Isla Calaca | Crítica

La adolescencia es una edad muy complicada, te enfrentas a tantos cambios al mismo tiempo que pueden dejarte exhausto y confundido. Imagina que entre lidiar con la escuela, tu primer amor y tus padres, además te dieras cuenta de que toda tu vida ha sido una mentira: Eres un monstruo y estás empezando a transfórmate.

Dirigida por Leopoldo Aguilar y escrita por Billy Frolick “Isla Calaca” es la más nueva propuesta de Ánima Estudios. Este nombre sonará familiar porque en los últimos 15 años se ha convertido en el estudio de animación más grande de América Latina, ha ganado terreno de manera muy notoria a nivel nacional e internacional, trayendo a la pantalla títulos como “Magos y Gigantes”, “La leyenda de la llorona”, “Don Gato y su pandilla”, “El chavo animado” y “El chapulín colorado”.

Siendo una entusiasta de todo lo que tenga que ver con monstruos y espectros, estaba más que emocionada por ver la nueva película ambientada en Halloween, sin embargo, la experiencia terminaría en desencanto.

La historia comienza con Lucas (Memo Aponte), un chico de 13 años que tiende a ser sobreprotegido por su padre (Octavio Rojas) a causa de sufrir una enfermedad que le obliga a usar una especie de inhalador cada ciertas horas. Fuera de eso es un chico ordinario, tiene algunos amigos que se preocupan por él, está enamorado de la chica más popular de la escuela y sufre a causa de un compañero bravucón. Sin embargo, su vida daría un giro interesante luego de transformarse en un monstruo en plena fiesta de Halloween. Esto llevaría a nuestro héroe a indagar en sus orígenes y escapar de casa en busca del resto de su familia. Lucas llega a “Calavera” en el marco de extrañas desapariciones que tienen a su pueblo en vilo, pronto terminaría por involucrarse y acabaría descubriendo más de lo que imaginaba.

El elenco está compuesto por reconocidas voces del doblaje mexicano. Memo Aponte, famoso por dar voz a diferentes personajes de Disney, lleva la batuta como Lucas, en su forma humana y de monstruo. Octavio Rojas, principalmente conocido por la voz de Waylon Smithers en “Los Simpson”, interpreta a Nicolás, el sobreprotector padre de Lucas, Pepe Toño Macías encarna al vengativo Norcutt, un “científico loco” que es el villano de la historia y Alicia Barragán da vida a Verónica, una extrovertida chica monstruo que acompañará a Lucas en su misión.

Podemos hablar de este filme en dos partes: En primer lugar, estaría aquella que ocurre en el mundo humano, donde la paleta de colores es insípida y la arquitectura es triste y acartonada. Debo admitir que no soy fan del efecto que utilizaron para dar textura a los personajes, tiene un estilo de brochazos que en mi opinión le dan una apariencia inacabada. Probablemente esto fue hecho con el objetivo de hacer énfasis en que Lucas y Nicolás, no pertenecen ahí. Por otra parte está “Calavera”, la isla de donde provienen nuestros protagonistas, un lugar lleno de interesantes criaturas y coloridas estructuras.

Creo que el diseño de personajes es muy interesante, los humanos son muy diferentes entre sí y aunque caen en algunos clichés, ofrecen cierta diversidad. Los monstruos, vienen en variadas formas, tamaños y texturas, siendo éstos las mejores creaciones. En el caso de las escenas, la calidad es inconsistente, pero resaltan aquellas con muy buena composición y uso de color. Considero que el concepto en papel pudo ser increíble, sin embargo al momento de animarlas se perdió un poco de ese atractivo. La secuencia más agradable a la vista vendrían a ser los títulos introductorios. Me parece que otro punto a resaltar es la música, Kevin Smithers dio a la película una excelente ambientación con melodías que aludían cierto misterio, no obstante dos canciones pop que se sintieron algo forzadas en la narrativa.

Aunque la historia del héroe adolescente que descubre que tiene poderes ha sido un tema recurrente en el cine, es evidente que el principal problema de Lucas consiste en no saber su origen y tener una crisis de identidad, lo cierto es que el tema no se trata con mucha profundidad desaprovechando lo que pudo ser un relato más entretenido.

A pesar de ser una película de comedia no la encontré especialmente divertida, a excepción de algunos juegos de palabras que dan risa, la mayoría de los chistes se quedan sin aterrizar, me parece poco probable que entretenga al público que está dirigida. Pueden ver Isla Calaca este 14 de septiembre en su cine favorito.

Crítica realizada por Adriana Álvarez