lind (Rebecca Ferguson) a ser parte de las presentaciones con las que el grupo contaba, ya que dicho personaje respecta a una soprano, la cual, la burguesía aceptaría consumir por encima de los freaks, por tener un talento real.

La dirección por Michael Gracey está en las cimas con esta película, no conozco nada relevante de su trabajo, que haya consumido, además de que es poco lo que ha hecho en cinematografía, más, creo que para mí que con éste largometraje ha demostrado completamente su talento como director donde supongo que está permeado con la producción en la que Hugh Jackman también participó.

Me basta al concluir que recomiendo bastante la película porque muestra una historia llena de altibajos con toda una conexión de talentos que han sabido ser interdependientes para lucirse en conjunto de manera que puedas contemplar y apreciar con tanta emoción que podría sacarte lágrimas de alegría.

Crítica realizada por Favián Cávdez