El Rey Arturo: La Leyenda de la Espada | Crítica

Antes que nada, agradeciendo a nuestros amigos de Warner Bros., quienes siempre nos reciben de la mejor manera en sus eventos, les presumimos que vimos antes que nadie la película que produjeron, junto a Safehouse Pictures, que es una nueva versión de la leyenda que ha pasado de generación en generación, y que a más de uno le ha intrigado ese mundo de magia y lucha por la justicia, con personajes cuyos nombres tenemos tatuados en nuestras memorias, pero creo que es mejor ir “a los que nos truje”.

¿A QUIÉN VA DIRIGIDA?

A los seguidores de la leyenda, aunque no faltará aquel que diga (léase con voz de nerd a punto de tener una risa que suena a chancho) “así no va la hidstoria” “No hay sustento hidstórico de eso” y cosas así, también a quienes les guste la acción medieval/fantástica y tanto a quienes les hayan llamado la atención los trailers, que cuentan y a la vez no la película (frase tomada de Ricardo Arjona).

¿DE QUÉ VA?

Todos conocemos la historia del Rey Arturo, quien levanta la espada Excalibur y por derecho divino se convierte en rey de Inglaterra y es más justo que los pantalones de un emo… Pues no, difiere en lo sustancial, Arturo es el hijo de Uther Pendragon, rey de Inglaterra, portador de la espada legendaria Excalibur, con valor único, una hermosa esposa, querido por su reino y con un hermano que podría compararse con Scar (El Rey León), el buen Vortigem (Jude Law), quien por medio de un golpe de estado y con ayuda de una bruja, quien tiene un alto precio para los favores (como la voz de algún personaje en otra historia); entonces por azares del destino, el pequeño príncipe llega a un burdel y aprende administración, diplomacia, entre otras habilidades inherentes a un rey, algo así como un kingpin y aquí apenas inicia la historia.

LO BUENO

Tiene un soundtrack poderoso y que acompaña de excelente manera la trama y los altibajos de la historia, le dan una frescura tal a la narrativa y personajes que nos mantiene entretenidos a los que nos la pasamos buscando a los personajes o eventos de las historias conocidas, la parte de la relación de Excalibur con Arturo tiene un gran significado simbólico que no puedo comentar o arruinaría la visita al cine.

LO CURIOSO

El 80% de los efectos usados en la cinta nos recuerdan a diversos juegos, lo cual por un punto se disfruta y por el otro genera una extraña peculiaridad sobre todo de un gamer, buscando los títulos con esos efectos, también en el inicio hay unos “Olifantes” que le dan un toque épico, y algo que agradezco es que en un minuto se resume la infancia de Arturo, en lugar del clásico “15 años después” que nos llena de dudas, esta manera nos muestra el camino del príncipe, de su niñez a su etapa adulta.

LO FEO

Hay varios nombres que no aparecen en la película, así como personajes que son emblemáticos de la leyenda de Arturo, lo que nos hace creer que es la primer entrega e iremos degustando esta nueva visión de la historia bocado a bocado. Otra parte es que, en momentos es predecible (no Andrés, no me refería a que saca la espada de la piedra, eso es obvio y necesario) o incluso tiene personajes que al encontrar el parecido con otras historias le quitan el peso o la seriedad que merecen (mi pista es sacrificar la voz y no, no es spoiler).

En sí Rey Arturo: La Leyenda de la Espada es una buena opción para ver, es divertida, tiene buena música, tiene datos que son interesantes, un desarrollo de personajes interesantes y una buena fotografía, no será gran ganadora en la entrega de los Oscars, pero tiene todos los ingredientes para brindar una buena tarde, por ello, en la escala Kopodo le damos un 4 y esperamos nos cuenten qué les pareció este nuevo giro a la leyenda tan conocida.

#ArturoParaPresidente