La Gran Muralla | Crítica

¿Qué tan épica puede llegar a ser una cinta basada en una de las estructuras arquitectónicas más increíbles en la historia de la humanidad? La gran muralla china cuenta con más de 21 mil km de largo, la cual fue levantada para mantener amenazas fuera de territorio chino, amenazas como la mongola que tanto se empeñaron en destruir esta civilización.

Ahora, habiendo terminado en esta ocasión la lección de historia, pongámonos más en tema y hablemos de lo que nos importa, The Great Wall o como maravillosamente se le conoce aquí en México con una traducción literal, La Gran Muralla, es una cinta basada en una de las tantas leyendas que recaen sobre esta misma, una leyenda llena de color y fantasía.

Protagonizada por Matt Damon a quien seguro lo recuerdan en cintas como la saga de Bourne, The Martian y Elysium, hace ahora el papel de William Garin, junto con su amigo Pero Tovar un español un tanto simpático que da vida el actor Pedro Pascal mejor conocido por su papel en Game of Thrones de Oberyn Martell; ellos viajan alrededor del mundo buscando recompensas para poder sobrevivir, en esta ocasión anhelan encontrar la tan mencionada y legendaria pólvora negra, que convierte el aire en fuego, algo bastante maravilloso de creer por estos dos aventureros, y algo que de ser verdad haría que se llenaran de riquezas, y para por fin llevar la vida que tanto desean.

Este viaje los arrastra a una aventura aún más fantástica y llena de acontecimientos todavía más increíbles que la pólvora negra china, ya que se topan con un ser desconocido que desencadenará una serie de eventos legendarios en sus vidas. Al llegar a la muralla huyendo de un grupo de bárbaros qué tal parece son mongoles, son recibidos por un ejército majestuoso, William conocerá entre muchos otros a Lin Mae una soldado bastante hábil en las artes de combate, y con un gran sentido de responsabilidad sobre sus compañeros, que a su vez formará un lazo bastante grande con él. Y así es como William, Lin y Pero deberán combatir contra los Taoties unos seres de leyenda que cobraron vida gracias a la codicia de ciertos gobernantes que no tenía fin, al aparecer una luz verde e inmensa en el cielo, estalló en una montaña, dando como resultado estos seres que se alimentan de los humanos para poder reproducirse.

UNA HISTORIA ÉPICA

Al tener opciones tan ilimitadas para crear una historia sobre una de las civilizaciones más antiguas del mundo con unas de las estructuras más sorprendentes hechas por el ser humano, se podría tener como resultado un cinta épica llena de batallas incomparables, algo como lo que vimos en la saga del señor de los anillos ¿no creen? Pues desafortunadamente La Gran Muralla se queda corta en lograr este cometido, ya que la primera mitad de la película parece ir por buen camino, al mostrarnos una muralla impresionante llena de soldados a lo largo de esta, soldados muy bien sincronizados todos con una función específica dentro de la batalla, las armaduras que portan son fantásticas dando alusión a estos animales de leyenda en la cultura china, algunos portan armaduras rojas que son para arqueros, otros negras que representan a la infantería y las mujeres llevan un color azul las cuales tienen una función bastante curiosa que dejaré que ustedes mismos vean.

Todo parecía ir por muy buen camino, con escenas y un guión fluido que daba paso a coreografías increíbles, prometían una película épica que te mantenernos al filo de la butaca, pero a la segunda mitad de la cinta se vuelve un tanto predecible y monótona, en donde el guión se llena de huecos dando como resultado una pequeña desilusión de lo que se venía observando.

PÓLVORA ENCENDIDA

La Gran Muralla distribuida por Universal Pictures, está bajo la dirección de Zhang Yimou, un director chino, con una gran experiencia en películas de este mismo país (La casa de las dagas voladoras, Hero, Las flores de la guerra) ahora esto nos haría pensar que la cinta tendría un camino diferente y más dirigido a la leyenda que están mostrando en sí, a la épica batalla contra estos Taoties; y si, al principio lo hace, pero después se va totalmente por otro camino que ya hemos visto muchas veces en cintas en donde justifican un gran problema para crear un lazo amoroso y de amistad entre sus personajes, esto por consecuencia deja a la cinta con unos huecos importantes dentro de la historia como ya les dije, haciendo que se pierda el interés en la misma por momentos, dejando un sentimiento que no destruye por completo la historia pero si la lleva al cliché que no me hubiera gustado ver.

ACTUACIONES CREÍBLES

En cuanto a trabajos de actuación, cumple con su cometido, no son las grandes interpretaciones que sean dignas de premios al por mayor, pero si llegan a cumplir con su función, la cual es emocionarte por momentos, siendo testigo de estas batallas ancestrales, y llevando la historia por un buen camino, que aunque como mencioné, en la segunda mitad se pierde un poco el seguimiento dando como resultado una falta de interés, las actuaciones nunca bajan tanto al punto de hacerla imposible de ver, Matt Damon y Jing Tian son los que llevan la batuta a lo largo de la película.

VEREDICTO

La Gran Muralla es una cinta llena de color, de momentos épicos y batallas muy bien coreografiadas, criaturas increíbles y un tanto espeluznantes, pero que se caracterizan al recordarnos a otras ya vistas en la pantalla grande; la muralla china está bastante bien lograda, con unas cuantas mejoras para justificar las batallas dentro de la cinta. El vestuario es uno de los puntos que podría decir se lleva las palmas y que sería digno de alguna nominación a esta categoría, ya que son coloridos, ostentosos, y dan alusión a esta cultura tan vasta y ancestral.

Desafortunadamente así como la cinta cuenta con tantos elementos muy bien manejados que le dan una gran oportunidad de llegar a ser una historia épica de la cual muchos podrían llegar a hablar por semanas, esta cae bastante en los clichés hollywoodenses, llegando a un cierre monótono y predecible, dando como justificación una gran batalla y primera mitad a una historia de lazos amorosos entre dos personas, con una filosofía de ser bastante parecidas y que gracias a estas desgracias se conocieron, esto da como resultado otra película más del montón, con mensajes ya vistos en muchas ocasiones, en donde al final todo lo que triunfa es el amor en su mayor expresión.

Ahora sí, que como decía un gran comentarista deportivo famoso en los años noventa La Gran Muralla… “la tuvo, era suya, pero la dejo ir”, bueno para que me entiendan es una película buena que cae en lo malo como cientos de otras películas más en el mercado.