Extraordinario | Crítica

“Extraordinario” es un largometraje estadounidense de drama y comedia. Escrita por Michael Dougherty, Zach Shields y Max Borenstein y dirigida por Stephen Chbosky (Las ventajas de ser invisible). Se trata de la adaptación cinematográfica del best-seller “La decisión de August” (2012) de la autora Raquel Palacio. La cinta es protagonizada por Julia Roberts, Owen Wilson y Jacob Tremblay.

“Cuando puedas decidir entre tener la razón y ser amable, elige ser amable”

La película sigue la historia de Auggie (August) Pullman un niño de diez años que nació con el síndrome de Treacher Collins, por lo cual durante toda su infancia ha sido sometido a múltiples operaciones que si bien, mejoran su calidad de vida, no lo hacen lucir ordinario. En vista de empezar su vida escolar e incorporarse al quinto año de primaria, August se ve obligado a enfrentar algunos de sus mayores temores.

El galardonado y joven actor Jacob Tremblay (”La Habitación”) interpreta a “Auggie” Pullman, un pequeño con anormalidad facial que se incorpora a su primer año de escuela. Julia Roberts actúa como Isabel Pullman, la madre de Auggie, que ha sacrificado gran parte de su vida y carrera profesional para sacar adelante a su pequeño, Owen Wilson es Nate Pullman, el divertido padre de August, mientras que Izabela Vidovic es Oliva “Via” Pullman, la hermana mayor de Auggie. Noah Jupe y Millie Davis interpretan a Jack Will y Summer, respectivamente y en el papel de Julián está Bryce Gheisar.

Debido a que su apariencia ahuyenta al resto de los niños, Auggie se ha acostumbrado a andar cabizbajo y evitar los lugares concurridos. Sin embargo el entrar a la escuela desafía este estado de confort en el que se encontraba estudiando desde casa. Al conocer a otros pequeños de su curso y dar un recorrido por el que sería su nuevo colegio, August se da cuenta que la escuela le puede ofrecer un panorama totalmente diferente al que está acostumbrado.

La cinta sigue la misma estructura del libro, que por medio de capítulos muestran la perspectiva del personaje al cual cada uno debe su nombre. Aunque la intención es buena, debo decir que la cinta pierde el hilo en un par de ocasiones pues el capítulo narra eventos en que el personaje en cuestión no estaba presente o no pudo haberse enterado de los acontecimientos.

Las escenas son mayormente cotidianas y cálidas, sin embargo destacan aquellas en las que Auggie está vestido de astronauta, que además de estar cargadas de emotividad hacen una buena analogía que presenta a nuestro protagonista como un explorador de lo desconocido, incluso de un ambiente tan hostil como puede ser la escuela media.

“August es el sol, y nosotros somos como planetas girando alrededor.”

Uno de los pequeños placeres que tienen los lectores al confrontar las adaptaciones cinematográficas de sus obras favoritas, es ver a los personajes pasar del papel a la vida. No cabe duda que Owen Wilson y Julia Roberts hicieron un excelente papel como los padres de Auggie, pero creo que en esta ocasión es el cast infantil quien se lleva la película.

Jacob Tremblay hizo se metió en la piel de Auggie, resultando en un personaje con mucha carisma y una inocencia muy propia de su edad. Casi inmediatamente de que Auggie empiece el curso, se da cuenta de que la mayoría de las personas no van a ser tan amables con él, llegando incluso a ignorarle. Julián, interpretado por Bryce Gheisar hace a un bully muy convincente, que se vale de su posición social y aparente buena voluntad para hacerle la vida de cuadritos a Auggie. En el otro extremo tenemos a Noah Jupe como “Jack Will” un chico amable que se convierte en el mejor amigo de nuestro protagonista. Estas jóvenes promesas del cine, le dieron al film su toque más humano.

En contraste con el libro, el largometraje se ocupó de darle más profundidad a ciertos personajes. Por ejemplo, llegamos a explorar más la vida de Via, el principio de su noviazgo y las vacaciones que toma lejos de casa. Otro ejemplo es el que la madre de August dejo pendiente un título de maestría, lo que le da aún más peso a los sacrificios que hizo por su hijo.

A pesar de haberse tomado algunas libertades creativas, la película conserva en su mayoría, la esencia de sus personajes. Entre ellos destaco a uno de los más importantes: el Sr. Browne, profesor de literatura. Es este docente quien les entrega los preceptos de vida, en un intento hacer reflexionar a los jóvenes sobre sus acciones y su legado.

Aunque no estoy segura de que el film pueda crear consciencia sobre el síndrome de Treacher Collins, es sin duda refrescante tener en la pantalla un protagonista como August. Escuchar su historia y crecer con él nos permite conocer sobre la diversidad, la empatía, el respeto y la fortaleza. “Extraordinario” es una cinta dirigida al público infantil pero que sin duda podrá hacer disfrutar a chicos y grandes. No te la pierdas en tu sala de cine favorito a partir del 15 de diciembre.