Hue | Reseña

El concepto de originalidad está en completa decadencia desde hace muchos años, encontrar un céntimo de ella en los videojuegos es cosa rara, muy rara -demasiado rara-, así que cuando ves un ápice mezclada con una vieja confiable -las plataformas-, entonces podrías estar frente a algo sumamente bueno, si es que le saben combinar buenos gráficos, música, historia y muchos factores más para empapar de arte la pantalla. Hue es una gran pincelada de lo que se busca en los juegos independientes.

HUEHUEHUEHUEHUEHUE

Hue es un juego de plataformas y rompecabezas, dos viejas confiables que servirán de mucho para nuestra aventura monocromática de principio, donde un niño debe ir descubriendo ciertas cartas donde su madre le platica algunos pasajes de su vida. Estos escritos son automáticos y relacionados a la historia, por lo que no sufrirán en hallarlos, la cuestión es avanzar en los diferentes escenarios que van desbloqueando colores.

Exacto, por eso el nombre de Hue, pues por definición hallada en Wikipedia -otra vieja confiable- es “el grado en el cual un estímulo puede ser descrito como similar o diferente de los estímulos como rojo, amarillo y azul”. En esta reseña encontraremos muchas “viejas confiables”, básicamente estamos en la reseña de “la vieja confiable”. ¿Ok? Para que no se me pierdan.

Hue, el niño -por favor jamás le pongan así a sus hijos-, recorrerá los escenarios donde encontrará varios rompecabezas de plataformas en los cuales es imprescindible el uso de la paleta de colores para mostrar u ocultar ciertos objetos iluminados del mismo matiz. Esta paleta alcanzará un máximo de ocho, desbloqueados en los diferentes capítulos, que nos permitirán un mayor rango de combinaciones con el ambiente y las artículos dispuestos para ayudarnos a avanzar, ya sean paredes, cajas y hasta rayos que podrían matarnos.

Hue no es para nada un juego difícil si estamos bien conscientes de que a veces un movimiento en falso podría bloquearnos por completo el avance del escenario y nos obligará a reiniciar al punto previo, y después de algunos intentos y fallos encontraremos la fórmula y orden correcto para continuar. La vieja confiable de nuevo: prueba y error.

AZUL, ESTE AMOR ES AZUL COMO EL MAR AZUL

Gráficamente Hue es muy bonito, sencillo y no se complica con los elementos en el ambiente, todos son fácilmente reconocibles pero lo que hace plenamente hermoso al juego, es el momento en que los colores forman un arco iris inmenso que no permite dejar de observar las combinaciones de los mismos. Entre más tintes tengamos a nuestra disposición, mayor las chances de perdernos horriblemente en la solución del nivel, pero invariablemente se hará más interesante por el reto propuesto.

Será natural perdernos en el trayecto de las soluciones, no costará trabajo repetir niveles por errar en las decisiones, pero casi podría cortarme una mano si no se divierten en cada decorado especialmente cuando Hue muera por un error, que más de una vez será “una tontería”. Y lo será, pues la obviedad de los peligros y morir ante ellos, nos provocará darnos una palmada en la frente. No recuerdo cuántas, pero fueron varias las ocasiones en que lo hice.

VEREDICTO

Hue cuenta con otras dos viejas confiables: la música que es sumamente agradable y los gráficos que no se intimidan por la brillantez de sus colores y combinaciones. Junto con las otras viejas confiables como lo fue las plataformas y los rompecabezas, Hue no pierde el gancho para jalarnos una y otra vez en un diseño de niveles tan bueno, que nos tendrá queriendo siempre “un nivel más”. Es muy gratificante completar cada uno de ellos y así facilitando las ganas de continuar hasta que sea muy tarde, ayudado de la rapidez con la que conseguiremos un color nuevo que invariablemente nos meterá la duda de “cómo será el siguiente mundo”.

Una gran variedad de dificultades en el camino, música linda, una historia raramente contada, mecánicas de juego clásicas pero convincentes, así como una finura en la ejecución del juego, me permiten decir que a pesar de que Hue es una “vieja confiable” en todo su esplendor, no demerita el gran trabajo hecho por Curve Digital el cual podría estar catalogado como quizá uno de los mejores 50 títulos para el PS Vita, sistema donde lo jugamos y es ampliamente placentero por esa portabilidad. Si lo quieren probar en PlayStation 4, la experiencia es todavía mejor por permitirnos movernos en un escenario más grande y nítido gracias a la resolución.

Casi podría pasar por alto la lista tan pobre y carente de un Platino, gracias a la calidad y tonalidad de Hue. Un juego que si compran, se convertirá en su vieja confiable para esos ratos de aburrimiento.